Curioso chiquilicuatre. Por Iñigo Landa Larrazabal

Con lo fácil que es emplear ‘reducir’ o ‘ampliar’ cuando nos referimos a las horas de vigencia del toque de queda, el presidente del PP vasco, el ultra Carlos Iturgaiz, se metió ayer en otro jardín ante los Medios de Comunicación.

Me he tomado la molestia de transcribir (literalmente) sus declaraciones para que ustedes vean si logran entender algo. Yo no:

«Sánchez esta dici en y el Gobierno de Sánchez está diciendo que eeee éllos no quieren alargar el toque el toque eeee o acortar, perdón, el toque perdón o acortar, perdón el toque de queda. Sánchez dice que no quiere alar eeee acortar el toque de queda y en cambio Urkullu quiere alargar eeee ee ese acortar ese toque de queda eeee perdón, bueno remmrmmma (jajaja) perdón, les estaba diciendo que Sánchez estaba estaba diciendo que Sanchez eeee Urkullu está pidiendo acortar el toque de eeee aaaam eeee el toque de queda y Sánchez, en cambio, eeee dice eeee que no no varía no cambia y que sigue kaaa alargando ese toque de queda«.

Esta vez nadie le estaba recordando a la novia de Miguel Ángel Blanco desde la última fila de un mitin. Lo digo porque cuando comenzó con los balbuceos, su partido se apresuró en aclarar que le estaban «distrayendo». Nunca lo he creído (como no creo nada que diga el corrupto Partido Popular) pero lo que sí es evidente es que, esta vez, el chiquilicuatre Iturgaiz estaba solito ante los periodistas.

El caso es que algo le debe pasar a este zángano, absentista y amortizado despojo político aupado por el ultra Jaime Mayor Oreja. Hay quien dice que eso puede pasarle por padecer algún tipo de dislexia y, otros, que eso le ocurre por hacer declaraciones mamao aunque, fuentes cercanas de su partido aseguran que no sopla. Ni idea. Puede que, simplemente, le pase por hijo de puta.

Resumiendo: Quién nos llama lo mismo (hijos de puta, que para eso no se atasca) a cientos de miles de vascas y de vascos, no se aclara con lo que está diciendo y termina por entrar en absurdos bucles lingüísticos que le conducen a un callejón sin salida… A otro… Para variar. Este tipo es así y, encima, está encantado de conocerse.

Donde no hay mata, no hay patata. No le demos más vueltas.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.