Galicia realiza 10.000 análisis anuales de biotoxinas para garantizar la venta y el consumo seguro de mejillón

Los datos del Intecmar constatan que entre los años 1998 y 2020 las biotoxinas lipofílicas causaron la mayor parte de los cierres de polígonos de bateas de mejillón con un promedio de afectación de más del 25% del año y que la ría de Arousa fue la menos afectada

La conselleira del Mar, Rosa Quintana, destacó hoy la importancia de la labor del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar) en el seguimiento de la extracción de mejillón en Galicia. En esta línea señaló que el centro dependiente de la Consellería del Mar realiza 10.000 analíticas anuales de biotoxinas que permiten la venta y el consumo de alrededor de 250.000 toneladas de mejillón con todas las garantías higiénico-sanitarias.

Así lo destacó en Vilagarcía de Arousa, donde participó desde la embarcación Os Loureiros en la toma de muestras para las analíticas que aseguran la extracción de este recurso. Allí también explicó que el Intecmar realiza cerca de 2.000 informes previos a la extracción y más de 300 resoluciones anuales de prohibición o autorización de extracción de moluscos en las zonas de producción, la mayoría de ellas relacionadas con el control de las biotoxinas.

En esta línea recordó que la existencia de las especies de fitoplancton tóxico es un fenómeno natural, ya que tiene su origen en la riqueza fitoplanctónica de las aguas y se repite en la mayor parte de las zonas de producción de moluscos bivalvos del planeta.

Además la titular de Mar puso en valor los estrictos controles que realiza Galicia en esta materia, pues el Intecmar identifica los distintos tipos de biotoxinas marinas que existen y su presencia por zonas y con base a ese trabajo de control establece los cierres de zonas de producción afectadas por este fenómeno para proteger la salud pública y la calidad de los moluscos bivalvos.

Esta labor de control de Galicia, subrayó, garantiza la seguridad alimentaria de los moluscos como el mejillón y evita que estos episodios paralicen la producción gallega con la división de las zonas de producción en subzonas de menor tamaño y un elevado número de puntos de seguimiento.

Además destacó la utilidad de la página web del Intecmar pues con la publicación de la situación de las zonas de producción contribuye a crear confianza en el consumidor para que siga comprando mejillón gallego durante todo el año. De hecho, la labor de este centro fue clave durante la declaración del estado de alarma causado por la covid-19, pues sus funciones declaradas esenciales contribuyeron al abastecimiento de moluscos, fundamentalmente mejillón, con todas las garantías higiénico-sanitarias.

Seguimiento

En relación con los períodos de prohibición de extracción de mejillón de las bateas, según constatan los datos de los que dispone el Intecmar y que son fruto desa labor de seguimiento, entre los años 1998 y 2020 las biotoxinas lipofílicas son las que causaron la mayor parte de los cierres y el promedio de afectación abarca más del 25% del año. Además reflejan que en todas las rías los polígonos de bateas situados más al exterior son los que tuvieron un mayor número de días de cierre. Por zonas, la ría de Pontevedra es la que registra más períodos de prohibición de la extracción a consecuencia de esta biotoxina y la ría de Arousa fue la menos afectada.

En el caso de la biotoxina PSP (paralizante) el promedio de afectación en el período 1998-2020 abarca el 1,5% del año. La zona en la que menos influyó fue la ría de Arousa y la de Pontevedra la que registró más días de cierre de polígonos de mejillón. En cuanto a la biotoxina ASP (amnésica), su afectación media supone el 1% del año. En relación con las zonas, la menos afectada por este tipo de biotoxina también fue la ría de Arousa y las que apuntaron más días de prohibición de extracción fueron las rías de Muros y Noia y Ares-Betanzos.

El Intecmar

El Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia fue creado en 2004 como instrumento oficial de la comunidad autónoma gallega para el control de la calidad del medio marino, contribuyendo a su protección y mejora, y para la aplicación de las disposiciones legales en materia de control técnico-sanitario de los productos del mar. En ese momento asumió las competencias, el personal y las instalaciones del antiguo Centro de Control del Medio Marino (CCMM) y amplió sus funciones. En la actualidad cuenta con 3.600 metros cuadrados de instalaciones en las cuales prestan servicio 87 empleados públicos.

Su actividad se centra en hacer el seguimiento, el control y la investigación de la calidad ambiental de las aguas costeras de Galicia, especialmente en lo que se refiere a las condiciones oceanográficas, fitoplancton, biotoxinas marinas, contaminación química -metales pesados, compuestos organoclorados e hidrocarburos- microbiología y patología.

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