Reflexiones de Manuel Tato. Abrazos

Abraza fuerte hasta escuchar su corazón latir en tu pecho.

Abraza, sincérate, sin orgullos y de perdones mil.

Abraza cuando te equivoques, cuando te enfades o cuando menos lo esperes.

Que nunca te queden las ganas de abrazar, de ser agradecido.

Por molesto que estés, que sea más grande el abrazo que una ausencia.

Abraza a los que quieres, perdona a quienes se equivocaron, pregunta, sé comprensivo y olvida rencores.

Que cuando menos lo esperes aparezca ese abrazo para consolarte.

Cuando caigas, que te abracen para levantarte.

Cuando creas que todo está acabado, que te abracen para seguir caminando y si estas lejos, que los largos brazos del sentimiento abracen el alma de tu gente.

Que te abracen al despertar la mañana, al acostarte, al salir de casa, en tú portal, en la parada de tus miedos, cuando emprendas un viaje o cuando regreses.

No debe faltar el abrazo, porque nunca sabrás cuando puede ser la última vez,.

Que el rencor no nuble tu alma.

Que el miedo sea pasado y que el presente se convierta en un abrazo.

Abraza hoy y que te abracen, aún estás a tiempo, el reloj de la vida no se detiene.

Abraza y no preguntes porqué.

La vida es sabia o injusta y pone a los mortales en su lugar, por eso abraza con fuerza, con abrazos de pasión.

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