Maite Joga Martínez: “La situación del campo gallego es súper preocupante y las administraciones no nos ayudan”

Los municipios de A Limia conforman desde hace décadas la principal comarca agrícola y ganadera de Galicia. El impacto del sector primario representa casi una quinta parte del total de afiliados a la Seguridad Social. Ahí se agrupan  2.100 unidades de trabajo agrícola, que son principalmente propietarios de fincas o miembros de la unidad familiar.

Allí se siembran 3.050 hectáreas de patata, produciendo 110 millones de kilos al año. Quince de ellos integran la producción de calidad para el IXP “Pataca de Galicia”, que representa el 90% del tubérculo son sello de calidad certificada.  Se siembra de media 13.980 hectáreas de trigo, produciendo 48.180.000 kilos. El centeno también aporta una producción de 4.500.000 kilos, además de otros cultivos importantes y emergentes como el maíz y la extensa huerta.

El denominado “granero de Galicia”, concentra el 80% de la base de suministro de trigo del país que se utiliza para la producción del “Pan de Cea”.

En ganadería destaca la producción porcina, la superficie supone el 17% del censo total de Galicia. Si el análisis se realiza a nivel provincial cerca de la mitad de los cerdos, 37% de aves, 24% de ovinos, 22% de conejas madres, 20% de bovinos. y el 11% de los caballos. Finalmente,

la zona fronteriza representa un tercio de la oferta del IXP “Vacuno Gallego” y en ovinos, caprinos, porcinos y aves de corral representa el 8% del total de Galicia.

Desde hace ocho años, la agrupación Adegal (Asociación de empresarios ganaderos y agricultores de A Limia), engloba a casi un millar de profesionales del campo, no sólo de la comarca antelana, sino de las cuatro provincias gallegas. A día de hoy es una de las agrupaciones de referencia del sector. Su presidenta, Maite Joga Martínez, apuesta por un incrementos de las ayudas al sector por parte de las administraciones públicas y teme un posible retroceso de las ayudas de la Unión Europea ante la nueva PAC, cuya vigencia comenzará en 2023.

¿Qué momento viven la agricultura y ganadería de A Limia y de Galicia?

En mi opinión estamos en un momento súper preocupante. Tras la situación dramática de la pandemia en la que vimos que el sector primario es esencial ya que comemos todos de él, hemos vuelto a que no se valoriza y apoya como se debe a los trabajadores del campo. Seguimos con políticas obsoletas y abandonados a nuestra suerte. En lo que respecta a casos como la patata, básica en A Limia, padecimos precios muy bajos. A ver qué pasa este año.

¿En qué medida afecta el envejecimiento al campo, existe posibilidad de un progresivo abandono de la labor agropecuaria?

Ese tema va relacionado con un concepto general erróneo. En España se sigue sin ver que una explotación de agricultura o de ganadería es una empresa, como otra cualquiera. Aquí en A Limia ha habido nuevas incorporaciones de jóvenes al sector, pero falta concienciación. Es necesario apostar por la formación a nivel académico, por incentivar y por innovar. Si no hay ese cambio de esquema general vamos a ir muy mal.

El tema del tratamiento de purines y residuos de granjas ganaderas y residuos agrícolas ha provocado mucha polémica. ¿En qué coyuntura se encuentra esta cuestión?

No se puede culpabilizar al ganadero o al agricultor del tema de los residuos. Se nos deben dar las herramientas y las ayudas para el tratamiento de residuos y purines. Llevamos años reclamando un punto en A Limia de tratamiento de residuos, pero nada. Este tema es una responsabilidad de todos, no solo de los que trabajan en el campo.

¿Qué le reclaman a las administraciones públicas, sobre todo a la Xunta y al Gobierno?

Hay un montón de cuestiones pendientes. En A Limia llevamos muchísimos años pendientes de obras del plan de regadío y vemos que no se avanza. Se producen anegamientos en fincas en invierno o primavera en cuanto llueve un poco porque no hay mantenimiento de infraestructuras como canales. Hubo inversiones importantes hace décadas en concentraciones parcelarias, pero dieron rendimiento. Los políticos no hacen nada por esta comarca en el ámbito del sector primario.

¿Qué cree que pasará con la PAC a partir de 2023? ¿Puede existir un riesgo de recortes de ayudas por la crisis provocada por la pandemia?

Comparto esa impresión y muchos de mis compañeros también. Creo que va a haber serios recortes para el sector primario en toda la Unión Europea a partir de dentro de un par de años con la nueva PAC. Hasta ahora ha habido un endurecimiento y mayor rigor en los controles y baremos para acceder a ayudar, pero temo que la pandemia supondrá menos inversiones y ayudas desde Bruselas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.