“La vuelta al mundo en 80 árboles” de Jonathan Drori, un libro ideal para conmemorar el Día del Árbol

Algunas de las historias que narra en el libro el divulgador científico británico relacionan personas con especies arbóreas conocidas y otras muestran curiosidades entre lo exótico y lo asombroso

Quizás pueda resultar pura coincidencia que Jonathan Drori, el autor del libro La vuelta al mundo en 80 árboles, naciera y creciera en Londres, de donde también es originario Phileas Fogg, el protagonista de la novela de Julio Verne La vuelta al mundo en 80 días. Lo que ya no es casualidad es que Drori inicie su ensayístico viaje a través de la principal arboleda del planeta poniendo rumbo al este, desde su casa londinense, al igual que lo hiciera Fogg cuando emprendió su novelesca aventura.

Tampoco es casual que Jonathan Drori haya escrito una obra de estas características conociendo sus antecedentes. Drori es consejero del Proyecto Edén y embajador de WWF. También es miembro de la Sociedad Linneana y de la Sociedad Zoológica de Londres. En el pasado fue director de documentales para la BBC y durante nuevo años trabajó asesorando a los Reales Jardines Botánicos de Kew, que ya desde niño visitó con frecuencia porque creció cerca de ellos y porque sus padres, un ingeniero y una logopeda, compartían la misma pasión por la botánica que inculcaron a sus hijos.

Quizás haciendo gala de su patriotismo, pero sin caer en el chovinismo, Drori emprende el viaje con cuatro árboles que localiza en el Reino Unido, Plátano de sombra (Platanus x acerifolia) y Ciprés de Leyland (Cupresus x leylandii), en Inglaterra; Madroño (Arbutus unedo), en Irlanda; y Serbal de cazadores (Sorbus aucuparia), en Escocia; antes de dar el salto a Finlandia donde nos habla del Abedul (Betula pendula).

 

Encina (Quercus ilex)               Ciprés común (Cupressus serpervirens)

 

Encina (Quercus ilex). España                         Ciprés común (Cupressus serpervirens). Chipre

No es baladí que el comienzo sea con el Plátano de sombra al que introduce señalando que, “con sus grandes hojas similares a las del arce y su altura imponente, el plátano de sombra es un árbol de pompa y boato, un símbolo de una nación en la cima de su poder”, si bien, quizás, y es una apreciación personal, esta última valoración debería revisarse en una futura reedición.

Árboles desconocidos para muchos aficionados a las plantas

Entre los ochenta árboles que nos propone el divulgador científico figuran especies conocidas por el público general como olmos, tilos, laureles, cipreses, olivos, higueras o encinas; otras más exóticas o endémicas de un territorio, Baobab, Cedro del Líbano, Árbol de la cola, Aguacate, Jacarandá, Árbol del caucho, Palo Brasil o Palmera de Betel, pueden ser ejemplos de ello; y otros más desconocidos por muchos aficionados a las plantas, entre los que me incluyo, como Kauri, Alerce de Gmelin, Espina silbante, Mopane, Durián o Upas.

 

Higuera (Ficus carica)          Olmo (Ulmus minor)

 

Higuera (Ficus carica). Turquía                         Olmo (Ulmus minor). Países Bajos

Y todos ellos, tal y como indica Blume, la editorial que publica el libro, “los compañeros más constantes y más variados de la humanidad”. Desde el baniano sagrado de la India hasta el fragante Cedro del Líbano que antes se citaba, nos ofrecen refugio e inspiración, por no mencionar las materias primas para la fabricación de todo tipo de artículos. Desde aspirinas hasta seda, lanzaderas espaciales o líneas telefónicas.

Las historias que sobre todos esos árboles nos va narrando Drori, unas más científicas, otras más divulgativas, todas interesantes, abarcan desde lo romántico hasta lo triste. Algunas iluminan las sorprendentes relaciones históricas entre las personas y especies aparentemente familiares, como el olmo y el haya. Otras muestran lo exótico y lo extraordinario, como el explosivo jabillo o el curioso árbol de la Polinesia, que acumula una enorme cantidad de metal. Todas ellas, sorprendentes y reales. Y cada una de estas historias, bien pobladas de monjes que se automomifican, de cabras que trepan a los árboles o de frutos radiactivos, están ilustradas por Lucille Clerc.

 

Tilo común (Tilia x europaea)                     Baobab (Adansonia digitata). Botsuana

 

Tilo común (Tilia x europaea). Alemania                         Baobab (Adansonia digitata). Botsuana

Kauri (Agathis australis) Nueva Zelanda        Aguacate (Persea americana) México         Palmera de Betel (Areca catechu) India

 

Kauri (Agathis australis) Nueva Zelanda    Aguacate (Persea americana) México   Palmera de Betel (Areca catechu) India

“La gran variedad de árboles no es más que un parámetro para considerar su incalculable valor”, nos ilustra Jonathan Drori, antes de introducir con su afirmación una historia personal relacionada con el trágico final de un Cedro del Líbano cercano a su hogar de la infancia. “Fue la primera vez que vi a mi padre llorando”, confiesa a los lectores el divulgador mientras recuerda que su madre dijo que en aquel enorme árbol había todo un mundo.

“Mi madre tenía razón. Había todo un mundo en aquel árbol, como en todos los árboles. Se ganan nuestro aprecio, y muchos de ellos necesitan nuestra protección” afirma Drori unas líneas antes de emprender su arbórea vuelta al mundo.

Lucille Clerc es una diseñadora gráfica e ilustradora francesa que reside en Londres. Tras estudiar en París y graduarse en  Diseño de Comunicación en Central Saint Martins, en la capital londinense, se especializó en el campo del diseño editorial y la ilustración para libros y publicaciones, aunque también ha hecho incursiones en el mundo de la moda, trabajando con grandes firmas internacionales, con varios museos y los Historic Royal Palaces. Produce su obra mediante el dibujo y la serigrafía, y se inspira en gran medida en Londres y en la relación entre la naturaleza y las ciudades.

Jonathan Drori es un experimentado divulgador científico que ayuda a las instituciones, entidades y organizaciones con las que trabaja a innovar y atraer nuevos públicos, uniendo áreas y campos tan dispares como la divulgación, la administración, la tecnología digital, la educación, la ingeniería, la comunicación, la cultura y la ciencia. Consumado orador ha participado en cuatro charlas en la conferencia internacional TED, principalmente en temas relacionados con la botánica. Con frecuencia participa en expediciones de Kew Gardens para realizar cortometrajes de las mismas.

La vuelta al mundo en 80 árboles. Jonathan Drori. Editorial Blume

La vuelta al mundo en 80 árboles. Jonathan Drori.

Editorial Blume

Título original: Around the World in 80 Trees. Jonathan Drori. Primera edición en Blume: 2019. Traducción del inglés a cargo de Remedios Diéguez. Revisión de la edición en lengua española: Teresa Casasayas Fornell, doctora en Ciencias Biológicas (Botánica). Coordinación de la edición: Cristina Rodríguez Fischer. Prensa: Aroa Borlán

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