Manifestantes y periodistas, objetivos de las cargas policiales en los disturbios de EE.UU.

Al menos una persona ha muerto y dos han resultado heridas por disparos en una protesta en Indianápolis. Varias ciudades, como Los Ángeles, también se han visto obligadas a decretar el toque de queda por los disturbios raciales

La policía estatal ha cargado este domingo contra manifestantes y periodistas en Mineápolis (Minesota) que protestaban por la muerte del afroamericano George Floyd a manos de policías cuando estaba siendo detenido el pasado lunes.

Los efectivos han cargado después de que unas cuatrocientas personas siguieran congregadas en la zona del Quinto Distrito de Mineápolis, después del inicio del toque queda impuesto en la urbe a las 20.00 hora local (01.00 GMT).

Los agentes han arremetido contra los presentes y lanzado gases lacrimógenos después de que algunos manifestantes arrojaran petardos contra ellos. Además, las autoridades han expulsado del lugar a un grupo de periodistas, entre los que figuraba un equipo de RNE. “Nos acaban de desalojar de malos modos y con amenazas de detenernos, pese a identificarnos como periodistas”, ha asegurado el enviado especial a Mineápolis de RNE, Fran Sevilla, en una conexión.

Incendios y edificios destruidos en la quinta noche de protestas por la muerte de Floyd

Otros medios como la cadena de televisión local WCCO o EPA han anunciado que uno de sus fotógrafos había sido detenido, mientras que dos periodistas del rotativo local Star Tribune denunciaron que policías dispararon pelotas de goma contra su vehículo sin aviso alguno cuando entraron en una calle bloqueada, rompiendo una de las ventanas laterales y causándoles heridas. El Comité para la Protección de los Periodistas de Estados Unidos han lamentado este sábado los ataques a informadores por parte de policías y manifestantes en las protestas por considerar que muestran un “total desprecio por su papel crítico en la documentación de temas de interés público”.

Los disturbios de este sábado en Mineápolis se producen por quinto día, donde han podido verse destrozos, saqueos e incendios. El gobernador de Minesota, Tim Walz, anunció horas antes que había ordenado la movilización de la Guardia Nacional (cuerpo de reserva) del estado por primera vez en su historia para hacer frente a los disturbios.

Un muerto en Indianápolis y heridos en Pittsburgh

Las protestas también se han extendido a una treintena de ciudades, desde Los Ángeles a Chicago, pasando por Cleveland, Washington DC y Nueva York, donde han surgido numerosas incidencias.

En Indianápolis, al menos una persona ha muerto y dos han resultado heridas por disparos en el transcurso de las protestas, según explicó en rueda de prensa el jefe de la Policía de la ciudad, Randal Taylor, en declaraciones recogidas por la CNN. Las autoridades no han dado por el momento más detalles de cómo fue el tiroteo y han pedido a los ciudadanos que eviten la zona de los incidentes.

Mientras que en la ciudad de Pittsburgh, en el estado de Pensilvania, el Departamento de Seguridad Pública ha señalado en Twitter que varios oficiales de policía habían resultado heridos durante los disturbios en esta localidad, mientras que tres periodistas habían sufrido lesiones o habían sido atacados por los participantes en las protestas.

Los enfrentamientos se han extendido a la vez en Nueva York, donde las autoridades anunciaron la detención de dos hermanas acusadas de lanzar el viernes un cóctel molotov a la policía. Cientos de personas se congregaron también en las inmediaciones de la Casa Blanca, en Washington DC, y hubo escaramuzas con el Servicio Secreto, encargado de la seguridad en la mansión presidencial, después de que derribaran una valla.

Protestas frente a la Casa Blanca por la muerte de George Floyd

En Filadelfia, los participantes en las concentraciones vandalizaron un vehículo de la policía e hicieron pintadas e intentaron arrancar la estatua del exalcalde Frank Rizzo en el centro de la ciudad. Rizzo, fallecido en 1991, fue comisionado policial y se labró fama de tener mano dura.

Seis estados se unen a Minesota y movilizan a la Guardia Nacional

En la costa oeste, el Departamento de Policía de Seattle informó en un comunicado de que “tras horas de protestas pacíficas, la multitud se volvió violenta y agresiva, y comenzó a tirar botellas contra los oficiales”. Como resultado de esos altercados varios manifestantes y agentes han resultado heridos, indicó la policía.

El centro de Miami (Florida) fue testigo de una protesta de dos millares de personas, como parte de una convocatoria de organizaciones sociales.

La muerte de George Floyd, último episodio de brutalidad policial contra afroamericanos en Estados Unidos

Seis estados –Georgia, Kentucky, Wisconsin, Colorado, Ohio y Utah– se unieron este sábado a Minesota para ordenar la movilización de la Guardia Nacional, un cuerpo de reserva, para hacer frente a los disturbios.

Varias ciudades han decretado el toque de queda, como Atlanta, donde el viernes las protestas fueron especialmente violentas. En esa urbe, la alcaldesa Keisha Lance Bottoms ha ordenado un toque de queda esta noche a partir de las 21.00 hora local hasta el amanecer. Medidas similares se han adoptado en Cleveland (Ohio), Pittsburgh (Pensilvania), Los Angeles (California), Louisville (Kentucky), Denver (Colorado) y Milwaukee (Wisconsin).

En Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada del país, donde también se declaró un toque de queda y se activó la Guardia Nacional, los disturbios se extendieron por toda la ciudad y llegaron incluso a los barrios adinerados de Beverly Hills y West Hollywood, donde se dieron escenas de saqueo. También se registraron enfrentamientos violentos con la policía antidisturbios y actos de vandalismo que incluyeron la quema de coches policiales y cristaleras rotas.

Los incidentes recordaron e hicieron temer que se repitieran los graves disturbios de 1992 por la absolución de los policías blancos que dieron una paliza al afroamericano Rodney King, que se saldaron con más de 50 muertos y 2.000 heridos.

Una manifestante siendo detenida por la policía en Atlanta. REUTERS/SHANNON STAPLETON

Reacciones de Trump y Biden

“Entiendo el dolor que siente la gente. Apoyamos el derecho de los manifestantes pacíficos y escuchamos sus súplicas, pero lo que estamos viendo en las calles de nuestras ciudades no tiene nada que ver con la justicia o la paz”,dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, donde asistió al lanzamiento de un cohete tripulado hacia la Estación Espacial Internacional (EEI).

“La memoria de George Floyd es deshonrada por alborotadores, saqueadores y anarquistas. La violencia y el vandalismo son liderados por la Antifa (movimiento antifascista) y otros grupos radicales de izquierda que aterrorizan a gente inocentes, destruyendo empleos, dañando negocios y quemando edificios”, agregó.

Trump se mostró en ese momento más conciliador, no obstante, que en la madrugada del viernes cuando, tras calificar de “matones” a los manifestantes, aseguró que “cuando empiezan los saqueos, empiezan los tiroteos”, lo que fue interpretado como una amenaza de dispararles. Sin embargo, al tiempo amenazó con activar al Ejercito “muy rápido” si se lo piden para sofocar las revueltas.

El candidato demócrata de la Casa Blanca, Joe Biden, por su parte, ha condenado la violencia que, pero ha dicho que los estadounidenses tenían derecho a protestar contra la brutalidad policial. “Manifestarse contra tal brutalidad es un derecho y una necesidad. Es una reacción eminentemente estadounidense”, dijo el candidato en un comunicado. “Pero incendiar ciudades y destruirlas libremente no lo es. La violencia que amenaza la vida no lo es”, añadió.

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