Ambigua herencia de un histórico 2020

La pandemia que puso en jaque a todo el mundo (excepto a China), dejará huella en algún hecho importante de nuestras vidas de este turbio 2020. Las reflexiones nos servirán para encarar las consecuencias de gran alcance que nos dejará la pandemia, como la social y la económica

Se deben hacer reflexiones y autocrítica sobre esta experiencia, que hoy nos debilita pero que mañana nos hará más fuertes, pues los aprendizajes se vuelven inertes si no se aplica lo aprendido con celeridad. Dejemos paso a la vacuna sanitaria pero también a la vacuna contra la desmemorización.

De golpe y porrazo el SARS-CoV-2, de forma reveladora y contundente, nos ha enseñado en paños menores a nuestros países, mostrándose el nuestro con una excesiva dependencia exterior, con demasiada economía en dinero B y con un gobierno que planteó la batalla sanitaria sin un comité científico cualificado. Pero también se reveló a nuestra sociedad, se valoró nuestra comunidad científica y nuestro sistema sanitario, incluso los grandes lobbies y sobre todo, nos ha cuestionado la acreditada “globalización”.

Quizás la globalización no era un éxito tan grande como nos quisieron hacer ver, y la dependencia de países como China e India nos obliga a una esclavitud económica. Por eso se puede considerar un gran error dejar de fabricar medicamentos en Europa, tarea que se debe cambiar aunque cueste dinero, pues estamos hablando de libertad en contra de la dependencia. Una libertad que nos hará más fuertes.

Otra reflexión es cómo tratamos a nuestro personal sanitario, médicos, enfermeros y farmacéuticos. Al igual que en España, en muchos países no estuvieron dotados de EPI adecuado y sin embargo estuvieron realizando su labor gracias a su código deontológico inquebrantable. Muchos compañeros han dejado la vida en esta lucha contra el SARS-CoV-2 y casi todos hemos visto como se ha adentrado en la casa de algún compañero de trabajo. La pandemia nos desveló a nuestros verdaderos héroes, el personal sanitario.

Otra reflexión es en el ámbito educativo, donde la decisión de varios países de cerrar las escuelas prematuramente fue un error, la enseñanza nunca se debe abandonar, es nuestra libertad y ha demostrado que no es el foco de contagio. Un niño no ha de estar “encerrado” en casa, su escala de valores no se labra con frases escritas que sugieren mandatos, son experiencias adquiridas por la familia, la comunidad educativa y la sociedad. En este sentido, los profesores son la referencia básica en la formación de la personalidad en una etapa clave de desarrollo personal.

Otra reflexión importante es el fracaso de la teleasistencia sanitaria. Hemos dejado que el miedo hiciera su trabajo y la salud se ha visto desamparada durante casi un año. Un año que no recuperaremos y en el que enfermedades como las cardiovasculares, la diabetes, las autoinmunes, el cáncer han campado a sus anchas y han ganado un terreno ya perdido para la ciencia, una teleasistencia que ya está dejando su herencia en fallecimientos evitables o diagnóstico de enfermedades graves que requieren una pronta acción no solo para curar sino para evitar la memoria metabólica. Es difícil realizar diagnósticos acertados sin tener al paciente delante. Desde hace miles de años, como dice Séneca, el paciente era tratado en presencia de su médico “no importa qué, sino cómo lo sufras, por eso ante la realidad del sufrimiento, el ser humano ha reaccionado para comprender el fenómeno y situarse ante el mismo”. En buena parte, la armonización de dichos conocimientos y las actuaciones que de ellos se han generado forman el fundamento de la medicina.

Otra reflexión es el de la especulación sin límites, artículos enfrentados, informes y contrainformes para posicionarse delante del tratamiento y de la vacunación, no solo por el hecho de salvar vidas sino por el de ganar más dinero. Se deberían de revisar tanto los Fakes como los contraespionajes y tener unos controles en la especulación, porque si no se fomenta la veracidad de algo que con el paso del tiempo deja de serlo. Y hablando de especulación, es importante que los gobiernos actúen en el plano psicológico de nuestra sociedad y actúen con mensajes claros de estabilidad y seguridad económica del trabajador.

Finalizo con una importante reflexión, nuestros mayores. Todo lo que ellos han hecho por nosotros no lo sabemos hasta que nosotros lo hacemos por nuestros hijos, y quizás ese momento ya es demasiado tarde. Debemos tener en cuenta que la vida, con o sin pandemias, continúa y todos llegaremos a ser ancianos, por lo que si no velamos por su integridad mandaremos un mensaje a los jóvenes de que no será necesario que velen por la nuestra y esto se retroalimenta. Ahora más que nunca son importantes los hechos y no las palabras, consolidar un futuro de esperanza y de humanidad.

No terminaré el artículo sin darle una pincelada de nutrición, recordando tal y como lo hice en Marzo en este y otros periódicos la importancia de la vitamina D, de la que el 80 % tiene hipovitaminosis y que con el sedentarismo y el confinamiento se ha agravado. Muchas reacciones químicas son “calcio dependientes” y la hormona D (es así su forma activa dentro del organismo) regula más de 1000 reacciones químicas. Sobre todo, recordad la importancia que tiene en las infecciones. Mirad sus valores y no dejéis que estén bajos, son vuestro mejor escudo. Recordad que el destino lo labra uno mismo ante la posibilidad de una posible futura pandemia.

Que este año nos sirva para quitar el piloto automático, valorar lo que tenemos, mandar al “carajo” aquello que nos consume y no nos da felicidad, buscar el tiempo en aquellas personas que nos alegraron el día alguna vez, consumir y hacer el gasto en el lugar donde vivimos porque lo amamos (y no en Amazon), y llenarnos de energía para un gran año con cimientos sólidos de solidaridad.

Pablo García Vivanco

Farmacéutico comunitario.

Dietista-Nutricionista

Máster en Dietoterapia

Profesor en excedencia

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.