Elige un País sin tratado de extradición, machista y no democrático. Por Iñaki Anasagasti

Esta Casa Real española no tiene arreglo. Su breve comunicado diciendo que el rey emérito está en los Emiratos Árabes, sin decir en qué Emirato y que lo hace a petición de parte, es el ejemplo máximo de lo que ha sido su política de comunicación durante cuarenta años. Censura, opacidad, medias verdades, sacralización de una institución corrompida, y falta de respeto al ciudadano.

Carlos V, aquejado de gota se fue en 1577 al monasterio de Yuste, a purgar sus pecados y a prepararse para el más allá. Por lo menos tuvo algo de coherencia. Era un Austria.

Juan Carlos I, de la rama Borbón más corrupta, se va seguramente a Abu Dabhi, uno de esos emiratos creados a cartabón, riquísimos en petróleo, donde la mujer vale menos que nada y donde toda corrupción tiene su asiento.

No se cuánto resistirá rodeado de dunas, camellos, lujo, huríes y aire acondicionado. Veremos cuánto le dura el entusiasmo. Pero la elección es impresentable.

Hasta a la hora de elegir su actual morada el rey nos da datos de lo que han sido sus gustos. Gustos que por otra parte han sido constante en nuestras preguntas parlamentarias. Ya lo he recordado. Se fue a Bahrein a un Premio de Fórmula 1 y no al funeral de Miguel Delibes y, su “amiga entrañable”, Corinna realizaba labores de mediación lobista entre el gobierno español y los emiratos a cuenta de las energías renovables. Lógicamente, el gobierno lo sabía y lo permitía. Luego se quejan de que España no sea tomada en cuenta como país serio y vengan los países europeos llamados frugales a decir que no sueltan un euro a gente tan poco fiable.

De las conversaciones entre Corinna y Villarejo hemos sabido que volvía por Torrejón con maletas cargadas de dólares e incluso una máquina para contar billetes. El colmo del cutrerío avaricioso.

La actual Casa Real lo está haciendo fatal para sus intereses. Este encubrimiento le va a pasar factura. Son incapaces de romper con semejante espectáculo denigrante.

No saben aquello de “más vale un coño a tiempo que una avemaría mal rezada”. Y esta avemaría la están rezando penosamente mal.

Que no se quejen luego que la acumulación de fuerzas republicanas sume enteros cada día a pesar de la venta de bondades que nos están haciendo los de Prisa y Vocento cada día. Llegará un momento en que la presa, colmada de agua, reventará la estructura.

Al tiempo

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