El impacto del coronavirus y el confinamiento en la vida sexual

El coronavirus y el confinamiento provocado por este han tenido implicaciones en la vida sexual de la población española. En general, la mayoría de personas han visto modificados sus hábitos sexuales, por lo que muchas se han visto obligadas a poner en práctica estrategias orientadas a mejorar y mantener activa su vida sexual. Una de estas estrategias es el uso de juguetes sexuales.

La libido más baja

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la sexualidad como un aspecto central de la vida de las personas, por lo que es normal que la crisis sanitaria del coronavirus y el confinamiento hayan tenido repercusiones en la misma. En general, las consecuencias del coronavirus se han expresado a través de una especie de adormilamiento del deseo que ha llevado a muchas personas, con pareja o solteras, a reducir su actividad sexual.

Lógicamente, la sexualidad no es una esfera de la vida separada de toda las demás y en ella influyen una gran diversidad de factores: nuestro estado emocional, nuestra autoestima, nuestra relación con nuestra pareja o nuestra compañera sexual… El confinamiento ha sido una situación extremadamente novedosa para todo el mundo, por lo que cada uno ha reaccionado de una forma diferente.

Los altibajos emocionales supusieron para muchos una constante durante este período, lo que aunado con el estrés ocasionado por el trabajo y viviendas poco adecuadas para pasar semanas sin salir de ellas ocasionó graves dificultades para encontrar momentos que pasar con nosotros mismos o con nuestra pareja.

Actualmente, con el gran número de rebrotes que están apareciendo en todo el territorio español, la incertidumbre es una emoción que tenemos cada día más presente en nuestra cotidianidad. La angustia o la sensación de intranquilidad pueden implicar también una disminución considerable del deseo.

El estrés sostenido hace, además, que esta situación se prolongue a lo largo del tiempo. En el caso de los hombres, debido a sus afectaciones en los niveles de testosterona que regulan el deseo sexual y en el caso de las mujeres en los de progesterona y estrógenos, responsables también de los ciclos menstruales.

En principio, la ausencia de deseo no debería preocuparnos, puesto que es completamente normal en una situación nueva y estresante como la que estamos viviendo. Para paliarla, en tal caso, solo es necesario un poco de paciencia y algo de imaginación.

Cómo recuperar el deseo sexual

Una buena forma de recuperar el deseo sexual perdido durante el confinamiento es introduciendo novedades en nuestra vida sexual. En este sentido, los juguetes pueden ayudar a incrementar la apetencia y a generar nuevas sensaciones desconocidas hasta el momento.

Además, otra serie de estímulos como, por ejemplo, las fantasías sexuales también pueden incrementar nuestra libido. Las novelas eróticas, las películas o incluso algunos juegos pueden llevarnos a encontrar nuevas maneras de conectar con nuestra sexualidad y nuestro placer.

Igualmente, en el caso de las personas con pareja mejorar la comunicación será un aspecto fundamental. Hablar de que nos gusta y que nos incomoda, de que cosas sí queremos hacer pero también de cuáles preferimos prescindir nos ayudará a aumentar el deseo y mejorar nuestras relaciones sexuales. Al hablar, tocar nuestras propias inseguridades y las de la otra persona también nos permitirá mejorar nuestra autoestima y nuestra conexión sexual.

Además, en un momento de gran estrés e incertidumbre como el actual generar espacios de relajación para encontrase suelen ser altamente efectivos. Una luz tenue, velas, una temperatura agradable e incluso una melodía relajante nos pueden llevar a un espacio donde el coronavirus, las incertezas laborales o vitales desaparecen completamente del mapa. Jugar a relajarse también puede ser una buena motivación para reactivar la vida sexual.

La autoestima es otro de los componentes fundamentales de la vida sexual de cualquier persona adulta. Tener una buena autoestima, valorarse a uno mismo, mejora considerablemente los niveles de satisfacción sexual. Normalmente, tendemos a destacar las cosas que hacemos mal en el día a día, cuando lo lógico sería señalar aquellas que nos han salido maravillosamente. Cambiar el enfoque sobre nosotros mismos puede modificar también las formas como nos relacionamos sexualmente con los demás.

Conocerse a uno mismo también es clave a la hora de tener una vida sexual plena y aumentar el deseo. Saber que nos excita y que nos desagrada nos permitirá guiar a nuestro compañero o compañera sexual, mejorando el entendimiento mutuo y aumentando la libido. Con el tiempo y las diferentes situaciones, es normal que los gustos y las prácticas vayan modificándose.

Entender que el deseo no solo cambia sino que tiene altibajos nos permitirá experimentarlo con mayor tranquilidad. Hablar, improvisar, innovar e imaginar son sin duda algunas de las claves que nos ayudarán a tener una vida sexual más plena y saludable. La crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus nos ha forzada a aprender a vivir de otras formas, también en lo relativo a nuestra propia sexualidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.