La patria potestad ¿qué es?

María Isabel Blasco Robert.

Abogada en A Coruña.

A menudo es una de las cuestiones que más me preguntan, y en muchas ocasiones es confundida con la guarda y custodia. Realmente son dos cosas distintas y lo voy a explicar.

Mientras la guarda y custodia de los menores trata de vivir con los hijos, cuidarlos y asistirlos, la patria potestad va mucho más allá, puesto que comprende los derechos y deberes que tienen los padres para con los hijos, es decir, alimentarlos, tenerlos en su compañía, darles una educación, cuidarlos, representarlos legalmente y tomar decisiones sobre su esfera personal y patrimonial.

Su duración tiene lugar hasta que el hijo se hace mayor de edad, se emancipa, es adoptado, se dicta una resolución judicial que prive de ella, o desaparece si se produce el fallecimiento del padre o los hijos. Sin embargo, si un hijo presenta una discapacidad la patria potestad puede prorrogarse en el tiempo, puesto que será necesario para el menor quien dependiendo del grado de discapacidad no podrá valerse por sí mismo.

Como he mencionado anteriormente, por sentencia judicial se puede privar o incluso suspender la patria potestad tan solo a uno de los progenitores o a ambos. Evidentemente deben ser causas graves, tales como malos tratos hacia los menores, alcoholismo, drogadicción o ausencia larga en el tiempo de contacto, etc. La verdad que es una solución cuando uno de los progenitores no está en condiciones de cuidar ni tomar decisiones que atañen a los menores y se produce una situación de grave peligro para ellos.

Se trata de proteger a los menores, siempre lo más importante en todos los casos.

También puede privarse de la patria potestad a unos padres por vía administrativa. Esta cuestión la Administración la conoce muy bien, puesto que cuando existe un riesgo real en la vida de los menores su equipo se pone rápidamente en marcha para desplegar todos los medios a su alcance para protegerlos y para ello ésta tiene autoridad para declarar el desamparo de los menores y adoptar medidas para protegerlos. Lo que ocurre en ocasiones es que, como bien decía el otro día, la Administración no está en poder de la verdad absoluta. Al fin y al cabo, está formada por personas humanas, y como bien indicaba, las personas erramos y a veces incluso anteponemos nuestros propios intereses a los de los demás. Si lo hacen los políticos de hoy en día ¿Acaso vamos a pensar que los demás no lo hacen?

Si leéis este artículo, no os perdáis el de la semana que viene en el que hablaré precisamente de este tema que resulta muy controvertido y en el que finalmente se termina en juicio contra la Administración, puesto que hay ocasiones en las que no tiene razón.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.