Pensión de alimentos: ¿qué es y qué gastos incluye?

Un problema de dos jamás debe condicionar de por vida el futuro de un tercero en común, fruto de la relación a la que se ha puesto fin, y del que ambas partes son responsables por igual: derechos básicos del menor como alimentación, formación o vivienda deben ser cubiertos igualmente por aquel que no goce de la custodia.

Ninguna decisión o contrato son vinculantes de por vida, ni siquiera en aquellas instituciones que, en sus juramentos pretéritos, hablaban de un vínculo inquebrantable. Sin embargo, como quiera que normalmente los lazos familiares directamente dependientes del matrimonio, en cualquiera de sus formas o alternativas, son especialmente sensibles al sufrimiento, no solamente de las partes implicadas, sino de terceros por los que las dos partes sienten predilección.

Es fundamental que los progenitores que deciden resolver su futuro y establecer una nueva dimensión o realidad a su relación no afecten, con ese acuerdo, al normal desarrollo como persona de sus descendientes. A ese particular hace referencia la pensión de alimentos. El nombre hace referencia solamente a una pequeña parte de la contribución que debe hacer aquel progenitor que no goza de la custodia: mantenimiento, vivienda, vestido, asistencia médica y gastos para la formación y continuación de la misma. En resumen, un salvavidas legal para que un problema de dos no condicione de por vida la existencia de un tercero, del que ambas partes son responsables en igual medida.

Toda vez que se trata de derechos de hijos menores, el ordenamiento jurídico es especialmente sensible y protege este particular. No debe confundirse, eso sí, la pensión compensatoria con la pensión alimenticia: la primera es la que se establece en favor del cónyuge que quede en situación de desigualdad tras una separación o divorcio, mientras que la alimenticia se establece en función de los hijos. Para determinar qué gastos son incluidos en esta última hay que acudir al convenio regulador o la sentencia de divorcio y depende de diversos factores (se actualiza conforme al IPC).

Generalmente, se aplica la herramientra del Consejo General del Poder Judicial, que permite calcular la pensión en función del tipo de custodia, el número de hijos, el año en curso y el lugar de residencia. La ley, en su artículo 146 del Código Civil, establece que «será proporcionada al caudal o medios de quien los da y las necesidades de quien los recibe».

Así, a la hora de hablar de Abogados de Familia Madrid, no solamente estamos refiriéndonos a la defensa de cada una de las partes contratantes, sino a profesionales encargados de acompañar y asesorar en procesos de divorcio, separación, guardia o custodia. La premisa de partida fundamental pasa por definir, o mejor dicho reorganizar, la familia mediante un proceso estudiado, consensuado desde la mediación entre ambas partes y con el objetivo fundamental de aliviar o minimizar cualquier tipo de sensación de pérdida por parte de los menores, así como su bienestar emocional de los mismos. La carga emocional es directamente proporcional a la sensibilidad requerida para tratarla y resolverla, y en cierta medida actuar en casos más tensos.

Como Despacho Abogados Divorcio Madrid la línea fundamental pasa por el asesoramiento de principio a fin, con el objetivo de acompañar al cliente en una situación clave en el camino de su vida. Entre los servicios ofertados están los casos de guardia y custodia, la modificación de medidas relativas a la guardia o custodia, al régimen de visitas, a la patria potestad de los hijos menores, de la extinción o uso de la vivienda familiar, de la pensión compensatoria o la pensión alimenticia. Todo ello sería imposible, por otro lado, sin la correcta línea de mediación para buscar una salida que, en lo posible, pueda satisfacer a ambas partes.

En la gran mayoría de los casos, un proceso de separación o divorcio (es importante tener en cuenta las diferencias entre ambos) será necesario acudir a Abogados de Custodia Hijos Madrid, ya que siempre que haya menores de por medio será necesario determinar el modelo de la misma y reorganizar la convivencia familiar de la forma menos traumática posible para el hijo o hijos en común.

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