Ramiro González y Unai Rementeria deberían darse una vuelta. Por Iñaki Anasagasti

Ayer estuvimos viendo el puente del rio de cabras (Anuntzibai) entre Araba y Bizkaia. Lo hicimos de la mano de Iñaki García Uribe y de su gran capacidad divulgadora y sensible hacia el patrimonio que nos dejaron nuestros antepasados. Y el primer paso fue este puente maravilloso con una puerta única, pero  que empieza a ser comido por la maleza y da la incomprensible imagen de abandono.

Muchas veces hemos comentado que en ocasiones recorremos miles de kilómetros buscando un lugar exótico, especial… Y no es raro que tengamos cerca, muy cerca, sitios que tienen una magia especial, como el  de Anuntzibai.

Como  decimos Anuntzibai es lugar precioso, de rico arbolado y especial verdor en su entorno, en la muga entre Orozko (Bizkaia) y Laudio (Araba), muga que hace precisamente el río Altube y teniendo al fondo, vigilante, el monte Untzueta (Untzetapiku), donde hace pocos años sacaron las paredes del viejo castillo/defensa del Reino de Nabarra.

Atravesado el puente nos encontramos con una enorme ferrería, de cuatro puertas con arco de medio punto, varias ventanas intermedias, y dos grandes y llamativas ventanas similares a las puertas, en la parte superior, justo bajo el vértice del tejado. Impresiona el tamaño del edificio, una gran industria del hierro, hoy bastante derruida, pero que estuvo en funcionamiento hasta hace un par de siglos. Incluso la parte trasera impresiona por los cauces, tamaño de las paredes y belleza del conjunto.

Como he comentado pasas el puente en dirección Araba a Bizkaia y te asomas a una antiquísima y preciosa ferrería que comienza a desaparecer. De hecho este año se le ha caído el techo. Y en el grupo que fuimos, unas veinte personas, se hizo el comentario de que el Diputado general de Araba y el de Bizkaia pues está en los lindes se dieran una vuelta por allí y vieran como lo que ha resistido el tiempo, guerras y abandonos, comienza a desaparecer. Y lo hace bajo sus mandatos. Una auténtica lástima y en el fondo  grave  insensibilidad institucional hacia lo que ocurre. Por lo menos consolidarlos y quitarle la maleza. Parar el golpe.

Este podía ser un punto turístico del mayor interés ya que arriba tiene el restaurant Palacio de Anuntzibai, reconstruido en los años cuarenta en pleno franquismo.

A la visita fue un antiguo diputado de cultura y gentes inquietas por este  abandono.

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