¿Strogonoff es un maestro de cocina ruso?

El Finisterrae no sólo es un topónimo situado en el fin del mundo occidental, desde el Imperio romano con su Ara Solis; es, también, el excelente restaurante al frente del cual está su activa gerente Olga Gerashchenkova, una mujer vitalista, amable y eficaz, en plena playa del agradable sitio de Santa Cristina. Tampoco Strogonoff era músico. Fue un galán ruso, de alcurnia, Barón, aristócrata y diplomático, que vino destinado a España, por orden del Zar Alejandro I y a lo que más se dedicó fue a enamorar a la condesa de Ega, joven y bella esposa del cornudo embajador de Portugal en Madrid. ¿Os suena a comida, a banquete principesco? Para Strogonoff, según cuenta su amigo el duque del Infantado, tanto le daba a la carne de la Condesa, como le daba a la carne de ternera, eso sí, siempre con un toque dulce ambas, de leche merengada, crema o, como en la película ‘Malditos Bastardos’… «espérese a la nata»…

Receta Strogonoff.

Pues de estos polvos y lodos se quedó una parte de la gastronomía rusa en España, con los cocineros y mayordomos de este diplomático semental refinado que era amigo, también, de un Botella, José Bonaparte I, compañero de correrías y aliado junto con otros carallanes como el embajador británico Stuart y el donjuán español Pedro Cevallos, no menos amantes de los corpiños de las mujeres de la corte, y de sus cortesanas.

La carne es un placer.

Si existiese la «carne a lo Strigonoff» del Imperio ruso es una verdad culinaria que no tiene nada que ver con el trasero de las damas, que también existe – igual, casi – el GOULASH del reino de Hungría.

España-Hungría-Serbia-Rusia.

Los croatas de Franjo Tudman en parte ganaron la guerra y los del Ejército Yugoslavo de Milosevic, Karadzic y el toro Mladic, pagados por Radomir Antic y el padre del tenista Djokovic. Una guerra brutal en donde ambos ejércitos estaban alimentados por GOULASH, RAGOUT, STROGONOFF dependiendo de quién les vendiera las raciones de campaña.

El Stronoff, Goulash y Ragouut son primos hermanos.

Fuera de esta guerra quedaron los comunistas musulmanes bosniacos del cuc-cús, perdedores. Croacia y Montenegro importaron armas ilegales desde Hungría y miles de latas de goulash, mientras que los hambrientos bosniacos consumían alimentos de Turquía para musulmanes. Los bosnios (no los bosníacos) son de gastronomía europea.

El Finisterrae de Olga.

Aquí preparan un delicioso y abundante Ragut de ternera. La palabra franca ‘ragoûter’ significa «el alimento que estimula el apetito», un guiso estofado elaborado con carne y vegetales. Pero también se puede cocinar Ragout de pescado y existe el ‘ragú’ italiano, más apropiado para darle cuerpo y substancia a las pastas. A los tallarines más gruesos les queda fenomenal.

Dos Ragouts.

Hay dos tipos de ragout, el de fondo obscuro (el que comí) y el de fondo claro. El primero dorando la carne, el segundo sin durarla. La Salsa Boloñesa italiana es el ragù más consumido en el mundo occidental no musulmán (por llevar mantequilla de cerdo).

Menú Finisterrae.

Olga nos recibió con unos entrantes de rico queso y jamón, con regañas. A continuación, brindamos con un más que aceptable vino de la casa, sabroso, oloroso y tinto.

Y… vino la ensaladilla Olivier rusa presentada en dos bolas deliciosas. Goulash significa en Hungría ‘plato de pastor de bueyes’ y Ragout ‘estimulador de apetito’. Y vaya que lo que tiene Olga lo estimula todo.

El exquisito Ragout de ternera del Finisterrae es una receta de los estofados o guisos de carne más antigua del Imperio austrohúngaro, hecho a base de carne, cebolla y manteca de cerdo, y más tarde con añadidura de vegetales. El Ragouut ruso incorpora pimentón o paprika. Aquí, hoy, el sabor es suavísimo y la terneza de la carne es como la de la papilla para un bebé. Al nuestro, el excelente cocinero del Finisterrae le añade vino y harina, para espesar la salsa ; y en Hungría donde es plato nacional, se acompaña con nata, como el Strudel. «Espérese a la nataaaaa» como diría el Coronel de las S. S. Hans Landa (Christoph Waltz, Óscar 2009 el cazador de judíos Standartenführer). El mundo del cine es un universo muy sabroso, como lo es el universo de Olga en su Finisterrae.

Siguieron unos deliciosos postres a base de Mousse de mango, Bombas de Chocolate, Queso con frambuesa y cafés americanos, con bebida espirituosa escocesa…, ya sabes, estimado lector.

Y en buena compañía. ¿Qué decir?

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