Los 7 suplementos básicos con los que proteger tu salud

Esta nueva situación ha hecho que nos planteemos ciertas cuestiones relacionadas con nuestro modo de vida. Concretamente, la pandemia del Covid-19 puede que nos haya empujado a pensar más si cabe en la salud y en cómo cuidarnos, incluso cuando estamos “bien”.

Debes tener en cuenta que lo prioritario es acudir al médico ante el menor síntoma de cualquier enfermedad, sobre todo en una época como la que estamos viviendo. Pero hay un método adicional que cada vez tiene más seguidores, la suplementación. No obstante, es importante consultar con un especialista de la salud cuáles son los suplementos alimenticios más apropiados para cada paciente. A partir de aquí vamos a enumerar cuáles son los complementos nutricionales básicos para reforzar tu salud y bienestar.

  • Calcio

Es un nutriente fundamental para apoyar la formación ósea, pero tiene otros beneficios que son menos conocidos, como la regulación de la presión arterial, la capacidad a la hora de favorecer al sistema nervioso o sus ventajas para la contracción muscular y la coagulación de la sangre.

Puede ser un suplemento indispensable, sobre todo en el caso de los adolescentes en crecimiento o los adultos mayores, con mayor riesgo de deficiencia de calcio. Este tipo de deficiencias pueden acabar debilitando los huesos o incluso provocar fracturas y ritmos cardíacos anormales. Además, en el caso de las mujeres, está comprobado que tienen más probabilidades de verse afectadas por la osteoporosis y la baja masa ósea, en comparación con los hombres.

  • Ácidos grasos esenciales Omega-3

Estos son esenciales a la hora de mantener un organismo saludable y se pueden obtener mediante medios dietéticos. Los ácidos grasos Omega-3 son muy beneficiosos, pero en la dieta occidental se consumen mucho menos que otros que son más vacíos en cuanto a nutrientes (omega-6 y omega-9).

Los omega-3 más estudiados son el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Estos proporcionan propiedades cardioprotectoras, efectos positivos para la función cognitiva y apoyo para elevar el estado de ánimo. Hay quienes prescinden de pescado graso en su dieta, para equilibrar su consumo se recomienda recurrir a suplementos que incluyan el valioso ácido graso omega-3.

  • Hierro

Se trata de un mineral esencial que aporta numerosas proteínas y enzimas. Una de sus principales funciones es la hemoglobina, la proteína transportadora de oxígeno de los glóbulos rojos. Cabe destacar que el hierro está involucrado en numerosas funciones biológicas, como el transporte de oxígeno, la producción de energía, la síntesis de ADN o el crecimiento celular.

Su ingesta es tan importante que la deficiencia del mismo podría conducir a la anemia. Sus síntomas más habituales incluyen fatiga extrema, debilidad, dolores de cabeza, extremidades frías o palidez. Para evitar estas situaciones compra un suplemento que contenga hierro, siempre y cuando lo necesites y lo recomiende un profesional sanitario.

  • Magnesio

Es uno de los minerales electrolíticos que ayuda a mantener en buen estado el pH sanguíneo y la contracción muscular. Se pueden beneficiar de la suplementación de magnesio las personas con trastornos gastrointestinales o renales, ya que suelen sufrir deficiencia del mismo. Por otro lado, las personas mayores también están en riesgo de necesitar un aporte extra de magnesio.

  • Probióticos

Esta vez nos encontramos ante bacterias beneficiosas similares a las que se encuentran en nuestro organismo. Los probióticos afectan principalmente el tracto gastrointestinal para ayudar a mantener su microbioma en equilibrio.

Estos se pueden consumir como alimentos y bebidas fermentadas o mediante suplementos. Existen numerosas cepas de probióticos que contribuyen a la combinación saludable de organismos vivos en su tracto gastrointestinal. Son recomendables cuando estás tomando antibióticos, para equilibrar las bacterias buenas y malas y que los efectos secundarios de la medicación no sean tan agresivos.

  • Vitaminas (B12, C y D3)

El consumo de vitaminas siempre es beneficioso, cualquier deficiencia puede hacer que nuestra salud se debilite, por lo que deberíamos equilibrar la ingesta de las mismas. Entre las más destacadas encontramos la vitamina B12, que el cuerpo no la puede producir por sí solo. Esta apoya los niveles de energía, es decir, ayuda a mantener las células nerviosas y sanguíneas sanas.

En el caso de la vitamina C, es uno de los suplementos más populares, encargado de proteger las defensas y favorecer la función del sistema inmune. También es conocida por su poder antioxidante, ya que lucha contra los efectos de los radicales libres.

Por su parte, la “vitamina del sol” (D3) es eficaz para quienes apenas se exponen a la luz solar. Es un suplemento que nos hubiese venido bien a muchos durante el confinamiento, por poner un ejemplo. Se trata de una vitamina fundamental para la absorción de calcio y para la salud ósea. Especialmente importante para las mujeres embarazadas, porque reduce el riesgo de preeclampsia y parto por cesárea.

  • Zinc

El zinc apoya la salud inmunológica. Sin embargo, se ha demostrado que también sirve para regular la formación de glóbulos blancos o para proteger a las células contra el daño oxidativo.

Cabe señalar que nuestro cuerpo no tiene posibilidad de almacenamiento de zinc. Por lo tanto, lo debemos consumir a través de la dieta y de los suplementos. La carne es la fuente de zinc más biodisponible, por lo que las personas veganas y vegetarianas deberían recurrir a un complemento alimenticio que contenga este mineral.

¿Qué suplementos debes tomar?

Según las necesidades o las carencias de cada persona, unos complementos serán más adecuados que otros. Para salir de dudas insistimos en que la mejor solución es acudir a tu médico para que te asesore. También debes tener en cuenta que no son píldoras mágicas, la suplementación ayuda a curar y prevenir ciertas enfermedades, siempre y cuando vayan acompañadas de una dieta sana y equilibrada.

Puede ser que la aparición del Coronavirus haya despertado el interés sobre los suplementos de salud inmunológica. En otros casos, tal vez recurras a ellos porque estás deseando formar una familia y buscas alternativas naturales. O simplemente tu cuerpo siente la necesidad de incrementar la dosis de alguna vitamina, mineral o nutriente que no recibe a través de la dieta. Todas las opciones son válidas, ahora solo tienes que dar con el suplemento que vaya a ayudarte a sentirte mejor.

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