Santa María de Rutis-Vilaboa. Érache boa Vilaboa

Santa María de Rutis-Vilaboa

A Coruña

Siempre me llamó la atención el nombre de determinados pueblos de Galicia y “Vilaboa”, del que os voy a hablar, en especial. Llamándose de esa manera, algo tendría que ver el nombre con grandes proezas o la riqueza del lugar. Y me puse a investigar…

Santa María de Rutis – Vilaboa

Os tengo que situar en Vilaboa de Rutis, a las afueras de la ciudad de A Coruña. En las faldas del Castro de Alvedro, famoso ahora por su Aeropuerto Coruñés. Y desde aquí en lo alto, hay unas vistas estupendas de Santa María de Rutis-Vilaboa, desde la carretera N-550 una de las entradas a esta Vila.

Vilaboa

Con solo una mirada, se observan los lugares de Laxe, con su Iglesia románica. También Castro, con sus casas pegadas en la ladera del Monte da Zapateira y a la orilla del rego. La Avenida de Vilaboa, con los vestigios de algunos ranchos a lo largo de la carretera, alternando con grandes edificios.

Iglesia de Vilaboa

Para sobresalir en lo alto de Rutis, la Torre de la Iglesia de Vilaboa, dominando las vistas de toda la ría. Más ladeados en el Rueiro y Souto, se alcanzan a ver los restos de los Pazos señoriales que aún quedan, mezclados con alguno más reciente.

Vistas desde A Corveira
Desde A Corveira
A Corveira con vistas a la Ría do Burgo

Su otra entrada por A Corveira, llamada lugar de cuervos por su cercanía a los pinares donde graznaban. Dejando antes el Portazgo (O Portádego), una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad de A Coruña, donde se pagaba la alcabala, impuesto de paso.

Pazo do Portazgo

Pero vamos a lo que vamos, “Vilaboa”. En época romana la vía Per loca marítima, de Braga a Lugo atravesaría por las parroquias de Rutis y O Burgo. Y es en esta época cuando también se consolidan los núcleos de población como Vilaboa. La política romana de concentrar a la población de los castros en los valles, donde estaban mejor controlados…

As de Celas son tratantas
As de Alvedro lavandeiras
As da Coruña señoritas
i-as de Carral panadeiras.

Cuando las Villas nacieron en la Edad Media en la Galicia Feudal, renunciando al vasallaje de los señores y emancipándose los vasallos para crear pueblos aparte. Viviendo de sus oficios artesanos y del comercio, porque las tierras pertenecían a los señores. Fue de esta forma que nacieron los Burgueses y Villanos. Y una de esas Vilas feudales fue “Vilaboa”. Su topónimo es de época medieval “Villam bonam”.

Villam bonam

Empieza a señorializarse en el siglo XV por Gómez Pérez das Mariñas, que tenía posesiones eclesiásticas en el Concello de Culleredo, junto con el Monasterio de Sobrado y el Monasterio de Cambre. Ostento el título de “Real Villa” en el verano de 1.881.
Antes de la creación de los Concellos (1.835), la Parroquia pertenecía a la jurisdicción de “Miraflores” cuya capital se hallaba en Oleiros. A la que también pertenecían al otro lado de la ría, las parroquias de Perillo, Sada y Betanzos. Todos señoríos del Conde de Lemos.
Cuando se formaron los Concellos, paso a formar parte de “Alvedro” antiguo Castro y atalaya, desde donde se domina los Valles Mariñanos y a sus pies discurren los ríos Trabe, Valiñas y Mero, pero pronto empezó a llamarse “Culleredo”. Durante la republica la casa consistorial estuvo en Vilaboa y en la posguerra en Tarrío.

Castro-Laxe Vilaboa

Era tierra rica en labradíos, bañada por regatos que bajan del Monte da Zapateira y que forman el río Trabe. De los cuales supieron sacar partido los lugareños.
A mediados del siglo XVIII se contabilizan en todo el Concello de Culleredo 61 muiños. Es también en este siglo, cuando se construye el “camino de acceso a Galicia” que pasaba por O Burgo, Acea de Ama, Fonteculler y Portádego.

Conduzo-Vilaboa

El bonito lugar y entorno hace que en el siglo XIX y XX el Concello se convierta en lugar de segunda residencia de la burguesía coruñesa. Edificándose muchas casas de recreo y pazos de los que aún perduran algunos.
En estos lares, sus gentes se dedicaban al campo y a los recursos que la naturaleza le ponía a mano, con los ríos de la contorna.

Edificaciones de Vilaboa

Asentaron en la zona sus nobles viviendas, alternaban los ranchos y casas de labranza, con casonas y pazos señoriales. Los más abundantes eran los “ranchos” que se construyeron a lo largo del camino principal.

Rancho

Estaban adosados unos a otros, aprovechando todo el frente. Construidos con pizarra del lugar, tenían una sola planta. En donde sitúan la cocina y dormitorio con otro cuarto en la guardilla, que asomaba a la fachada principal por un ventanuco. Para la parte trasera tenían un huerto con pozo, que daba uso también a la vivienda.

Balconadas de madera

También quedan algunas casas con balconadas o galerías de madera que abarcaban todo el frente de la fachada. Nos recuerdan a las solanas palaciegas o a la arquitectura tradicional marinera o Betanceira que tradicionalmente se ponía a secar el pescado y el maíz. Donde aún quedan muchas, para poder disfrutarlas al pasear.

Con detalle
Otras viviendas

Alternaban en Vilaboa con estas construcciones algunas “casas de labranza”. Eran las casas típicas gallegas de la zona rural de A Coruña. Estaban construidas estas sin adosar, en piedra. En su interior la distribución en la planta baja la formaba, la cocina con lareira y el comedor.

Las huertas

Dividida por un pasillo estaban las cuadras. Este pasillo te conducía a la huerta trasera y a las escaleras que subían a las habitaciones. También tenían “sobrado” al que se le daba diferentes usos y que solía usarse de despensa. El agua doméstica se portaba del pozo o la fuente próxima en una sella. Y de las “Fuentes” de Vilaboa, que son varias os tengo que hablar para otra ocasión.

Hórreo en Vilaboa

Contaban con hórreo mariñán, palleiro, alprende y corral. Los hórreos mariñanes, no abundaban en Vilaboa, pero si al otro lado de la ría en Perillo. Caracterizados por ser estrechos, no superan el metro y con la cámara de madera, en altos pies de piedra.

En Castro-Laxe

Era utilizado en casas donde se plantaba maíz, por la zona de Conduzo extendiéndose por Castro y Laxe. Los más vistos en Vilaboa eran los “cabazos”.
Relacionados con estas construcciones, estaban los “hornos de leña” y los numerosos “muiños” que había en las veras del “Río Trabe”.

Los hornos panaderos de leña de Vilaboa

En A Laboral

Vilaboa tuvo fama de excelente pan y vino. Este último se dejó de cultivar por la plaga de la filosera, que arraso en Galicia. Y un buenísimo “pan de trigo del país” que se cocía en hornos de piedra calentados con leña. De su bien hacer hicieron a esta Vila famosa.
Pero esa tradición se perdió, cuando se dejó de sementar en estas fértiles tierras el centeno y el trigo. Tierras ocupadas en los años sesenta, por “la Universidad Laboral” entre otros edificios.
Antes el centeno se sembraba en los montes cavados, quemados y en los labradíos de secano. Mientras que para el trigo se reservaban las mejores tierras cercanas al Río. Con las grandes cosechas se hacía la “malla” y con el grano se elaboraba el famoso “pan de Vilaboa”. Que se decía, que era mejor que el de Carral por aquellos tiempos y comparable al “pan de Cea”.
Para conseguir este excelente pan, era trabajo de una cadena formada de cuatro oficios que giraba en torno al de panadero.

Repartiendo en A Coruña

Empezando con los “labradores” que cosechaban el grano. Los “molineros” molían en los doce muiños que había en el río, estos se utilizaban mayoritariamente para moler centeno y maíz. El trigo ya últimamente a principios del S. XIX, se molía en los eléctricos. Porque requerían una molienda especial. Seguía el trabajo con los “panaderos” que cocían en los numerosos hornos de leña, todos artesanales y construidos en piedra.

Horno de leña de Vilaboa

De estos hornos, solo se conserva uno en Vilaboa. Pero si abundan todavía numerosas panaderías y pastelerías con un producto muy bueno.
El último eslabón importante eran las “panaderas” (vendedoras ambulantes). Que llevaban el pan a vender por las contornas y A Coruña. desplazándose en burros y portándolo en la cabeza, a las veces largas distancias, repartiendo el pan puerta a puerta.
Ahora el testigo de la gran fama y merecida, se lo pasaron a “Carral”. Que aún sigue elaborando buen pan artesanal y funcionando como antaño con hornos de leña.

Monelos e Palavea,
Vilaboa e maís Carral
Que son os catro partidos
Da pedra fundamental.
No Portazgo hai boas mozas
En Vilaboa a flor d-elas
En Conduzo hainas bicudas
E en Palavea as garelas.
Vilaboa ten a sona,
Vilaboa a sona ten,
Vilaboa ten a zona
De comer e beber ben.
Baixéi po-lo Canabal
E subín por Vilaboa
As piñas non as vendín
I as penas boteinas fora.
El Río Trabe y sus Muiños
Rego do Castro

Este río nace en el Monte da Zapateira, crece con el aporte de pequeños regatos y manantiales en Laxe, hasta juntarse en Vilaboa con su principal afluente, el “Rego do Castro”. Que también nace en A Zapateira y todos ellos surten al “Río Mero” desembocando en el medieval “muiño de mareas” de Acea da Ma.

O Muiño en Castro

En los tres kilómetros que los separaban trabajaban doce muiños. Los había que molían por desnivel (tarulos) y otros represaban embalsando el agua para cuando escaseaba en el verano. Con el paso del tiempo, había en Vilaboa y a Cordeda dos muiños industriales. Movidos originariamente por vapor y después por electricidad, que abastecían ya últimamente a principios del siglo XIX la gran demanda del famoso “pan de Vilaboa” y el trigo del país, cultivado en los campos locales.

Muiño Fonte da Balsa

Todos los muiños fueron desapareciendo, solo quedan el restaurado “Fonte da Balsa”. Su nombre, por la represa que tenía para tiempos de estío, junto con una Fuente próxima (de este tema ya os hablare). Y el medieval de mareas de “Acea da Ma”.

Os Muiños de Mareas de Acea da Ma

Acea da Ma

La historia de las Aceas se remonta al siglo XII cuando un importantísimo núcleo urbano existía en O Burgo de Faro. En las actuales parroquias de Santiago do Burgo y Santa María do Temple, impulsado por el rey Alfonso VII a instancias del conde Fernando de Traba, gran poseedor de bienes en O Burgo de Faro. Junto con tres poderosas instituciones religiosas, la Orden do Temple, la Catedral Compostelana y el Monasterio de Sobrado dos Monxes, que tenía muchas casas en O Burgo y parte de las rentas del portazgo del Puerto.
De estés “muiños-aceas” ya os hablé en otra ocasión en el Blog, lo podéis recordar en este enlace. Pero os voy a contar otros detalles de su historia.
De las aceas, sabemos por referencias de ellas en escritos, que fueron construidas antes del año 1.184. Se sabe también de su posicionamiento por el Monasterio de Sobrado, que poseía el “señorío” de los muiños donados por el Rey Fernando II. Y como tal, tenía asegurada la afluencia de los labriegos y vasallos obligándolos a moler aquí, al poseer el derecho de monopolio.
Además del interés de moler los cereales, que cultivaban en sus dominios el monasterio cisterciense, aplicando nuevas tecnologías al respeto en sus plantaciones. El construir en el lugar los muiños hidráulicos, también era un interés económico y posicional ya que en esta época “O Burgo de Faro” era estratégicamente importante.
Hasta tiempos muy recientes no pertenecían a O Burgo. Estuvieron encuadrados en la Parroquia de Almeiras, en el lugar llamado “Ama” y otra parte perteneciera a Vilaboa. Os tengo que ubicar en los lindes antiguos, que la antigua “Iglesia románica de Almeiras” (desaparecida). Estaba situada en la actual C/ Pablo Picasso, en O Burgo (cerca scalextric de la autopista).

Actual Puente de As Aceas

El río Trabe, que dividía y abastecía también estos muiños de Mareas, se atravesaba por el “Puente medieval de As Aceas”. Este puente tenía dos arcos y en su centro una cruz, con la imagen de la Virgen que cumplía la función de marco y cruceiro. Esta imagen era normal encontrarla en los puentes medievales para proteger a los caminantes del demonio…
¡Este puente ya no existe! En su lugar esta uno construido en el siglo XVIII aprovechando parte de la fábrica del anterior y en uno de los “caminos de acceso a Galicia” que pasa por aquí (comentado más arriba).
Junto a estos muiños de mareas, que también surtía el “río Trabe” y dividía en el año 1.550 el coto de Vilaboa, que pertenecía al marqués de Sarria. Del de O Burgo, que pertenecía a la jurisdicción de la ciudad Coruñesa. Y con el paso del tiempo, este caramelo tan jugoso a nadie se le resistía el poseer estas Aceas…
En el siglo XVI el Concello de A Coruña se considera propietario de este lugar por existir un privilegio Real que decía:
“Que pertenecían a Coruña en un territorio determinado, todos los lugares a los que llegaba el agua del mar”. En donde un documento dice.
“… Que en donde estaba el agua salada ningún señor tenía jurisdicción, sino su majestad y que tal jurisdicción tenían y tienen la dicha Puente y Aceña da Ma…”
El problema en ese momento, venia de que los “muiños de viento” del Concello Coruñés por sus adversas condiciones meteorológicas, no podían trabajar más que en determinadas épocas. Y ante la escasez, la fuerte demanda y los precios abusivos de los molineros hacían estos muiños muy cotizados.

Arcos de las Aceas

Una curiosidad constructiva de sus arcos de entrada de agua al muiño, es que tienen diferentes formas. Uno corvado, otro de medio punto y el tercero apuntado. Separados los tres por tajamares. Esta parte es la más antigua que se conserva de época medieval.

Las lavanderas de Vilaboa

Lavadero en O Río Trabe

Del Río Trabe sacaron provecho otro gremio famoso, el de las lavanderas. Oficio necesario y vinculado con todos, del que vivían gran número de familias. Estas mujeres, todos los días del año pasaban muchas horas a las orillas del rio. Tapizando con un gran lienzo blanco los campos verdes, que utilizaban para el clareo. Todo valía, muros, tojos y arbustos, para secar las prendas. Que después tenían que llevar a las casas, desplazándose a grandes distancias.

Lavadero en O Rego do Castro

En el desplazamiento, aprovechaban para recoger los pedidos de ropa sucia y volver a empezar. No era todo trabajo pues las largas horas las empleaban también para hablar de sus cosas y se ayudaban unas a otras. Con el tiempo llegándose a organizar, en gremios y muy eficaces. Consiguiendo que se construyeran lavaderos cubiertos para resguardarlas de las inclemencias del tiempo y se les valorara económicamente más su trabajo. Sin duda un duro trabajo que no fue pago. Hoy aún perduran algunos de esos lavaderos, que el progreso no hace tanto dejo abandonados…

Eu pasei por Vilaboa
Por Vilaboa cantando
As nenas de Vilaboa
Quedan no rio lavando.
Palavea i o Portazgo
Pedralonga  i o Areal,
Vivan con Río de Quintas
Ó pé do Camiño Real.
Pasei por Río de Quintas
Caladiño coma un rato
Para que non me pegasen
As neniñas do Portazgo.
A aldea de Vilaboa
De lonxe parece un pozo;
O que teña amores nela
Pódese chamar dichoso.

En época de bonanza y en plena edad media las Vilas tenían su Iglesia parroquial y Vilaboa hoy en día tiene dos.

La Iglesia de Laxe (Rutis)

Santa María de Rutis

La Iglesia de Santa María de Rutis, fue construida en Laxe. El lugar hace referencia a sitio pedregoso o con suelos graníticos. Y en esta zona también era famosa una gran “Laxe” en donde antiguamente se hacían las mallas.

Con detalles y Agnus Dei

En el siglo XII en pleno esplendor económico y en una época de bonanza para los gremios y las Villas. Los canteros al acabar la Catedral de Santiago se dispersaron por toda Galicia, haciendo gran cantidad de iglesias románicas de características similares y la de Santa María fue una de ellas.

Más detalles de Santa María de Rutis-Vilaboa
El Cruceiro de Santa María de Rutis

Por falta de espacio la iglesia de Laxe se situaba “in Rutis” (en la ruta) porque se hallaba a la vera del “Camino Real” que iba de Santiago cara A Coruña. Y al lado del “castro” celta que se conserva sin excavar.

Interior de Santa María de Rutis-Vilaboa

Del estilo románico en Laxe, se conserva en el ábside la cruz antefija, el muro norte de la iglesia con sus canecillos y en su interior la capilla mayor y el arco triunfal con sus semicolumnas adosadas.

Iglesia de Vilaboa
Cruceiro de la Iglesia de Vilaboa

De la nueva iglesia, que destaca en lo alto de toda Vilaboa, también conocida por la “Catedral de las Mariñas” por su privilegiada situación. Fue construida en el año 1.963 cuando se quedó pequeña para la población la de Laxe. Las obras de la nueva iglesia empezaron en el año 1.959, con un estilo moderno en su arquitectura sin grandes rasgos a destacar, pero con el paso del tiempo ya se dirá…

Torre campanario y reloj de la Iglesia de Vilaboa

La llamativa Torre-Campanario con su reloj domina las Mariñas, fue fundida en Arcos de la Condesa. Y en su interior guarda cuatro pinturas de “Urbano Lugrís” que pasó en esta Vila una temporada.

Los Pazos de Vilaboa

Vilaboa lugar de Pazos

Vilaboa era descrita en el siglo XIX como:
“Un Valle delicioso y encantador que fertiliza el arroyuelo y Muiño, que limita con las alturas cultivadas y llenas de arbolado en sus faldas. La hermosura del lugar ha hecho de él una estación veraniega, siendo numerosas las casas y quintas de recreo con las que cuenta…” Así lo describía Carré Aldao en la Geografía General del Reino de Galicia. Y es así, que los pazos y casonas en el siglo XIX se pusieron de moda para el veraneo y descanso de familias acomodadas de Coruña.
Los vestigios y encanto en su medida, del abandono de esa parte de la historia. Para apreciar todo el esplendor que tuvieron estos pazos, que a las veces los descubrimos muy cerca en estado de abandono. Y sin la esperanza de que te cuenten esa historia que guardan. Hoy en día en Vilaboa quedan las numerosas ruinas y solo uno del que se pueda disfrutar contemplando la belleza de esos tiempos palaciegos. Es el llamado “Pazo de Vilaboa” situado en el Souto. El Souto en Galicia es un paraje de añosos castaños o robles, al igual que era el lugar que nos referimos, donde se asentaron varios pazos.

El Pazo de Vilaboa o Pazo dos Castro

Pazo dos Castro
Actual Pazo dos Castro

Construido en el último tercio del siglo XIX por Don Álvaro de Torres Taboada, en las antiguas ruinas del anterior Pazo dos Castro. Una construcción que nos recuerda las antiguas fortalezas medievales combinada con palaciegas estancias, franqueada por dos Torres. Con capilla, foso, patín y balconadas.

Pazo de Vilaboa
Eucaliptos centenarios

Toda esta arquitectura juega con un frondoso entorno ajardinado y con unos grandes eucaliptos. De los primeros traídos de Australia, plantados como arboles exóticos… Destacando cuatro fuentes de distintas formas en él. También tiene capilla, como dice el dicho “capilla, palomar y ciprés pazo es”.
La Capilla del Pazo de Torres es también del S. XIX, con una piedra armera a su entrada y un estilo romántico como el pazo. Se tiene usado públicamente en las fiestas del Carmen para la Parroquia. En la actualidad es propiedad de D. Emilio Rey Berger sobrino del anterior, que completo la obra iniciada por Albaro de Torres. Se puede acceder en la actualidad por su uso hostelero.

Pazo dos Serrano o Villa Celina

Pazo dos Serrano o Villa Celina

Situada también en el Souto enfrente al Pazo de Vilaboa, Lo primero que te llama la atención es “la Capilla de los Serrano”.
Era una ermita publica de S. XIX de estilo neoclásico, se asemeja a las iglesias de Nos y Sueiro. Con buena fábrica su estructura, esta sin uso desde hace mucho tiempo y en ruinas actualmente. Situada en el camino de acceso a la gran casa.

Pazo dos Serrano desde la Plaza dos Irmandiños en O Souto Vilaboa

De la que no hay mucha información sobre su historia. Se acede al pazo por el lateral izquierdo de la Capilla que hace las veces de corredor junto con el lateral de las antiguas caballerizas. Conduciendote a la puerta de entrada principal, franqueada por una gran puerta de hierro con el nombre de la Villa. Sustituida por una de chapa para no permitir el paso…

Algunas Casonas de veraneo

Muchas son las abandonadas. Estas y las que se muestran recuperadas nos recuerdan el gran pasado de la Vilaboa.

Villa Melania o Casa de Correa

Villa Melania o Casa de Correa
Detalle de la Villa

Casona señorial que recupero el Concello de Culleredo para servicio público en 2007 funciona como biblioteca, servicios sociales y cuenta con más actividades de recreo, como huertas comunitarias, actividades deportivas y juegos.

Detalle de los jardines
Lavadero y fuente en sus jardines

En sus jardines variadas y exóticas especies, jugando con un romántico aire oriental en los azulejos dibujados de su solana y fuente. Cuenta con lavadero del que hacía uso la casa.
A la entrada de Vilaboa en el recorrido que va desde O Portazgo como una procesión de majestuosas viviendas se asentaron a lo largo del acceso a la ciudad de a Coruña. Paso obligado en donde todos querían posicionarse.

Casa Quiroga

Casa Quiroga en A Corveira

Otra bonita Villa con Capilla, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores y a San Luis. De sencilla fabrica, ayudo a la parroquia de Laxe cuando aún no estaba construida la nueva Iglesia de Vilaboa. Era de fácil acceso a los vecinos. Estaba situada en la Corveira, construida por la familia Garcibarra a comienzos del siglo XX. Su actual propietario es la familia Quiroga. Sin mucha más información, aun podemos contemplarla.

Pazo de la Peregrina

Pazo de la Peregrina en O Portádego

Situado en O Portádego. Os recuerdo que antiguamente en el siglo XIX Santa María de Rutis, como Acea da Ma. Ambas pertenecían a la Jurisdicción de Miraflores, cuya capital estaba en Oleiros. Y con la creación de los Concellos pertenencia a Rutis–Vilaboa. Actualmente está dentro del Concello de A Coruña.
El Portazgo o Portádego, era paso obligado en el camino real de entrada A Coruña. Allí estuvo el cobro de las alcabalas y de los derechos del Señorío coruñés, con obligado pago en las garitas de los “consumeiros” situadas en el lugar.
Un lugar estratégico de paso, en donde todos querían posicionarse, en el camino real. Zona de veraneo de acomodadas familias coruñesas, donde tenían extensas fincas y Pazos, a lo largo de un solo camino transitable que comunicaban los barrios de la parroquia. El camino antiguo, que conducía a la Acea da Ma, cubierto con gran número de “plátanos” a las veras. Otros barrios como la Cordeda, Laxe o Castro eran inaccesibles con malos caminos de carro.
De este pazo en concreto no localice historia escrita, pero la que todos conocemos del uso que se hizo de él, en los últimos años. Una antigua discoteca y restaurante que ahora esta en decadencia y abandono…

Pazo do Portazgo

Pazo do Portazgo

Como su nombre indica está localizado en el Portazgo o Portádego. Una joya de arquitectura portalada con vistosos arcos de piedra, que actualmente alberga en su interior radio Culleredo (101,2). De su historia tampoco pude averiguar mucho. Situada en el actual cruce que va a O Burgo y hacia Vilaboa. Queda constancia en el paso de la actual y bulliciosa carretera nacional de la gran historia que atesora su posicionamiento y arquitectura palaciega.

Joya modernista en O Portádego
Vestigios de Villas buenas

Os dejo las fotografías de otras joyas de la arquitectura del Portazgo abandonadas…

¡Pois si! ¡Erache boa Vilaboa!
Grafiti alusivo a U. Lugrís en Conduzo-Vilaboa (Manuel Pedrouzo)

Información obtenida:
-Páginas Web, Concellos das Mariñas Coruñesas.
-Concello de Culleredo, Concello de Cambre, Concello de Oleiros.
-Revista “Esculca” Sociedade Cultural As Mariñas dos Frades, Galicia.
-Luces y Sombras del Arte en As Mariñas dos Frades, (José Cardeso Liñares).
-Rutis-Vilaboa (José Cardeso Liñares)
-Historia de A Coruña
-Temas Coruñeses
-Conversas y apuntes en Bibliotecas Municipales Mariñanas.

Desde la Ría

¡Vilaboa en Fiestas!

Lumeeeeeeeeeeeee…

– En las del verano el “Santísimo” se celebran la segunda semana de Julio, en Vilaboa.
– “Santa Bárbara y la Virgen del Rosario, en Castro-Laxe” a finales de Agosto principio de Septiembre.
– A mediados de Septiembre “mejillonada” en Castro-Laxe.
– Y las del invierno la “Virgen de la O” que es la patrona de la feligresía. En diciembre en Castro-Laxe. Esta creo que se perdió…

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Un comentario

  • Luis

    Siempre es un placer saber algo más de la historia de la zona. Por si te sirve de algo, acabo de descubrir que el Pazo da Peregrina (actual Oh! Coruña) estaba vinculado a la otrora importante familia Linares Rivas. Por si te aporta algún dato nuevo de interés.
    Estaba investigando sobre el tema y así llegué a este blog.
    Muchas gracias, es muy interesante.

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