Reflexiones de Manuel Tato. Lo que nunca te dije.

Lo que me callé y lo llevé conmigo,

lo que tantas veces quise decirte

y no me atreví

porque soy

trovador de silencios.

 

A un segundo de explotar

y tragué saliva,

a un segundo de una sonrisa,

a un segundo de la  eternidad,

no quiero tiempos

de silencios traidores.

 

A un paso de lo siento,

a la cobardía de callarme,

a una mentira de perderte

y a una verdad de adorarte.

 

A un pestañeo de verte en línea

y creer que escribirías,

a un suspiro

de oír el tono de tu llamada

en mi agonizante espera.

 

A quedarme sin voz

de tanto mencionarte,

a ser mi pensamiento diario,

a muchas preguntas sin respuesta

perdidas en el horizonte.

 

No hay luna sin tu sonrisa,

solo noche sin estrellas

ni quién te espere como mejilla

que  socorre una lágrima

que resbale por ella.

 

Y en mis mejores sueños

aún cuando menos lo merezcas

volveré a abrazarte

para no dejarte caer

y no olvides,

que la soledad a solas llora.

 

A un error de volver a perdonarte,

a un instante de odiarte,

a un suspiro de no perderte,

a un silencio de otro orgullo,

a un sollozo de no volver a verte

y a pesar de todo,

camino en silencio

haciendo llano el empedrado.

 

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