¿Volverán los barcos a llevar velas para reducir sus emisiones de carbono?

La industria naviera mundial genera cada año más de mil millones de toneladas de emisiones de carbono, casi el 3% del total mundial, una cantidad similar a la de la aviación. Par reducir esas emisiones de gases de efecto invernadero, se necesitan nuevos combustibles y fuentes de energía alternativas: la eólica es una de ellas, e históricamente impulsó el sector marítimo.

El reciente bloqueo del Canal de Suez, que destaca la fragilidad del comercio marítimo mundial, es una excelente oportunidad para reflexionar sobre la cuestión del transporte marítimo mundial. Expertos de la secretaría de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático analizan la situación del sector en este artículo:

Si bien se ha hablado mucho sobre la necesidad de que la industria de la aviación realice cambios con respecto a las emisiones de carbono, ha habido menos cobertura generalizada de la industria del transporte marítimo.

Sin embargo, la industria naviera mundial genera más de mil millones de toneladas de emisiones de carbono, casi el tres por ciento del total mundial, cada año, una cantidad similar a la de la aviación. Y teniendo en cuenta que los barcos transportan más del 90% de las mercancías que se comercializan, e incluyen de todo, desde barcos de carga y petroleros hasta transbordadores de pasajeros y barcos de pesca, no es una gran sorpresa que la Organización Marítima Internacional (OMI), la agencia de la ONU que regula el transporte marítimo, prevea que la industria del transporte marítimo producirá hasta el 17% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono para 2050.

Pero a pesar del papel de la industria en la producción de emisiones de carbono, el progreso en la reducción de esas emisiones ha sido lento. La Organización Marítima Internacional ha establecido una serie de objetivos para la industria:

  • reducción de los gases de efecto invernadero en un 50% por debajo de los niveles de 2008 para 2050
  • reducción de la intensidad de carbono de las emisiones en un 40% para 2030 y en un 70% para 2050 en comparación con los niveles de 2008
Avances muy lentos

Desde el punto de visto tecnológico, ha habido algunos avances: El Índice de Diseño de Eficiencia Energética (EEDI) para nuevos buques y el Plan de Gestión de Eficiencia Energética de Buques (SEEMP) para los buques existentes se acordaron en 2011 y entraron en vigor el 1 de enero de 2013.

El primero define la eficiencia energética de un transporte «calculando la proporción de CO2 que emite el barco por tonelada-milla de trabajo». Entonces, si un barco con un peso muerto de 20,000 toneladas viaja dos millas náuticas, ha realizado 40,000 toneladas-millas de trabajo.

El segundo se centra en medidas específicas que cada barco debe tomar para mejorar la eficiencia energética (como la eficiencia del combustible y el mantenimiento oportuno).Según John Maggs, asesor sénior de políticas de la Organización Seas At Risk, que se centra en la protección marina, el avance en otras áreas de las emisiones del transporte marítimo ha sido «dolorosamente lento».

“Casi nada [se ha logrado] si se eliminan las reducciones en las emisiones que ocurrieron espontáneamente y sin regulación como resultado del colapso económico de 2008”, explica.

«Casi todas las reducciones de emisiones desde 2008 han sido el resultado de la ‘vaporización lenta’ impulsada por el mercado, y el aumento del tamaño de los barcos también ha tenido un efecto».

 

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