“Parte de Guerra XLVI”:  Comienzo ¿y fin? del “Estado de Alarma” por el maldito Coronavirus

Por Roberto L. Moskowich

En varias ocasiones me he referido a la coincidencia del final de la quinta prórroga (a ver si se confirma el dicho “No hay quinto malo”) del “Estado de Alarma” con el día de mi Santo. Como saben, y reflejé oportunamente en mi “Parte de Guerra”, el Parlamento Español apoyó la petición del Gobierno, liderado por el socialista Pedro Sánchez, de esa quinta prórroga ¿final? que alcanza hasta el día 7 de junio, festividad del santo francés San Roberto Abad, al que mis padres adjudicaron mi onomástica.

Como recordarán, el actual y prorrogado “Estado de Alarma” se inició el 14 de marzo (no el día 15, como algunos de mis lectores y amigos apuntan erróneamente). Según el “Libro de los Santos” (El Santo de cada día), coeditado en 1974 por la Editorial Monar, Editorial Claretiana y Aplec Matagalls, con el “Nihil Obstat” del Censor Miguel Bonjoc c.m.f. y el “Imprimatur” de José M. Guix, Obispo Auxiliar y Vicario General, obra que yo utilizaba para felicitar a mis lectores (h-m) cuando publicaba mi muy exitosa “Torre de Cristal” en el periódico “El Ideal Gallego”, el 14 de marzo es Santa Matilde Emperatriz “La madre de los pobres”.

Sobre Matilde, que fue Emperatriz y Santa, copio textualmente del mencionado libro: “Educábase en un Monasterio al cuidado de su abuela la Abadesa Reinalda. El Duque de Sajonia, Enrique, enterado de su virtud y belleza, fue a verla disfrazado de campesino y pidió su mano, y la hizo Duquesa. Cuando su esposo fue elegido Emperador de Alemania, no se engrío por ello Matilde, más bien continúo socorriendo a los pobres.

“Muerto su esposo, sus hijos la acusaron de malgastar el dinero y la echaron del Palacio. Dios les castigó…. Ella besaba sus pies. Al fin, arrepentidos, su madre los perdonó y volvió a ser “La madre de los pobres”. Construyó en Nordhausen un Monasterio donde se reunieron cerca de 2.000 monjas, y cuando su hijo Otón era coronado Emperador por el Papa ella se retiró a su Monasterio a cantar salmos al Señor, como en su juventud”. Y a pie de página figura un “Mensaje Evangélico”, que dice así: “Guardaos de los falsos profetas disfrazados de ovejas, pues son lobos rapaces. (Mateo-7-15)”. Esa es su historia, y yo tal cual se la cuento.

Los pescadores de caña, al igual que muchos otros deportistas, estaban esperando como “agua de mayo”, y nunca mejor dicho en este “mes de las flores”, que el Gobierno les autorizase a poder practicar el deporte de sus amores. Apenas liberada la orden, se lanzaron como fieras, caña en ristre, a los mares, ríos, lagos, embalses, lagunas, etc. En la coruñesa y turística Playa de Santa Cristina he visto más de una docena ya el primer día, parte de los cuales pueden ver en la primera fotografía. Creo que, por suerte para ellos, las aguas estaban más nutridas de peces que de costumbre, debido seguramente al forzoso descanso impuesto por la larga Cuarentena.

Poco a poco, los demás deportes van siendo también liberados de las duras trabas que impedían, o aún impiden en algún caso, su práctica normal. En un “Parte de Guerra” anterior les informaba de que el Club de Regatas de Perillo, cuya sede social está en pleno Paseo Marítimo (Avenida de las Américas, 33) de la mencionada Playa de Santa Cristina, había dejado que sus remeros de élite llevasen para sus casas el material de entrenamiento (en la segunda fotografía vemos a Alberto Lago entrenando en la terraza de su casa, que está justo debajo de la mía). Y el fútbol, que tanto interesa a millones de españoles (h-m) podrá reiniciar sus Ligas profesionales (Primera y Segunda División) a partir del 8 de junio. ¡No hay mal que cien años dure….!.

Sobre la falta de material de protección y limpieza para la “Policía Autonómica de Galicia”, el pasado lunes recibí este correo del Sindicato de la Unión Federal de Policía (UFP): “Buenos días. Desde el sindicato Unión Federal de Policía (UFP) queríamos haceros llegar una nota de prensa, debido al abandono en material en el que se encuentra la Unidad Adscrita de CNP a la Xunta de Galicia, conocida popularmente como Policía Autonómica.

“Nos vemos obligados a publicar está nota debido a que a día de hoy seguimos sin disponer de material de protección para los policías, de limpieza para las instalaciones y vehículos. Todos nuestros intentos de reunión con el Director Xeral o con el Vicepresidente fueron nulos, llegando el desprecio a tal punto que ni tan siquiera nos contestan muchos de los escritos presentados o peor aun faltando a la verdad en las pocas ocasiones en que se dignan a contestar. Muchas gracias”. Tal cual se lo cuento.

El pasado día 22, la excelente pintora coruñesa Rosa Guisán me envió el guasapo siguiente: “Hoy he comido en el Quirón y no me gustó gran cosa. Tuve una intervención de varices, pero ya estoy en casa y genial. Es la segunda vez. Me había operado hace 28 años. Genial. Con las baladas de Elvis de fondo. Un equipo encantador. Hablamos de pintura”. Me alegro que todo haya salido bien, querida Rosa.

Turno ahora para el denominado “Grupo de Riesgo” del Coronavirus. Y hoy se asoma a esta ventana informativa mi excelente amiga Magdalena del Amo Fernández, periodista, editora y escritora, que fue mi directora en el exitoso programa televisivo “La Bitácora” (tercera fotografía) en Popular TV.

Magdalena nació en Oviedo el 25 de mayo de 1956, y cuando hablé con ella y la felicité, me dijo: “Muchas gracias. Acabo de nacer, ya que nací a las 20,10 horas”. Viuda del gran escritor Salvador Freixedo, desde hace unos meses, me comentó que se encontraba bastante bien, en Madrid, pero deseando volver a la normalidad.

Lleva cinco meses fuera de Galicia, y se le hacen muy largos. Aunque tiene su propio piso en Madrid, al decretarse el “Estado de Alarma” decidió ir a vivir con su hermana, que es mayor que ella, está divorciada, y vive sola. Lo peor es que por el maldito Coronavirus, residen en el epicentro de la pandemia madrileña.

Bueno, realmente no viven del todo solas, ya que su hermana tiene 3 gatos y un perrito, y ella aportó un gato y otro perrito. Aunque la casa es bastante grande, a veces tienen que separarlos pues se enzarzan en peleas unos y otros.

Durante la Cuarentena, abrió una línea de apoyo emocional, acabó un libro sobre Terapias Alternativas y otro sobre Salvador Allende. Además, está con un posgrado sobre Terapia Transgeneracional, una rama de la Psicología Moderna. Tiene que ver con nuestros ancestros y herencias: el color de los ojos, la forma de caminar…. Y programas de comportamiento, que es una novedad de los últimos diez años.

Además de escribir, lee, pero no ve tele, aunque su hermana es aficionada a los concursos. En su casa tiene un televisor muy viejo, que era de Salvador y que está desintonizado…. Si hay algo que le interesa de verdad, lo ve en el ordenador.

La semana próxima quiere irse para Ourense y me recordó que estaba pendiente la presentación de un libro póstumo de Eduardo F. Rivas, que la muerte de Freixedo obligó a aplazar. Me dijo que habló con Pepita Rivas, madre de Eduardo, y que cuenta conmigo para hacer la presentación. ¡Cuando quieras, querida Magdalena!.

Y finalizo por hoy. Prometo seguir dándoles más “Partes de Guerra”. Mientras el cuerpo aguante…. ¡¡¡Saludos y salud!!!. (Fotos: Lajos Spiegel)

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