El ejercicio del derecho al voto durante el confinamiento en Galicia. Por Diego Fierro Rodríguez

Abogado

Las elecciones gallegas del próximo día 12 de julio se van a celebrar con 70.000 personas confinadas por el grave brote producido por el Covid-19 en A Mariña. La medida está ratificada y tiene lógica, pues lo requieren la seguridad y la salud pública dada la incidencia que el coronavirus ha tenido para la sociedad española, pero plantea graves problemas con el derecho fundamental a votar.

El derecho fundamental al sufragio activo se encuentra recogido en el artículo 23 de la Constitución, siendo cierto que esa facultad se encuentra consolidada en otros preceptos de la norma fundamental, como sus artículos 68 y 69. Debe tenerse presente, a este respecto, que el derecho a elegir a los representantes públicos es un elemento clave para garantizar la soberanía nacional y promover con eficacia la existencia de la legitimidad de las instituciones públicas. Por ello, el Preámbulo de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General establece que “Un sistema electoral en un Estado democrático debe garantizar, como elemento nuclear del mismo, la libre expresión de la soberanía popular y ésta libertad genérica se rodea hoy día de otro conjunto de libertades, como la libertad de expresión, de información, de reunión, de asociación, etcétera” y que “el efecto inmediato de esta Ley no puede ser otro que el de reforzar las libertades antes descritas, impidiendo que aquellos obstáculos que puedan derivarse de la estructura de una sociedad, transciendan al momento máximo de ejercicio de la libertad política”.

La medida de confinamiento que se ha aplicado en Galicia parece incluir un obstáculo para el ejercicio del derecho a depositar el voto en las urnas para las elecciones autonómicas del próximo domingo, resultando necesario adoptar medidas indispensables para favorecer su participación en las elecciones manteniendo la seguridad para todos los ciudadanos. Las personas que no padecen los efectos del Covid-19, pese a su confinamiento, pueden ir a votar, pues no hay causa legal suficiente para impedírselo, debiendo señalarse que lo mismo ocurre con las personas infectadas, que tendrán que ir extremando las precauciones.

Hay que destacar que el foco principal debería centrarse en la seguridad de los miembros de las meses electorales. Precisamente, se les deberían suministrar medios para garantizar el distanciamiento social con los demás miembros y con los votantes y su protección ante posibles contagios, pues ellos van a ser las personas más expuestas al riesgo generado por el coronavirus el día de las elecciones autonómicas en Galicia.

Una buena posibilidad habría sido posponer las elecciones autonómicas gallegas, aunque se ha considerado innecesario adoptar esa decisión porque se van a aplicar medidas preventivas adecuadas. Será el tiempo el que dé o quite la razón a los que prefieren no volver a suspender las elecciones en Galicia a pesar de sufrir un contundente brote.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.