Las aves más innovadoras reducen su riesgo de extinción

Ciertas especies de aves son capaces de sobrellevar la destrucción de sus hábitats mejor que otras. Un grupo de científicos revela que estos pájaros lo consiguen porque desarrollan o inventan nuevos comportamientos ante las amenazas, lo que les proporciona una clara ventaja evolutiva. Sin embargo, esto no siempre es garantía de supervivencia, sobre todo ante la caza intensiva

Algunas especies de pájaros consiguen soportar mejor que otras las alteraciones severas de sus hábitats, la principal amenaza para estos animales. Para lograrlo, incorporan más fácilmente alimentos nuevos a su dieta o desarrollan nuevas técnicas para conseguir comida. Esta es la conclusión de un estudio, publicado en la revista Nature Ecology & Evolution.

El resultado del estudio es claro: cuanto mayor es la capacidad innovadora de la especie, menor es su riesgo de extinción

A partir del registro de más de 3.800 innovaciones alimentarias en aves, publicadas en 204 revistas de ornitología entre 1960 y 2018, el grupo de investigadores ha comparado el número de innovaciones observadas de cada especie con el riesgo de extinción que tiene la especie, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El resultado es claro: cuanto mayor es la capacidad innovadora, menor es el riesgo de extinción de la especie.   

“Hace mucho que sospechábamos que esta relación entre la innovación y la supervivencia debía de existir, pero ahora hemos podido comprobarlo cuantitativamente”, asegura el primer autor del estudio Simon Ducatez, investigador del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y de la Universidad McGill de Montreal (Canadá).

“También hemos podido comprobar que cuanto mayor es el número de innovaciones descritas para una especie, mayor es la probabilidad de que sus poblaciones sean estables o estén creciendo”, continúa.

Entre las innovaciones descritas se encuentra la capacidad de incluir nuevas presas en la dieta, como evidencia la garza blanca (Egretta alba), que come gorriones en Brasil y el aprovechamiento de nuevos recursos, como los cuervos (Corvus corone) que rebuscan comida en los vertederos de España.

La innovación que permite afrontar cambios drásticos en el hábitat no parece funcionar frente a otros tipos de amenazas, como la caza intensiva

Los científicos también observaron otras estrategias como la sustitución de alimentos para soportar tiempos difíciles en el buitre del Himalaya (Gyps himalayensis), que come hojas de pino cuando no encuentra carroña, y en la reineta coronada (Setophaga coronata), descubierta un invierno especialmente duro alimentándose de moscas inactivas al calor de una sala de ordeño en un granja de Canadá.

Además, la mejora en las técnicas de alimentación se aprecia también en el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), que aprovecha la confusión que generan las hélices de los transbordadores comerciales en Nueva Zelanda para pescar con mayor facilidad.

Las técnicas no siempre funcionan

Sin embargo, la innovación que permite afrontar cambios drásticos en el hábitat no parece funcionar frente a otros tipos de amenazas, como la caza intensiva. Esto explicaría por qué algunos de los animales más innovadores del planeta, como loros, ballenas y primates, están en riesgo de extinción.

“Hay que tener en cuenta que las especies con mayor capacidad de innovación son más lentas renovando la población, lo que las hace más vulnerables a la caza”, explica Daniel Sol, investigador del CREAF y el CSIC.

“Eso implica que, a diferencia de lo que se asume habitualmente, la innovación no protege a los animales de todos los cambios rápidos del entorno”, concluye Sol.

Fuente: Agencia SINC

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