Localizada a filla dun dos asturianos fusilados en Celanova en 1939

Marcelino Fernández García tenía 21 años y una hija de dos años cuando fue fusilado por un pelotón de la Bandera de Falange de Marruecos contra el muro del cementerio de Celanova la mañana del 22 de septiembre de 1939 y enterrado en una fosa común en el propio camposanto.

Oliva, su esposa, lo vino a visitar unos meses antes y trajo a la niña para que Marcelino la conociera. Viajaron de Gijón a Celanova después de hacer una colecta entre las vecinas. Y estuvieron unos días en la villa gracias a generosidad de la familia de la casa en la que pararon, recuerda Josefa Fernández Gutiérrez, la hija, a quien el Comité de Memoria Histórica de la Comarca de Celanova localizó a través de la Consejería de Presidencia del Gobierno de Asturias.

Oliva e Josefa, a principios dos corenta en Xixón

Oliva y Josefa volvieron a Celanova en los años setenta. Querían encontrar la tumba de Marcelino. Oliva escribió una carta que figura en el expediente carcelario de su marido, con fecha del 11 de mayo de 1979, en la que reclamaba sus derechos como viuda. Murió con 74 años después de una vida «muy dura, viviendo las dos alquiladas, ella trabajando en casas, casi sin dinero de comer… nunca superó la muerte de mi padre», dice Josefa en una conversación telefónica con el Comité en la que se muestra decidida a volver a Celanova. Quiere visitar la tumba y honrar a su padre. Quiere hacer las pruebas de ADN y promover la exhumación.

Contará con la colaboración del Comité de Memoria Histórica de la Comarca de Celanova, y del Gobierno asturiano. La Consejería de Presidencia, que participó en el homenaje celebrado en Celanova hace hoy justo un mes, ya mostró su voluntad de proceder a la documentación y a la exhumación de la fosa de los 7 asturianos. En conversación con la presidenta de este Comité, Celia Inés Feijoo Soto, responsables de la Consejería de Presidencia, reiteraron su disposición después de que se hayan localizado dos familias.

A comienzos de octubre, Gracia Gutiérrez, nieta de Abelardo Suárez Del Busto -otro de los fusilados-, visitó la tumba y se entrevistó con miembros del Comité. Gracia es una de las tres familiares directos vivos de Abelardo.

Fosa dos asturianos no cemiterio parroquial de Celanova

Los siete presos fusilados aquella mañana del 22 de septiembre de 1939 en Celanova son:

  • Abelardo Suárez Del Busto, 28 años, albañil, natural de Gijón.
  • Alfonso Moreno Gayol, 26 años, chófer, natural de Salamanca.
  • Baldomero Vigil Escalera Vallejo, 19 años, pintor, natural de Gijón.
  • Belarmino Álvarez García, 29 años, minero, natural de Sama de Langreo.
  • Guillermo de Diego Álvarez, 25 años, chófer, natural de Mieres.
  • Marcelino Fernández García, 21 años, mecánico, natural de Mieres.
  • Mariano Blanco González, 36 años, litógrafo, natural de Gijón.

El Comité inició la investigación sobre la fosa a finales de 2020. Las publicaciones del historiador Domingo Rodríguez Teijeiro, de la Universidad de Vigo, y las fuentes orales acercaron las primeras pistas. El Comité publicó las actas de defunción de los 7 hombres y, a continuación, dio a conocer las causas que permanecen en el Archivo Militar de Ferrol. Esa documentación se envió también a la Dirección General de Memoria Democrática, de la Consejería de Presidencia del Gobierno de Asturias. La directora general de Memoria, Begoña Serrano, mostró desde el primer momento la disposición de su departamento a colaborar con el Comité. Y esa colaboración se concretó en la participación del Gobierno asturiano en el primer homenaje los 7 asturianos celebrado en Celanova el 25 de septiembre.

Marcelino Fernández García, fusilado en Celanova aos 21 anos por un pelotón da Bandera de Falange de Marruecos

En junio de 2021, el Comité realizó diferentes publicaciones en las redes sociales y en medios de comunicación estatales, asturianos y gallegos siguiendo el hilo de la historia de Marcelino Fernández García, porque gracias a la persistencia de Oliva era la que ofrecía más datos sobre su familia. Durante meses, y a pesar de la insistencia y ayuda de activistas asturianos de la memoria, no se consiguió avance ninguno sobre el nombre de aquella niña que llevaba los apellidos Fernández Gutiérrez y que debía tener entre 82 y 83 años de edad segun el registro de los datos familiares de Marcelino en la cárcel de Celanova.

Fueron sus hijos los que se pusieron en contacto del Gobierno de Asturias en cuanto tuvieron noticia del reciente homenaje en Celanova a unos asturianos fusilados allí rematada la guerra. Ahora, Josefa Fernández Gutiérrez, que tenía apenas un mes cuando su padre fue capturado por los fascistas en el puerto de Gijón el 21 de octubre de 1937, se prepara para venir por tercera vez a Celanova y poder honrar, por fin, la memoria de aquel joven, su padre.

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