“Parte de Guerra XLIV”: el 23 Aniversario de “Faro de Monte Alto” y el maldito Coronavirus

Por Roberto L. Moskowich

El pasado día 21 se cumplió el 23 Aniversario de la fundación de la Asociación Cultural Deportiva Faro de Monte Alto, que son sumo acierto y total dedicación preside mi buen amigo Antonio Gómez Bellón, contando con la ayuda inestimable de su esposa, Cristina Argüeso, y de su junta directiva.

El pasado 12 de marzo se vieron obligados a publicar el siguiente aviso: “Desde la ACD Faro de Monte Alto, siguiendo las recomendaciones de las autoridades competentes, informamos que se cancelan las actividades que se desarrollan en esta asociación durante las próximas dos semanas. Lamentamos las molestias que se puedan ocasionar, pero apelamos a la responsabilidad y seguridad por encima de todo”.

Lamentablemente, esas “dos semanas” se han visto estiradas al máximo y, al menos de momento, les ha impedido poder celebrar como es debido el Aniversario de su fundación. El último acto público celebrado en su local fue el “Magosto” del 9 de noviembre del pasado año (primera fotografía). ¡Ya vendrán tiempos mejores!.

Mi excelente amigo José-Manuel Liaño Flores, ex Alcalde de La Coruña, me remitió otro jocoso trabajo, titulado “De los refranes, adagios y proverbios sobre la justicia”, cuyo texto reproduzco: “No solo contribuyó Sancho Panza a su fama de buen escudero con los servicios prestados a Don Quijote en tantos lances de caballería en que se vió sumido y de su gobierno de la Ínsula Barataria, sino también con sus atinados refranes. Pues bien, tanto o más refranes se escriben, adagios se hablan o proverbios se dicen, y por infinidad de Sanchos, cuando de la Justicia se trata, porque el adagio es moral, el refrán sentencioso y el proverbio público. Debemos tener en cuenta estas expresiones populares para el análisis de la crítica de la justicia que en ellos se contiene.

“Así se oye decir: “Justicia es agravio, cuando no la aplica el sabio”; “Tres cosas son menester, para justicia alcanzar: tener razón, hacerla entender, y que te la quieran dar”; “Justicia es, lo que deciden dos magistrados, de un Tribunal de tres”; “Do justicia no ay, todo mal ay”; y el súmmum de la justicia es: “Vivir honestamente, no dañar a nadie y dar a cada uno lo suyo”.

“Sobre la carestía de los pleitos abundan los dichos: “Quien pleitea o se casa, queda con la bolsa rasa”; “Judíos en Pascuas, moros en bodas y cristianos en pleitos, los dineros se van ciertos”; “Si no quieres verte pobre, debes cauto renunciar, por completo a litigar, aunque la razón te sobre”.

“La duración de los procesos tiene sus dictados: “Pleitos de cuentas y testamentarias, no los verás acabados en tus días”; “Lo peor del pleito, es que de uno nacen ciento”; “En los pleitos, diligencia, la bolsa abierta y paciencia”. Por eso es común denominador la recomendación de que se intente llegar a un acuerdo que los evite, porque “más vale transigencia, que Juzgado y Audiencia”; y “vale más un mal arreglo que un buen pleito”.

“La proliferación legislativa da lugar a que sean difícilmente asumibles tantas leyes y normas de obligado cumplimiento que en España se contabilizan en más de 340.000, que motivan estas expresiones: “De glosas las leyes llenas, en su variedad difusa, la multitud es confusa: pocas leyes y esas buenas”; “La ley es una eterna despistada, que si tuviera ojos se estaría llevando continuas sorpresas”; “Hecha la ley hecha la trampa”; “La ignorancia de la ley, no excusa su cumplimiento, aunque usted no coma buey, el buey es un alimento”.

“De la interpretación de las leyes se comenta el peligro de su arbitrariedad, como “ley del encaje”, hija del criterio del juez; porque “hay más opiniones en un pleito, que uvas en un cesto”; “la ley es impersonal y la justicia exige comprensión”; “cuando la ley quiere, lo dice; cuando no quiere, calla”.

Nuestro Derecho Civil Gallego nos permite exhibir las peculiaridades, usos y costumbres como creación genuina del pueblo gallego, tal cual “en cada terra o seu uso, e en cada casa a sua costume”; “o patrón acordou os gananciales, non estando nos seus cabales”; “de marco a marco non hai arco”.

Y mil dichos o refranes seguiríamos relatando si el espacio disponible nos lo permitiera, por lo que termino con el consabido adagio “dura lex, sed lex”. José Manuel Liaño Flores, Abogado, Juez jubilado, Académico”. Muchas gracias, José-Manuel.

Fina Vilas Cancela (a quien vemos, en la segunda foto, en compañía de su marido), que fue Directora de los periódicos “Líder Coruñés” y “Líder Deportivo”, en los que colaboré durante los años 2005 y 2006, y Vicepresidenta de la Coral “Airiños de Nos”, grupo al que me cupo el honor de presentar su “VI Encuentro de Corales”, pasa el “Estado de Alarma” en su chalet de San Pedro de Nos-Oleiros. Duerme bien, cuida flores y gallinas, apoya las caceroladas…. y sobre el Coronavirus dice: “Esos tiene el antídoto, y esto es para acabar con los viejos, y no me cambian la idea”. Tal cual.

Turno ahora para los incluidos en el “Grupo de Riesgo”, del Coronavirus. Y hoy se asoma a esta ventana Francisco Nieves Pardeiro (tercera fotografía), uno de los “fijos” en las dos celebraciones de mis cumpleaños. Pese a que no admito regalos, en la del 14 de julio Paco acostumbra regalarme un décimo de Lotería de Navidad….

Paco no pudo celebrar cómo le gustaría su cumpleaños, ya que alcanzó los 88 “tacos” en pleno confinamiento. Nacido en La Coruña el 24 de abril del año 1932, es el alma máter de los nativos del barrio coruñés del “Gurugú”, organizando unos muy concurridos encuentros anuales (recuerdo que los últimos tuvieron lugar en el Palacio de la Ópera) a los que asisten personas llegadas desde muy diversos lugares del mundo.

Cuando hablé con él estaba pendiente de una visita al Hospital Modelo, ya que tenía un molesto pinzamiento en las dos últimas vértebras. Pero, pese al dolor de espalda, no dejó de hacer ejercicio durante el largo confinamiento, que llevó a rajatabla. Confiesa que, aunque lo llevó bien, tan largo encierro “hace pupa”.

Paco vive con su segunda esposa, Hilda, en la céntrica calle coruñesa de Médico Rodríguez, muy cerca de la Playa de Riazor. Tiene un hijo, Juan, de 30 años de edad, de su fallecida primera esposa, al que vio el día de su cumpleaños, ya que vive en Uxes (La Coruña) con su novia y con los padres de ésta.

Aunque no tienen ni gato ni perro, los caninos le gustan mucho. Recuerda que sus suegros tenían, en Lorbé-Oleiros (La Coruña), un perro lobo de un tamaño impresionante, y que él lo sacaba todos los días a pasear.

Acostumbrado a caminar largas distancias (peregrinó varias veces a pie desde La Coruña a Santiago, unos 65 kilómetros, en diferentes Años Santos), todos los días de la “Cuarentena” bajaba andando del 8º al cuarto piso y volvía a subir, recorrido que repetía hasta ocho o diez veces, aparte de caminar por donde tienen las plantas.

Como dije anteriormente, llevó el confinamiento “por el libro”, ya que era su esposa la que iba al supermercado, a la farmacia, o a otros recados. Durante el encierro leyó mucho, escribió algo, y vio la televisión. No cocina nada de nada, pero tiene la suerte de que su esposa lo hace muy bien.  ¡¡¡Así cualquiera!!!.

Y finalizo por hoy. Prometo seguir dándoles más “Partes de Guerra”. Mientras el cuerpo aguante…. ¡¡¡Saludos y salud!!!. (Fotos: Lajos Spiegel)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 × cinco =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.