Crónica gastronómica del comienzo del Antroido. «La lenteja de Don Mendo»

No, estimados mis lectores de 21noticias, no es la obra teatral, ni ninguna venganza de don Pedro Muñoz Seca, es el menú que nos zampamos en el acogedor y entrañable Mesón El Rincón de la Forja. Me explico: ni venganza, ni cuentos chinos, ni teatro, ni hay una egoísta Magdalena hija de don Nuño Manso de Jarama manteniendo relaciones escondidas con el pillo Don Mendo. Es la comida casera, sana, natural, recién hecha y servida por José, el maestro de ceremonias del Mesón, siempre tan cordial, y todo ello cocinado por su hija, excelente mano para los fogones.

Sobre todo, material fresco

A mesa puesta y con el vino cosechero de la casa -un tinto rico y contundente- nos aparecen las lentejas que entran en el menú del día, de 9,50 euros. El pan de bollo gallego es excelente.

No hay pan gallego malo. La lenteja es la legumbre más antigua conocida por el hombre y uno de los primeros cultivos domesticados. Se han encontrado sus restos arqueológicos de 8.000 años A. Jc. Las lentejas vienen con sus sbrosos tacos de panceta. Ahora es costumbre llamar a la panceta de toda la vida, beicon. Una chorrada.

Variado menú

Uno de los compañeros del xantar pidió un filete de carne, con patatas y morrones, de muy buen aspecto y, supongo, buen sabor.

Segundo plato

Después de las lentejas sin grasas, pero con mucho sabor y súper cremosas, pedí pescado.

Pandemia del virus chino 2019

En plena pandemia del virus comunista chino de Wuhan del COVID, parece ser que se agotaron de las estanterías de los colmados, ultramarinos y tiendas caseras, supongo que de cadenas también, las lentejas. No debemos olvidar que el confinamiento -más bien secuestro por parte de los 23 inútiles del Gobierno de España, según sentenció tres veces el Tribunal Constitucional, y sin dimisión de ningún sinvergüenza que nos recluyó por ese delito-, trae consigo sedentarismo y engorde.

El mendo exquisito

Directo a la mesa nos aparece José con el mendo, sabroso, jugoso… La hija de José nos pregunta si nos lo pasa más… ¡Qué va, está perfecto, en su punto! Y nos lo acompaña con patata «fariñenta» y hojas de lechuga. El mendo es un lenguado gris, llamado meiga gris, o coreano, o Glyptocephalus cynoglossus, pescado endémico de Islandia, que habita sobre la arena limpia, huyendo de polvos o fangos.

Postres de Antroido 

Y, de postre, un triángulo de tarta de Orujo. Para, con tiempo, paladearla, saborearla, catarla, degustarla, deleitarse con sus dulces matices. En esto, hablando de todo un poco, nombro la palabra ‘carnaval’. La atenta profesionalidad de la gente que dirige La Forja, capta el sentido gastronómico, y oigo desde la cocina: ¿queréis probar mis orejas de Carnaval?… Y como un rayo contestamos todos al unísono (como hacía don Camilo José Cela y Trulock, cuando le preguntaban si le apetecían unas gachas: «¡Que vengan volando, si insistes!»):

¿Vengas esas orejas!, contestamos.

Y tuvimos la suerte de saborear, en mi caso, las primeras Orejas de Antroido, u Orellas de Carnaval. Huevos, anís o aguardiente de caña, harina de trigo, sal, manteca de cerdo, azúcar en polvo, ralladura de limón, agua y aceite de oliva son la clave para que salgan crujientes y con la forma de la oreja del cerdo, de ahí el nombre. En Don Carnal, junto con las filloas son el postre típico e ineludible. No hay que confundirlas con las Orejas de Fraile con miel, más parecidas a los buñuelos de masa frita. También se las llama hojuelas y orellas.

Compañeros de Artillería.

Y entre amigos compartiendo mesa y mantel despedimos hoy esta deliciosa comida en el Mesón El Rincón de la Forja, de la calle Juncal 3 de Santa Cristina, a un paso de su vistosa y concurrida playa en verano, cuando hay verano en La Coruña.

Carlos Brea cronista gastronómico para 21NOTICIAS

 

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