El show de Néstor Rego y el uso del gallego en el Congreso. Por Manuel Maseda

En la jornada de ayer se debatía en el Congreso de los Diputados una moción en la que se alertaba de la pérdida del castellano como lengua vehicular en la educación con motivo de la nueva ley de educación, conocida como de costumbre por el apellido del Ministro que la plantea, la Ley Celáa. No es mi intención entrar a debatir en este artículo sobre el fondo de dicha ley puesto que entraríamos en un debate largo y complejo, sin embargo, sí quiero hablar sobre lo que ocurrió durante ese debate con motivo de la intervención del diputado del BNG, Néstor Rego.

El diputado nacionalista subió a la tribuna a montar el show y renunció a hacer un discurso argumentado que pusiera de manifiesto la importancia de los cambios en materia educativa en lo referido a las lenguas cooficiales. Comenzó su intervención en gallego con el objetivo de enseñar cual era la lengua que se imponía en España sabiendo que en el Congreso ningún Presidente ha aprobado la utilización de los idiomas cooficiales. Tras tres llamadas al orden de la Presidenta de la Cámara para que cambiase al castellano, Néstor Rego abandonó la tribuna tras menos de un minuto de intervención.

El BNG lo había conseguido, tenían un vídeo en el que se les prohibía hablar en gallego en una institución del Estado y, ahora solo faltaba difundirlo. A través de toda su maquinaria en redes sociales se pusieron manos a la obra y adornaron Twitter y Facebook con jerga nacionalista. No han sido muy originales pues eso de emplear el idioma cooficial con el objetivo de tener el vídeo siendo expulsado de la tribuna por no hablar en castellano ya lo puso de moda ERC en 2013 bajo la presidencia de Jesús Posada.

Lo cierto es que los últimos tres Presidentes del Congreso han sido todos provenientes de una Comunidad en la que existe un idioma cooficial: Ana Pastor, Patxi López y, la actual, Meritxell Batet. Todos han limitado el uso de los idiomas cooficiales bajo el amparo del entendimiento por parte de todos los Diputados. En el caso de Patxi López, permitía pequeños fragmentos de las intervenciones en gallego, vasco o catalán, pero no toda la intervención. La propia Meritxell Batet, cuando era Ministra, empleó el catalán en una sesión de control, hecho por el que fue reprendida por la entonces presidenta, Ana Pastor que dijo: “Ya sabe que yo soy de una comunidad bilingüe aunque procuremos hablar en la lengua en que nos entendemos todos los españoles, pero desde luego fomento el uso de todas las lenguas cooficiales”.

Creo que el criterio dominante en la Cámara con respecto al uso de las lenguas cooficiales no ha sido correcto. Si bien es cierto que en el Senado se permite usar el gallego, catalán o vasco en algunos debates parlamentarios, eso no ocurre en el Congreso.

La Constitución, en su artículo tres, establece la oficialidad del castellano y la cooficialidad de las demás lenguas en sus respectivas Comunidades. Por su parte, el Congreso es la sede de la soberanía nacional, el lugar donde todos los ciudadanos nos vemos representados por parte de los Diputados. Por este motivo, no veo lógico que, a un representante, que se encuentra en noble ejercicio de la representación de los ciudadanos, se le coarte su derecho a expresarse en una lengua que es cooficial en el Estado y, por lo tanto, goza del mismo estatus que el castellano.

España es un país muy rico culturalmente, con varios idiomas cooficiales. Pienso que el avance hacia esa normalización lingüística es a través del uso de los idiomas cooficiales sin importar la ideología del hablante. Ese uso sin ideología es la única manera de quitar las etiquetas de confrontación que se han ido sumando a los idiomas cooficiales por culpa de nacionalistas y populista, a uno y otro lado del espectro político.

Sin embargo, como he expuesto al principio, no comparto las formas con las que Néstor Rego ha intentado demostrar la “imposición” del castellano. Reivindico el uso de los idiomas cooficiales en las Instituciones del Estado, pero se debe hacer de una forma en la que se incorpore de manera correcta estos idiomas al funcionamiento de la Cámara, a través de equipos de traducción simultánea que permitan seguir el desarrollo de los debates parlamentarios en todas las lenguas con rango de oficial del Estado.

Muchos dirán que es muy caro establecer la traducción simultánea. Lo cierto es que esta es una técnica utilizada en la UE, que tiene la posibilidad de asistir al Pleno con traducción simultánea a todos los idiomas de los respectivos países miembros. No entre en si es más barato o más caro, pienso que no supondría un coste excesivo de personal ni de medios realizar esta reforma, pero, aunque lo fuese, se corresponde con garantizar el mismo trato y respeto a todos los idiomas oficiales.

Néstor Rego si lo que quiere es poder usar el gallego en el Congreso debe proponerlo y dejar los shows tuiteros para otro momento.

 

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