Busto y moldeado de cuerpo: las intervenciones que más piden las españolas

Ni modelos tan delgadas como las que desfilaban, ni las modelos de tallas grandes. La industria de la moda ha decidido dar un paso al frente y buscar un perfil de cuerpos más acorde con la realidad de las calles, donde ni se tiene una talla 34 de media, ni tampoco una 48.

España tiene unas cifras medias que definen bien cuál es el estilo de cuerpo de las mujeres: de media, miden 1.64 centímetros. Pero no es eso lo que más acompleja a las españolas sino en llegar a una tienda y no encontrar, en más de un 40% de los casos, una talla que se ajuste a su cuerpo de forma correcta.

“En un país donde la talla 44 es la más vendida, contamos con cuerpos que necesitan que la industria se adapte a la curva típica de caderas y busto frente a las cinturas estrechas habituales” explican algunos expertos.

De ahí que sean también las primeras en poner solución y foco a las mejoras que pueden realizarse para conseguir un cuerpo que, al mirarse al espejo, les haga sentir más seguras y les guste.

Hay varias intervenciones que han ido creciendo a lo largo de los años en las clínicas estéticas de nuestro país. La principal suele tener que ver con el aumento de pecho.

España es uno de los países con pecho más pequeños de los vecinos europeos, con una copa B de media y una talla que ronda la 90.

Sin embargo, la mujer española busca llenar algo más los escotes típicos de la moda más tradicional de nuestro país y aprovecha la seguridad de las clínicas estéticas para aumentar su busto hasta una talla media 95C que es la que más gusta en nuestro país para los estándares y cánones de belleza que consideramos válidos.

Lo mismo ocurre con las mujeres que, pese a rondar la talla 44 habitual, tienen cierto problema de acumulación de grasa en las cartucheras. De ahí que la liposucción sea uno de los tratamientos que también se solicitan de forma habitual en los quirófanos de las clínicas estéticas.

La lipoescultura o liposucción busca trabajar y modelar el cuerpo eliminando los cúmulos de grasa en zonas localizadas.

Abdomen, cintura, brazos, muslos o incluso faciales son los más habituales para volver a lucir como gustan. Es la forma de conseguir modelar el cuerpo y actuar sobre los puntos que más acomplejan a cada mujer.

En ambos casos y, en la mayoría de intervenciones estéticas, las cirugías están más que controladas y se realizan de la forma menos invasiva posible para que la recuperación sea la más adecuada y menos dolorosa.

Hay que tener en cuenta que, en estos meses en los que se pasa más tiempo en casa y se sociabiliza menos, ha habido un gran boom de mujeres que han decidido poner fin a sus complejos y aprovechar para una recuperación donde apenas nadie se dará cuenta de que ha pasado por el bisturí.

 

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