Wuhan no registra nuevas infecciones por coronavirus por primera vez desde el inicio de la pandemia

La ciudad de Wuhan, epicentro del brote de la neumonía COVID-19, no registró el miércoles ningún nuevo caso confirmado de la enfermedad, lo que marca un cambio importante tras varios meses de lucha en la ciudad contra el nuevo coronavirus

La comisión de salud de la provincia de Hubei, cuya capital es Wuhan, informó que la provincia registró otras ocho muertes por COVID-19 el miércoles, día en el que el total de los casos confirmados de infección en Wuhan y Hubei permaneció en 50.005 y 67.800, respectivamente.

La provincia tampoco registró aumento en el número de los casos sospechosos, que cayeron el martes a cero, otro indicio de que las transmisiones a gran escala han sido suprimidas en la región.

Desde el miércoles pasado y durante una semana, Hubei había registrado incrementos de un dígito de nuevas infecciones, de las cuales todas ocurrieron en Wuhan. Hace un mes, la cifra era de miles al día.

El miércoles, 795 pacientes fueron dados de alta de hospitales de Hubei tras su recuperación, lo que redujo la cantidad de pacientes hospitalizados a 6.636, incluidos 1.809 en condición grave y 465 en condición crítica.

Con ningún caso nuevo en Wuhan, el incremento de transmisiones locales bajó el miércoles a cero en la parte continental de China. Ahora el país asiático tiene como mayor amenaza los casos importados de ultramar, que sumaron 34 el miércoles.

La eliminación de nuevas infecciones en Wuhan llegó antes de lo previsto, pero todavía es demasiado pronto para bajar nuestra guardia, recalcó Zhang Boli, un académico de la Academia de Ingeniería de China y uno de los principales expertos que asesoran en la lucha epidémica en Hubei.

Un arduo trabajo sigue por delante, ya que China refuerza la defensa contra los casos importados del extranjero, trata a miles de pacientes que aún están en estado grave o crítico y rehabilita a los dados de alta de los hospitales, agregó Zhang.

China no ha escatimado esfuerzos para contener el brote en los últimos tres meses, cancelando eventos masivos, cerrando lugares escénicos e imponiendo restricciones de tránsito. Cientos de miles de chinos han respondido a las llamadas oficiales para quedarse en casa y usar máscaras en espacios públicos para romper la cadena de transmisión.

El nuevo coronavirus fue identificado por primera vez en Wuhan en diciembre como un nuevo patógeno frente a la humanidad. Antes de que sus rasgos fueran plenamente comprendidos, el virus había generado una gran cantidad de infecciones entre el público desprevenido de Wuhan, para luego saltar a otras partes de China a través de la mayor migración humana estacional mundial que se genera en vísperas de la Fiesta de la Primavera.

Expertos médicos destacaron que el virus es más contagioso, aunque menos mortal, que el virus del SARS, que pertenece a la misma familia de coronavirus. A nivel mundial, el virus del SARS infectó a 8.422 personas y mató a 919 entre 2002 y 2003.

“Todavía no tenemos suficiente conocimiento del nuevo coronavirus. Lo que ya sabemos es que es un virus muy engañoso con un largo período de incubación”, añadió Wang Daowen, cardiólogo del Hospital Tongji de Wuhan.

“Incluso encontramos el virus en el ano, no en los pulmones, de un paciente después de que fue hospitalizado durante 50 días”, dijo Wang, quien fue uno de los primeros expertos médicos que se unió al tratamiento de COVID-19. “Por lo general, un virus debe desaparecer del cuerpo en dos semanas.”

China comenzó a ver una disminución en el número de pacientes con COVID-19 el 18 de febrero, después de que el número de pacientes recuperados aumentara y los nuevos casos disminuyeran. A finales de febrero, el virus se había retirado de la mayoría de los territorios de la parte continental de China, con sólo aumentos diarios de infecciones de un solo dígito en zonas fuera de Wuhan.

El 6 de marzo, el epicentro del brote de la epidemia, Wuhan, redujo el aumento diario de los casos confirmados a menos de 100, desde un pico de más de 14.000 a principios de febrero. Bruce Aylward, quien dirigió la misión conjunta China-OMS sobre la neumonía COVID-19, dijo que el brote en China había bajado “más rápido de lo que se esperaba”.

El 11 de marzo, el aumento diario de las infecciones transmitidas locales cayó a un solo dígito por primera vez en la parte continental de China. El virus ha causado hasta ahora un total de 80.928 infecciones y 3.245 muertes en el país asiático, desafiando las predicciones anteriores de investigadores extranjeros de un posible brote nacional más extenso.

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