La FEC organiza un foro para destacar la importancia de la prevención cardiovascular en tiempos de COVID-19

La Fundación Española del Corazón (FEC) celebra este miércoles 21 de abril, a las 18 horas, un encuentro online dirigido a pacientes con enfermedad cardiovascular y sus familiares, en el que repasará el impacto que ha tenido la pandemia en la prevención primaria y secundaria de la enfermedad cardiovascular

Este miércoles, a las 18 horas, se celebra la VIII edición del Foro de Salud Cardiovascular para Pacientes y Familiares, organizado por la Fundación Española del Corazón (FEC). En esta ocasión, la FEC repasará el impacto que ha tenido la pandemia de la COVID-19 en la prevención primaria y secundaria de la enfermedad cardiovascular. En el encuentro, que podrá seguirse en directo de forma gratuita y sin necesidad de inscripción previa, desde la web de la FEC (fundaciondelcorazon.com) participarán las Dras. Clara Bonanad Lozano, cardióloga del Hospital Clínico Universitario de Valencia y presidenta de la Asociación de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), y Marisol Bravo Amaro, cardióloga clínica y coordinadora de la Unidad de Prevención de Riesgo Cardiovascular y Rehabilitación Cardiaca del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo.

La Dra. Bonanad hablará de los estilos de vida que han empeorado los factores de riesgo cardiovascular. Tal y como explica la especialista en cardiología, “hay artículos publicados que apuntan claramente que la pandemia, y sobre todo los meses de confinamiento, afectan negativamente al riesgo cardiovascular”. Por un lado, el estrés y la ansiedad ocasionados por la situación son factores de riesgo cardiovascular, que se suman a la falta de actividad física y el sedentarismo. “Otros estudios, mediante encuestas poblacionales, afirman que la propia ansiedad ocasionada por la situación excepcional ha fomentado el aumento del consumo del hábito tabáquico y el alcoholismo, así como la alimentación poco saludable”, añade la Dra. Bonanad. Aunque, como hace solo un año del comienzo de la pandemia, “no hay todavía grandes estudios epidemiológicos que cuantifiquen de manera ‘científica’ el impacto de este empeoramiento de los estilos de vida”.

La experta asegura que están viendo a pacientes en los que ha empeorado el control glucémico y lipídico. “El cierre de consultas de enfermería y el colapso de las consultas de atención primaria, han conllevado un menor control de los pacientes crónicos y una falta de screening y seguimiento de pacientes con factores de riesgo cardiovascular clásicos en prevención primaria. Además, muchos de estos pacientes no se han hecho los controles de rutina, no se han ajustado tratamientos y estamos viendo analíticas muy alteradas, ya no solo con niveles de colesterol muy elevados, sino con glicadas del doble de lo que tenía el paciente al inicio de la pandemia e incluso empeoramiento de la función renal”, dice la Dra. Bonanad.

La especialista en cardiología asegura que, aunque a corto plazo, probablemente no se perciba el impacto de este descontrol en los factores de riesgo cardiovascular, a medio y largo plazo “seguramente sí se traducirá en un aumento de los eventos cardiovasculares”.

Por otro lado, la Dra. Marisol Bravo indica que la pandemia de la COVID-19 ha supuesto un impacto en toda la sociedad en múltiples ámbitos: familiar, social, laboral, empresarial, educativo y, como no, también sanitario. En este sentido, recuerda los resultados del estudio realizado por la Asociación de Cardiología Intervencionista de la SEC, que observó una caída del 40% en las angioplastias primarias por activación del Código Infarto.

Y esto es algo que ha ocurrido no solo en España, sino a nivel mundial. Un reciente estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology demostró resultados similares: “Se analizaron hasta 108 países en todo el mundo, observándose una reducción en la realización de pruebas cardiológicas que rondaban una media de un 42% menos, si se analiza entre marzo de 2019 y marzo de 2020, pero que llega incluso a un 64% menos, si acotamos el periodo de análisis entre marzo y abril de 2020”, detalla la Dra. Bravo.

El sistema sanitario se ha tenido que adaptar a la sobrecarga aguda de los pacientes infectados por COVID-19. Por ejemplo, como explica la especialista, se tuvieron que reconvertir gimnasios de rehabilitación cardiaca para atender a pacientes hospitalizados por el SARS-CoV-2. “En este sentido desde la Asociación de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC, se produjo una rápida respuesta y adaptación a la nueva situación con el desarrollo del Aula Abierta RC, resalta la Dra. Bravo. Asimismo, la atención a los pacientes ha tenido que reinventarse con el desarrollo de nuevas formas de consulta y comunicación (consulta telefónica, telemedicina, videollamada).

Para la cardióloga, “iniciativas como el Foro de Salud Cardiovascular de la FEC ayudan a que los pacientes estén más informados y puedan actuar de forma adecuada, más aún en la situación actual de pandemia”. Y es que, añade, “el futuro del paciente con enfermedad cardiovascular depende en buena medida de sí mismo y de su actitud respecto al cumplimiento adecuado de los tratamientos y la adquisición de un estilo de vida saludable”.

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