300 ganaderos se suman a la reclamación conjunta contra las industrias lácteas por pactar los precios de la leche entre 2000 y 2013

El próximo sábado, 11 de julio, finaliza el plazo para evitar que prescriba el derecho a indemnización como consecuencia de la sanción impuesta a las empresas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia

Casi 300 ganaderos y ganaderas de la provincia de Lugo han tramitado ya a través de la Asociación Agromuralla sus reclamaciones contra las industrias lácteas sancionadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por haberse puesto de acuerdo en el precio de compra de la leche en origen durante los años 2000 a 2013.

Las explotaciones que durante estos años produjeron y entregaron leche a la industria tienen ahora derecho a solicitar el ingreso de las cantidades no abonadas durante estos 14 años como consecuencia de la fijación de precios a la baja por parte de las distintas empresas de recogida.

El plazo para iniciar los trámites para evitar que este derecho prescriba finalizan este sábado, 11 de julio, justo un año después de la fecha de la resolución sancionadora de la CNMC, por lo que desde la Asociación de ganaderos y ganaderas Agromuralla animan a todos aquellos productores que todavía no hayan iniciado el procedimiento, sean socios o no de Agromuralla, a ponerse en contacto con la Asociación para tramitar su reclamación, que no tiene ningún tipo de coste ni riesgo.

El presidente de Agromuralla, Roberto López, recuerda que “son los últimos días para que todos los ganaderos gallegos que nos hemos visto perjudicados durante tantos años por las prácticas irregulares llevadas a cabo por las industrias lácteas podamos solicitar la devolución de las cantidades que los productores hemos dejado de percibir durante más de una década, importantes ingresos que son fruto de nuestro trabajo y esfuerzo, que nos pertenecen y que tenemos derecho a recuperar”, asegura.

Agromuralla está ayudando a reclamar también a personas que no son socias

El caso se basa en la multa de 80 millones de euros impuesta en julio de 2019 por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el organismo que se encarga de investigar y sancionar prácticas ilícitas en materia comercial o de libremercado, a 10 industrias lácteas al detectar que empresas y asociaciones del sector intercambiaron durante años información para influir en los precios y pagar menos a los ganaderos.

A raíz de esta sanción, los ganaderos tienen la posibilidad de iniciar una reclamación contra este Cártel para lograr el resarcimiento de los daños y perjuicios sufridos por su actuación, aunque desde Agromuralla advierten de que “queda menos de una semana para poder hacerlo”.

“La estrategia por parte de las industrias, con el silencio cómplice de las administraciones y de muchos otros actores pasa por el silencio y la ocultación para que los ganaderos no reclamemos, corra el tiempo y el asunto prescriba”, denuncia Roberto López.  Por el contrario, el compromiso de Agromuralla es “que no quede ni un solo ganadero gallego sin reclamar por falta de información o ayuda”, por lo que la asociación de ganaderos está prestando asesoramiento y ayudando a reclamar tanto a las personas que son socias como a las que no, y tanto a los ganaderos que continúan en activo como a los que ya se hayan jubilado o abandonado la actividad de producción de leche, se encuentren en la provincia de Lugo o en cualquier otra zona de Galicia.

El plazo para ejercer su derecho por parte de los ganaderos es de un año desde la resolución sancionadora de la CNMC a las empresas, por lo que habría que presentar las reclamaciones extrajudiciales (primer paso para posteriormente presentar la demanda) antes de este sábado, día 11 de julio, para de esta forma interrumpir la prescripción de la causa.

El Tribunal Supremo ha declarado que el plazo de prescripción es improrrogable y, no se puede suspender. Por tanto, a pesar de la declaración del Estado de Alarma, se mantiene como plazo máximo para reclamar la fecha del 11 de julio.

Recuperar un 10% de la facturación de leche vendida entre 2000 y 2013

Las principales industrias lácteas que operan en España actuaron entre 2000 y 2013 de forma concertada en el mercado de aprovisionamiento de leche cruda de vaca, en lugar de competir entre ellas, repartiéndose el mercado y pactando el precio que pagaban por la leche, lo que ha supuesto para los ganaderos un perjuicio económico que podrían ahora reclamar.

“Se trata de cantidades muy importantes que sin duda ayudarán a la viabilidad de muchas de nuestras explotaciones y a paliar los bajos precios en origen que seguimos percibiendo a día de hoy”, asegura el presidente de Agromuralla.

De conformidad con la resolución sancionadora de la CNMC, que habla expresamente de un perjuicio para los ganaderos en el precio de venta de la leche, se estima una manipulación del precio aproximada del 10%, aunque podría ser incluso mayor en función del resultado concreto del peritaje de cada granja, lo que significa que cada ganadero podría reclamar, dependiendo del caso, entre 10% y el 12,5% de su facturación relacionada con la venta de leche cruda de vaca durante esos 14 ejercicios, más intereses.

Pueden reclamar tanto ganaderos en activo como jubilados

Todos aquellos ganaderos que hayan vendido leche entre el año 2000 y 2013 pueden reclamar, aunque hayan cerrado su explotación ganadera desde entonces, bien por jubilación bien por cambio de actividad. En Galicia siguen en activo en estos momentos unas 7.000 explotaciones de producción de leche, aunque otras tantas se habrían jubilado o cerrado por falta de relevo o rentabilidad y algunas de ellas se habrían pasado a la producción cárnica.

La asociación Agromuralla, con una importante implantación en toda la provincia de Lugo y en zonas limítrofes de A Coruña, ha llegado a un acuerdo con el bufete de abogados madrileño Eskariam, especializado en derecho de la competencia y en presentación de reclamaciones colectivas para facilitar de esta forma la presentación de demandas a aquellos ganaderos interesados en recuperar las cantidades que dejaron de percibir entre los años 2000 y 2013.

“Las condiciones económicas que hemos negociado con este bufete especializado permiten reclamar con total tranquilidad ya que los ganaderos no asumimos ningún gasto ni riesgo. No hay que pagar por adelantado ningún anticipo, ni hacer frente a ningún gasto (abogado, perito, procurador, tasa judicial, poder notarial) porque Eskariam solo cobra si gana el caso”, explica Roberto López.

Incluso en caso de perder el pleito y ser condenados en costas sería Eskariam la que corriese con todos los gastos y asumiese el pago de esas costas judiciales. El ganadero sólo pagaría en caso de ganar el juicio, en cuyo caso los honorarios de Eskariam serían un 30% de la cantidad que recupere el ganadero. Es decir, del total recuperado, 7 de cada 10 euros irían directamente al ganadero y los tres restantes se destinarían a abonar los costes del proceso.

Galicia concentra la mayor parte de afectados

Aunque hay afectados en toda España, la mayor parte de ganaderos con derecho a reclamar se encuentran en Galicia, donde se concentran más de la mitad de los productores lácteos de todo el Estado y donde los ganaderos cobran los precios de la leche en origen más bajos de todas las comunidades autónomas. Además, se prevén reclamaciones de ganaderos de Asturias, Cataluña, Castilla y León o Andalucía.

“Además de recuperar un dinero que es nuestro, sólo con la reclamación de los daños sufridos podremos lograr que no se repitan estas conductas irregulares en contra de los productores”, insiste el presidente de Agromuralla, que anima a los ganaderos “a perder el miedo y reclamar lo que es justo”“Debemos hacernos respetar y defender nuestro trabajo y el futuro de nuestras familias, igual que hicimos en 2015 cuando sacamos nuestros tractores a la calle”, recuerda en referencia a las tractoradas por los bajos precios de la leche de ese año.

Debido a los acuerdos de las industrias, los ganaderos no tenían margen para negociar los precios ni para cambiar de empresa, lo que provocaba en muchos casos la venta a pérdida de la leche. “Durante años no tuvimos más opción que escoger entre vender nuestra producción perdiendo dinero o no vender y tener que tirar la leche que producían nuestras vacas, con el coste que esto conllevaba. Como resultado, un alto porcentaje de explotaciones ganaderas cerraron durante estos años y los que continuamos lo hicimos recibiendo un precio inferior por cada litro de leche que vendíamos”, explica Roberto López.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × dos =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.