Mi hijo sufre plagiocefalia ¿a qué se debe?

La plagiocefalia es una problemática muy común entre los recién nacidos y, aunque normalmente no supone problemas graves, se ha de tener cuidado con ella y controlarla.

El nacimiento de un bebé además de una inmensa alegría para los padres, suele traer aparejadas también una serie de preocupaciones, sobre todo derivadas de la salud y el bienestar del recién nacido. Una de las más habituales es la conocida como plagiocefalia, un problema derivado de la posición que adoptan los pequeños y que mantienen durante mucho tiempo al no tener suficiente fuerza para moverse.

La plagiocefalia se observa principalmente como un aplanamiento de la cabeza del bebé principalmente de un sólo lado, bien en los laterales o en la zona posterior del cráneo. Debido a que esta parte es demasiado blanda durante sus primeros meses de vida, la presión que ejerce el propio peso de la cabeza sobre los huesos del cráneo hace que este se deforme. Pero la buena noticia es que, tras aliviar la presión, este aplanamiento tiende a volver a la normalidad y desaparece espontáneamente.

A pesar de esto, lo más recomendable es tomar ciertas medidas para evitar que la plagiocefalia aparezca ya que, aunque en situaciones raras y de forma muy esporádica, este problema puede derivar en otros de mayor gravedad.

¿A qué se debe la plagiocefalia exactamente?

Como ya hemos hablado, la plagiocefalia suele presentarse durante los primeros meses de vida de un recién nacido. Se debe principalmente a la postura que, de forma natural, adopta el niño cuando se recuesta. Y puede surgir igual durante el sueño nocturno que por el día, ya que la tendencia del bebé será siempre la de apoyarse del mismo lado.

Es de sobra conocido que la postura en que se ha de poner a los bebés es importante para prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMLS). Los pediatras recomiendan mantenerlos siempre que sea posible boca arriba mientras estén en la cuna o el carrito. Pero esto, si no se vigila, puede acabar causando plagiocefalia.

Prevenir y evitar la plagiocefalia

Existen ciertos consejos que podemos poner en práctica para minimizar el riesgo del bebé de sufrir aplanamiento en la cabeza. El principal es intercambiar la postura del bebe en periodos cortos, siempre intercalando la posición supina (boca arriba) con descansos laterales, tanto de un lado como del otro.

Otra buena práctica es utilizar un colchón de cuna y almohada diseñado específicamente para evitar la plagiocefalia, que a su vez suelen estar preparados también para combatir otros problemas como la propia muerte súbita, asfixias o temperaturas inadecuadas para un bebé. Eso si, asegúrate siempre que sean de máxima calidad y, si están certificados como producto sanitario, mucho mejor.

A partir del tercer o cuarto mes, el pequeño ya podrá pasar periodos cortos de tiempo boca abajo, siempre estando bajo vigilancia de un adulto, y esto ayudará también a aliviar la presión del peso sobre una misma zona del cráneo.

Como ves, solo se trata de tener cierta preocupación por conseguir que el niño apoye correctamente y sobre materiales seguros. No es necesario nada fuera de lo común que cualquier padre, por el amor hacia su hijo, no pueda permitirse hacer.

Si quieres saber más acerca de la plagiocefalia, te recomendamos este otro artículo informativo.

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