Arranca la campaña en Cataluña. Por Manuel Maseda

Habitualmente la política para dos veces al año: en agosto y en navidades, época previa o post aprobación de Presupuestos en la que todos necesitan una tregua antes de volver a la batalla. Sin embargo, vivimos tiempos excepcionales y 2020 ha provocado que nuestros políticos no descansen. La proximidad a San Valentín, día en el que en teoría se celebrarán las elecciones catalanas, cada vez menos probable por culpa de la tercera ola del coronavirus, ha provocado que los grandes partidos comiencen a mover ficha de cara a las elecciones.

Hace unos meses, escribía aquí una columna sobre las elecciones donde hablaba sobre la más que probable coalición de izquierdas para gobernar Cataluña con Podemos, ERC y el PSC. Vaticinaba una fuerte caída de Cs con una recuperación importante del PP y la entrada de VOX en el Parlament. Desde entonces han cambiado muchas cosas. A finales de este verano, Cs decidía apartar a Lorena Roldán de la candidatura a presidir la Generalitat. Desde el partido naranja abdujeron la voluntad de la propia Lorena de dar un paso al lado, hecho que visto lo visto no fue como nos contaron. En su lugar, nombraron candidato, sin realizar primarias, a Carlos Carrizosa. Debo decir que como candidatos me quedo de calle con Carrizosa y no Lorena Roldán, pero ningunear de esa forma a las bases, y a tu antigua portavoz nacional y actual portavoz en el Senado, no es la mejor idea.

Lorena Roldán anunciaba ayer su salida de Cs y su incorporación en la candidatura de Alejandro Fernández para aunar al constitucionalismo devolviendo así el guante a sus excompañeros de partido. Desde entonces, las redes se volcaron en aplausos desde las cuentas de afiliados populares y fuertes críticas de transfuguismo desde las de Cs. Debo decir que este tipo de actitudes no me gustan, creo que lo más elegante por parte de Lorena debía haber sido abandonar el partido cuando no le pidieron que se apartase y, acto seguido, fichar por el PP. Sin embargo, acudo anonadado a la facilidad de mutación de los afiliados y seguidores de los partidos políticos: los que ayer criticaron a Lorena aplaudieron hace un año fichar a Garrido, que ya había firmado estar en la lista al Parlamento Europeo del PP. Por otro lado, los que ayer le dieron la bienvenida a Lorena, en muchos casos, son los mismos que tacharon de tránsfuga a Garrido.

La estrategia del PP me parece muy acertada, creo que Lorena Roldán no tiene un perfil arrasador en Cataluña, pero después de la marcha de Arrimadas, Espejo y De Páramo a Madrid, era la persona más conocida de Cs en el Parlament junto a Carrizosa. Ahora, Cs se queda sin una baza que promocionó en Cataluña durante dos años y eso le puede hacer mucho daño. El fichaje de Lorena facilita el mensaje de Alejandro Fernández de unidad entorno al independentismo en el PP. Debo decir que ese mensaje no es solo gracias a Lorena pues Alejandro lleva haciendo un trabajo magnífico en el Parlament en esta legislatura.

Así las cosas, los sondeos pronostican una fuerte caída para Cs, veremos en cuanto acaba. El miedo en la sede naranja debe localizarse en Tarragona Lleida y Girona pues si no consiguen representación en esas circunscripciones los resultados electorales serán realmente malos. Por su parte, el PP tratará de quedar cerca de Cs o, incluso superarles, y vender la fagocitación del espacio político que representan los liberales.

Pero las cosas no acabaron ahí, el PSC anunció a Illa como candidato a la Generalitat. El movimiento a Cataluña de Illa se preveía desde septiembre, pero el PSOE, y el propio Illa, lo negaron hasta incluso horas antes de dar la noticia. La jugada de mover al Ministro que gestiona la mayor crisis de la historia reciente a Cataluña por un mero interés electoralista es cuanto menos indignante, pero, además, esperar a hacerlo hasta después de anunciar la campaña de vacunación es pensar que el Estado son ellos.

Iceta no se quedará sin trabajo, después de resultar infructuosa, por culpa de los independentistas, su candidatura a presidir el Senado, ocupará previsiblemente el Ministerio de Política Territorial. Un Ministerio que estará dirigido a seguir dando más peso a Cataluña en medio del reparto de los fondos europeos.

Lo único que le pido al Gobierno de España es que Illa no siga siendo Ministro de Sanidad durante la campaña. Gestionar la tercera ola exige un esfuerzo que un candidato a la Generalitat no tiene y no es ético seguir aprovechando su agenda como Ministro para hacer campaña en Cataluña.

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