Como cada año desde 2009, el 22 de julio se celebra el Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto

 El objetivo de esta jornada es recordar y advertir a toda la población del daño y la contaminación que este tipo de actividad provoca al medio ambiente. Se trata de un negocio que solo deja un beneficio económico para unos pocos y unas consecuencias fatales para todos, con daños irreparables para el entorno y la salud.

La minería a cielo abierto es un método industrial consistente en remover grandes cantidades de suelo y emplear, para la separación del mineral, sustancias tóxicas como cianuro, mercurio o ácido sulfúrico, generando sobre el terreno explotado drenaje ácido de minas, que derivará en contaminación de los ríos, manantiales y acuíferos a su paso por la explotación hasta el mar. Se trata del proceso extractivo más económico posible y también el más perjudicial, tanto a corto como a largo plazo.

Además del drenaje ácido, también son consecuencias ambientales destacables de la minería a cielo abierto la contaminación del aire, los impactos sobre la flora y la fauna, cuyos hábitat se ven modificados, la alteración del paisaje y los conflictos entre la comunidad local y la empresa minera, entre otros daños.

Aunque el día mundial contra la minería a cielo abierto se celebre de manera especial en los países iberoamericanos, cada vez somos más las plataformas de la Península Ibérica que nos vemos abocadas a tener que realizar esta reivindicación. En los últimos años, las amenazas de la minería a cielo abierto a este lado del Atlántico no han dejado de crecer, con proyectos que no solo ponen en riesgo el medio ambiente, sino también nuestro bienestar y modos de vida, especialmente en las zonas rurales, ya de por sí agonizantes a causa del éxodo de los pueblos a las grandes ciudades.

Drenaje ácido de la mina de Touro.

Desde la Plataforma Veciñal Mina Touro O – Pino NON, pese a la emisión de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) negativa el pasado mes de xaneiro, todavía estamos esperando el momento en que el departamento de minas de la Xunta de Galicia emita la resolución definitiva del proyecto de explotación de cobre a cielo abierto que promueve Cobre San Rafael. A estas alturas, un retraso debido a la situación generada por la pandemia del coronavirus ya no sirve como justificación para demorar tantos meses una resolución que está clara a todas luces. Por otro lado, tampoco es novedoso que la Administración autonómica alargue los plazos del proceso justo en aquellas fases del mismo en las que el tiempo pudiera correr en favor de la empresa promotora.

En los últimos días, el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que acuerda no permitir la eliminación de los informes de evaluación del impacto sobre la Red Natura 2000 para determinadas actividades. Es decir, que todos los proyectos que se pretendan llevar a cabo en territorio declarado Red Natura 2000 tienen que tener un control ambiental. No podemos olvidar que el Proyecto Touro afecta al LIC Sistema Fluvial Ulla – Deza, que es una Zona de Especial Protección de la Red Natura, y en el pasado ya ha sufrido la huella de la antigua mina de Touro, como quedó demostrado en Proyecto Life + Margall Ulla.

Las vecinas y vecinos de Touro y O Pino queremos aprovechar esta fecha señalada para recordar que no bajamos la guardia ante la amenaza de la minería a cielo abierto que todavía no ha abandonado nuestros municipios, ni ante los pasivos ambientales que existen en el entorno derivados de la antigua explotación y de las actividades que actualmente se llevan a cabo en ese terreno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.