Alimentos funcionales contra el COVID-19. Por Pablo García Vivanco

Pablo García Vivanco

Farmacéutico Comunitario. Dietista-Nutricionista. Máster en Dietoterapia. Profesor en excedencia. Óptico-Optometrista. TS en Ortopedia y Audiología. Divulgador

No existen alimentos que prevengan o eliminen el virus, pero sí que ayuden a nuestro organismo a plantarle cara junto con los demás tratamientos. Estamos ante una guerra sanitaria, el enemigo es microscópico, muy pequeño, pero, sin embargo, letal para muchos de nosotros. Son muchos los argumentos cambiantes vertidos sobre su actividad, dependiendo de criterios colectivos como la zona geográfica o de criterios individuales dependiendo de la genética de cada persona. El COVID 19 presenta varias fortalezas que no debemos subestimar como la de ser un portador asintomático durante el periodo de incubación (2-14 días), también puede sobrevivir hasta 2-8 días en determinadas superficies y además se transmite por el aire(varios criterios sobre la distancia) con mucha facilidad a través de las microgotas que emitimos al toser, estornudar o simplemente hablar, debido a que en la garganta se multiplica veinte veces más que el virus del SARS, dotando al portador la condición de “infectante” en poco tiempo.

Independientemente de esto, desde varios campos se está intentando crear un medioambiente hostil para el COVID-19, y en este artículo lo haré desde la perspectiva de la alimentación. Los micronutrientes con la evidencia más fuerte para el apoyo al sistema inmunitario son las vitaminas C y D y el zinc, y en este caso se une los omega 3.

VITAMINA D Y OMEGA 3:  LA INACTIVACIÓN DEL PROCESO INFLAMATORIO.

La vitamina D es esencial en este momento por su papel modulador contra infecciones graves, con el confinamiento es posible que la tengamos baja ya que la sintetizamos preferentemente a través del sol. Por eso se llama la vitamina de “la luz del sol”. En estos momentos de privación, yo suplementaria esta vitamina.

Por otro lado, dos son los principales ácidos grasos omega-3, el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), que se encuentran en el pescado (sobre todo el azul) y mariscos.

Estos ácidos grasos poliinsaturados, sobre todo el EPA, tienen la característica de inactivar los coronavirus, inhibiendo su proliferación, debido a su capa lipídica externa. Los omega 3 además suprimen la inflamación, mejoran la cicatrización y mejoran la fagocitosis de los macrófagos y otros inmunocitos ayudando a disminuir la carga microbiana.

Los datos de diferentes estudios indican que la activación de la vía de señalización de NF-κB representa una contribución importante a la inflamación después de la infección por COVID-19 y que sus inhibidores, como son la VIT D y el EPA son prometedores antivirales.

Fuentes de EPA: Pescado azul, nueces.

Fuentes de Vit D: Pescado azul, lácteos, champiñones, luz solar (30 min al día)

VITAMINA C: ABANDERANDO NUESTRO SIST. INMUNOLÓGICO

La vitamina C es transcendental en estos momentos, es más, se utiliza en algunos países como terapia en forma intravenosa para combatir al COVID-19 en nuestro organismo. Esta vitamina hidrosoluble fortalece nuestro sistema inmunológico y además es un potente antioxidante respondiendo a la cantidad de radicales libres que se forman en épocas de estrés e infecciones. Además, la vitamina C disminuye el riesgo de hipertensión y enfermedades coronarias, justo el tendón de Aquiles de nuestro organismo en la batalla contra el COVID-19.

Fuentes de Vitamina C: kiwi, frutas del bosque, naranja y verduras de hoja verde como brécol, espinacas, etc. También almejas, pechuga de pollo o almendras.

PROBIÓTICO: UN BUEN ESCUDERO

El mejor probiótico en casos de infección respiratoria viral que presenta evidencia científica es el L casei. La microbiota ejerce un papel protector del aparato respiratorio, y en estos momentos se está investigando su papel con los ECA2. También son interesantes en esta patología las cepas L plantarum y L fermentum.

Algunos pacientes con COVID-19 mostraron disbiosis intestinal con déficit de algunas cepas como Lactobacillus y Bifidobacterium. Se debe evaluar la función nutricional y gastrointestinal para todos los pacientes. Se sugirió el apoyo nutricional y la aplicación de prebióticos o probióticos para regular el equilibrio de la microbiota intestinal y reducir el riesgo de infección secundaria debido a la translocación bacteriana.

El buen funcionamiento del sistema inmune es altamente dependiente de las bacterias intestinales y tiene efecto adyuvante o anti inflamatorio por las propias bacterias o por alimentos fermentados por dichas bacterias.

Se están realizando el estudio del trasplante fecal para pacientes graves, sin evidencias previas.

MELATONINA: UN ÁNGEL DE LA GUARDIA

Hormona segregada en la glándula pineal, sintetizada a través del triptófano y encargada de regular el sueño. Es una molécula antioxidante y antiinflamatoria protectora contra infecciones virales y posible coadyuvante en la batalla contra el COVID-19 .

La tormenta de citoquinas produce la apoptosis de las células epiteliales y las células endoteliales, después hay una fuga exagerada a la luz vascular debido al aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos existiendo una acumulación aberrante de monocitos inflamatorios, macrófagos y neutrófilos en los alveolos pulmonares. Esto es un círculo vicioso que se retroalimenta y no hay modulación de la respuesta inmune activándose aún más la tormenta de citoquinas.

La melatonina lo que produce es una disminución de la carga viral, pues es probable que frene la respuesta exagerada e incontrolada del sistema inmunológico. Este efecto antiinflamatorio de la melatonina es por el SIRT 1 ya que desactiva la vía NF-κB. Su protagonismo en esta batalla estaría en su mediación de la represión de VEGF en las células endoteliales vasculares. Puede tener también efectos positivos contra la insuficiencia renal producida por la sepsis.

Alimentos ricos en triptófano: plátano, almendras, pollo, pavo, chocolate

CONTROLAR LA SAL: CUIDADO CON LA HIPERTENSIÓN, NUESTRO TENDÓN DE AQUILES

 Los hipertensos y los cardiópatas son el mayor grupo de riesgo ante una infección por COVID-19. Hay una coincidencia entre el mecanismo de infección del Covid 19 y la enzima encargada de elevar la tensión (ECA), mediante la formación de Angiotensina II, por lo tanto, de los fármacos que la inhiben. Además, el COVID19 es capaz de inhabilitar a la ECA2 que es la encargada de disminuir la tensión. Estaríamos ante un doble efecto en contra de la tensión arterial. Determinados fármacos son coincidentes en su mecanismo de acción con el del virus y se debate entre si esa competitividad puede ser positiva o negativa.  Dependerá de las dosis, pautas y situación hemodinámica del paciente, por eso la AEM no recomienda, de momento, actuar a este nivel. Pienso que sería positiva siempre y cuando no solo se utilicen ARA II o IECA sino que se apliquen con la sinergia de algún otro hipertensivo.

Desde la nutrición si podemos aportar nuestro granito de arena. Recordarles la cantidad 2 g de sal diaria recomendada por la OMS, siendo solo de consumo ocasional determinados alimentos como queso curado, ahumados, embutidos y procesados. Para cocinar se recomienda la “sal sin sal” es decir, sin sodio y con potasio. En cuanto a los enfermos renales deben de mantener la pauta sobre la cantidad de proteínas (unos 0,8g/kg/día), pues hay que recordarles que estos receptores ECA se encuentran preferentemente en el corazón, pulmón y riñón.

Consumo limitado de sal: queso curado, ahumados, embutidos y comida procesada.

HIGIENE EN CASA: NUESTRA SALUD COMIENZA EN EL SUPERMERCADO

Siempre actuando con esta premisa: “Cuando llevemos las manos a la cara que estén limpias”, debemos de recordar que no se trata de tener la casa “esterilizada”, pues es imposible, sino desinfectada en “la medida de lo posible”, ya que la salud no es cuestión de sustancias sino de dosis y existe la dosis inicial de una infección. Procederemos de la siguiente manera:

Cuando vayamos a la compra, siempre con guantes, deberíamos de hacerlo dos veces por semana y solo tocar aquello que vamos a comprar, dándole valor a los productos autóctonos (sufren una menor cadena de transporte).

Al llegar a casa debemos de quitarnos los zapatos y dejar las bolsas fuera de casa, después meterlo todo en una caja. Procedemos a lavar las manos con gel hidroalcohólico y llevar la compra a la cocina.

Le pasamos un trapo impregnado de solución desinfectante a todos los envases y lo guardamos. A la hora de comer no debemos de compartir la comida y deberíamos utilizar desechables con mayor frecuencia. Es mejor cocinar todos los alimentos. Demos de desinfectar todas las superficies de la cocina ya que, en algún material como la madera, el plástico o el metal el COVID19 puede persistir 2-6 días.

Recordar que el foco de infección está en el WC ya que solo el 5% de la población se lava las manos después de ir al WC. Debemos de cuidar su higiene como “oro en paño”.

Fuente: KEGG.

Management of corona virus disease-19 (COVID-19): the Zhejiang experience.Xu K1, Cai H1, Shen Y1, Ni Q1, Chen Y1, Hu S1, Li J1, Wang H1, et al. Disponible en : https://europepmc.org/article/med/32096367

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Gombart AF, Pierre A, Maggini S. A Review of Micronutrients and the Immune System-Working in Harmony to Reduce the Risk of Infection. Nutrients. 2020;12(1):236. Published 2020 Jan 16. doi:10.3390/nu12010236

COVID19: Melatonin as a potential adjuvant treatment. Zhang rui, Ni Leng,Xiao Di,Baitao ma , et al. Departamento de cirugía vascular Peking Union Medical Collage. Disponible en : https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0024320520303313

Probióticos, prebióticos y salud: Evidencia científica. SEPyP A Marcos, G. Calatayud, A, Margolles

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