La quiniela de los Oscar: “Nomadland”, la negritud y…un difunto

La primera ceremonia de los premios de la academia de Hollywood marcada por la pandemia tendrá lugar en la madrugada del lunes hora de España. Son tiempos de cambio. De las grandes productoras tradicionales se pasa cada vez más a las plataformas digitales. Del imperio de las megaproducciones de Marvel y compañía al temor (y al congelador temporal) de la proyección de filmes de grandes costes.

La quiniela de los Oscar se suele resumir a cuatro grandes marcadores previos. En gran medida, los Globos de Oro y los premios del sindicato de actores USA; y en menor dimensión los BAFTA (premios del cine británico) y…el clima político y social existente en Estados Unidos.

Todos estos factores apuntan a unos premios en los que primará la apuesta por la negritud y la multiculturalidad. A Hollywood siempre le gustó lo políticamente correcto. Después de la tremenda repercusión de las protestas a raíz del caso Floyd, un afroamericano asesinado por un policía, el panorama del país se alteró, sobre todo tras el fin del reinado del funesto Trump y la llegada a la Casa Blanca del demócrata Biden. El año pasado comenzó el cambio, el triunfo de una película coreana “Parásitos” abrió la puerta a todo. Por lo tanto, de todo puede pasar a partir de ahora.

Al status quo de Hollywood le mola premiar las interpretaciones de biopics (películas basadas en personajes reales) desde Enrique VIII a Disraely, pasando por Thatcher, Ray Charles, Judy Garland, Idi Amin, Ghandi, Truman Capote, etc, etc. En esta ocasión, no hay biopics reseñables ni con opciones.

Esta será la primera vez que tres actores de raza negra tengan chances muy reales de obtener la estatuilla. Veamos, en la lucha por el mejor actor principal todo apunta a que el hace meses favorito absoluto Anthony Hopkins pueda caer ante un finado, el protagonista de la película de Marvel “The Black Panther”, Chadwick Boseman. Este hombre, tremendamente apreciado en la meca del cine, falleció hace meses por un cáncer con poco más de 40 años tras filmar “Ma Rainey´s Black Bottom”. Sería el tercer premio protagónico a un difunto, tras los del Peter Finch por “Network” y Hugh Ledger por “El caballero oscuro”. Boseman ya se llevó el Golden Globe y el premio de los actores (gremio mayoritario entre los votantes de la academia americana).

En el apartado femenino, dos mujeres de color, Viola Davis, ya oscarizada, y Andra Day, lucharán contra la dos veces ganadora del premio, la enorme Frances McDormand. En contra de esta última pesa que ya tiene dos estatuillas por protagonista. Si gana la tercera se quedaría a una de la gran Katie Hepburn, tal vez demasiada recompensa.

En actores de reparto todo apunta a otro negro, Daniel Kaluuya es el favorito indiscutible por “Judas and the Black Messiah”,  una historia sobre la lucha de los panteras negras en los años 60 y 70 en América. El actor-payaso Sacha Baron Cohen podría tener alguna opción.

En el apartado femenino secundario, las opciones están muy abiertas. La veterana Glenn Close, múltiple nominada durante décadas o la joven Amanda Seyfried pueden llevarse el gato al agua.

En las categorías grandes los que apuntan a lo más alto son más claros. Sin descartar sorpresas, todo se perfila para que la chino-americana Chloé Zhao sea la segunda mujer directora en llevarse la estatuilla tras Kathrin Bigelow hace años. “Nomadland”, una road movie sobre el patio trasero de la América desheredada es su segundo filme. El futuro parece suyo. Uno de los maestros del cine americano de las últimas dos décadas, David Fincher, por “Mank” podría tener alguna posibilidad también. No es, ni de lejos, su mejor largometraje, pero sería el reconocimiento a la trayectoria del hombre que filmó “Zodiac” “Seven” o “El club de la lucha”, referentes del cine estadounidense para una generación.

En lo que respecta al guión, el gran Aaron Sorkin, puede llevarse el gato al agua por “El juicio a los 7 de Chicago”, un largo sobre las protestas por la guerra de Vietnam a finales de los años 60 en la convención del Partido Demócrata para elegir a su candidato a la presidencia (ganó luego el republicano Nixon, un buen pájaro desplumado posteriormente por el Watergate). Sorkin en el alma mater de una de las mejores series televisivas de la historia “El ala oeste de la Casa Blanca”.

¿Y la mejor película? “Nomadland” cuenta con todos los números. Pero nunca hay que descartar otras posibilidades. La historia de la Academia está llena de mediocres filmes que ganaron por la mano a otras producciones que pasaron a la historia como clásicos. “Gente corriente”, la ópera prima de Redford superó a “Toro Salvaje” de Scorsese, “Rocky” venció a “Taxi Driver”, “Shakespeare in love” triunfó ante “Salvad al soldado Ryan”…… Hitchcock, Kubrick, Renoir o Lang nunca lograron ser reconocidos como directores por sus filmes. Despropósitos y dislates nunca faltaron en el reino de Esto es espectáculo. Atentos a la pantalla en la madrugada. El show siempre debe continuar.

 

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