Informe Guillermo Parga. El ‘Anfield Carro’, más caro que Anfield

Los aficionados del Deportivo tendrán que desembolsar entre 30 y 40 euros por una entrada en el campo del Lugo, que cobrará a sus socios entre 10 y 15 a mayores en concepto del día del club; con ese dinero, los aficionados coruñeses podrían ver un partido como visitantes en el estadio del campeón de Europa o un abono de temporada en la Bundesliga

Por segunda temporada consecutiva, el derbi entre el Club Deportivo Lugo y el Real Club Deportivo de La Coruña (domingo 1, 18.00 horas) ha tenido como ‘pepinazo’ de salida la polémica y el enfado por el precio de las entradas, que ha conseguido unir a ambas aficiones y que incluso ha provocado que desde algunos colectivos, como el caso de los Riazor Blues, se haya renunciado a un desplazamiento que siempre ha sido metafutbolístico y ejemplo de hermandad y día de exaltación de ‘galeguidade’. Los seguidores blanquiazules que quieran apoyar a los suyos en el único duelo gallego de la categoría tendrán que desembolsar entre 30 euros por verlo en Grada General y 40 en Preferencia, con un máximo de dos pases por carnet (DNI mediante, pues son nominativas). Por su parte, los abonados del Lugo tendrán que pasar por taquilla para pagar un recargo de entre 10 y 15 euros en concepto de ‘Día del Club’. Además, solamente ellos podrán retirar entradas de público (hasta un máximo de dos). Las sobrantes saldrán a la venta general a un precio idéntico al establecido para los seguidores del Deportivo.

Cartel visible desde la Nacional VI, que imita el cartel del estadio del Liverpool Foto: El Progreso

Hace poco más de un año, uno de los patrocinadores del Lugo, Estrella Galicia, colocaba un cartel junto al estadio, visible desde la Nacional VI, y que advertía a los conductores que ‘Isto é Anfield Carro’, sobrenombre utilizado por muchos aficionados y que también toma como referencia el cartel que la leyenda Bill Shankly mandó instalar en el túnel que conduce de los vestuarios al césped del santuario del Liverpool. Es cierto que ni Lugo ni Deportivo nunca han caminado solos, ni tampoco lo harán este domingo (la venta de entradas en Coruña supera las 300 de las 800 enviadas desde la ciudad de la Muralla), pero si un habitual ‘supporter’ de The Kop (una de las gradas más emblemáticas de la historia del fútbol mundial) conociera la polémica o intentara empaparse de la fiesta del fútbol gallego se echaría las manos a la cabeza. Y es que la Premier League, reconocida como la mejor del mundo cuanto menos en gestión de marca, competitividad, calidad de su reparto televisivo y su organización, también lo es por su respeto al aficionado. En el año 2016 aprobó, por unanimidad, establecer un precio máximo de 30 libras (34,50 euros aproximadamente) para las entradas destinadas a los equipos visitantes, algo que incluía también a los encuentros de Championship (Segunda División). También obliga a ceder un 10% del aforo del estadio para aficionados visitantes, hasta un máximo de 3.000. El pasado verano, los clubes volvieron a aprobar esta medida por sin votos en contra y emitieron un comunicado reconociendo el éxito y la necesidad de la popularización de los desplazamientos. “Durante las cuatro últimas temporadas, la asistencia de la Premier ha alcanzado un nivel récord, con un 96% de entradas vendidas; todos los clubes saben de la importancia crucial que tienen los fans que viajan a domicilio a la hora de generar la mejor atmósfera posible”, aseguraba la nota pública firmada por todas las partes. La expectativa es que el precio siga bajando. La organización que agrupa a los aficionados de toda Inglaterra (The Football Supporters Federation) ha puesto todo su énfasis en un movimiento llamado ‘Twenty´s Plenty’, cuyo fin es que se establezca 20 libras (23 euros) como el precio máximo que por ley se le puede aplicar a un aficionado visitante. En esa dirección, la BBC realiza un informe anual, llamado Price of football, en el que se analiza desde el precio de una taza de te a todo tipo de abonos, y donde se busca denunciar cualquier posible abuso o agravio comparativo por parte de las entidades del fútbol británico (incluye a Escocia).

El movimiento Twentys Plenty une a todas las aficiones inglesas para reclamar una bajada del precio máximo como visitante a 20 libras (ahora lo máximo que pagan son 30)

Pero no solamente Anfield u Old Trafford como visitantes serían más asumibles que una visita al ‘Anfield Carro’. La Bundesliga le vio hace muchos años las orejas al lobo y desde entonces ha hecho de la defensa del aficionado su gran bandera. La empresa que gestionaba y administraba los derechos de televisión quebró en el año 2002, y desde entonces todas las regulaciones han ido dirigidas al matrimonio entre club y aficionado, empezando por la regla del 50+1 (que otorga por ley el control del club a los socios al menos en un 51%) hasta una política de precios impensable incluso en categorías de aficionados en España. Por ejemplo, un Bayer Leverkusen-Barcelona en el año 2012 tenía de precio medio para los aficionados alemanes 14 euros, insuficiente para acceder a un choque de Preferente Galega y tomarse un refresco y un café. El Bayern de Múnich, pentacampeón de Europa, tiene todos los asientos vendidos para esta temporada desde meses antes de su comienzo. Seguramente, el precio de los abonos, que oscilan entre los 60 y los 40 euros, explique parte de su éxito tanto en la grada como sobre el terreno de juego.

El Schalke y el Bayern denunciaron en competición europea los precios para los aficionados visitantes en España

En algunos enfrentamientos recientes en competición europea, los alemanes han tirado de ironía y cierta retranca para referirse a los precios impuestos por clubes españoles. Los aficionados del Schalke 04 mostraron su disconformidad con la directiva del Athletic en un partido de Europa League: “90 euros por 90 minutos? Esto no es sexo telefónico”, rezaba la pancarta, en referencia a lo que les supondría entrar en San Mamés en el partido de vuelta. Exactamente la misma queja y el mismo mensaje transmitieron los aficionados del Bayern de Múnich antes de viajar al Santiago Bernabéu. Y es que, como rezaba una pancarta en el estadio del Arsenal previa a la regulación en Inglaterra, “el fútbol sin aficionados no merece la pena”.

Los aficionados del Bayern lanzaron dinero ficticio en el campo del Anderlecht en protesta por los abusos en los precios de las entradas

La pasada temporada, las protestas de los aficionados del Lugo consiguieron convencer a la su directiva para quitar el día del club. El domingo, el ‘Miudiño’ resonará con más o menos público, que dejarán sus caras de cabreo una vez pasen por taquilla, y que convertirán el derbi de nuevo en una fiesta o en un ‘teatro de los sueños’, por más que ver a este Deportivo o a este Lugo les cueste más que ver al campeón de Europa o a Lewandowski.

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