El lío por la naturaleza jurídica de las entradas para el F.C. Barcelona-Eintracht Frankfurt. Por Diego Fierro Rodríguez

En célebre por razones un poco patéticas se convirtió el partido de fútbol de la vuelta de la Europa League en el enfrentamiento entre el Eintracht Frankfurt y el F.C. Barcelona. El Camp Nou terminó con una configuración anómala, pues el estadio tenía una presencia que podría entenderse como mayoritariamente alemana, al ocuparse muchas plazas por aficionados del Eintracht Frankfurt.

El propio Joan Laporta se quedó estupefacto al comprobar la situación al llegar al palco del estadio de su equipo, pero muchos aficionados salieron cabreados tras el partido por algo que el propio Xavi ya dejó entrever al final del partido: jugando en casa pareció que habían jugado en campo rival. Hubo quejas y se atribuyó la causa del problema a Joan Laporta, aunque, ciertamente, tampoco pudieron hacer mucho más en la directiva del F.C. Barcelona.

Debe tenerse presente que las entradas para los partidos de fútbol, al igual que para otros espectáculos, son títulos-valores impropios configurados para el portador, no existiendo atribución nominativa, y ello permite su libre circulación y que su poseedor esté legitimado para acceder al recinto que corresponda. La Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de octubre de 1993 se refiere a documentos de este tipo afirmando que que no se está en presencia de títulos-valores propiamente mercantiles como títulos de crédito, sino y, en todo caso, se trataría de títulos impropios al portador, cuya circulación se produce con la simple entrega del documento, al que también le asiste, como característica, la aplicabilidad del régimen de las cosas muebles y opera en la forma de quien acceda o posea el título de buena fe, también adquiere los derechos inherentes al mismo y que el título representa.

Es cierto que las entradas para Alemania estaban restringidas por el control de la IP de conexiones a Internet y de los números de tarjeta de crédito, pero determinadas agencias y la reventa de entradas por parte de socios facilitaron que se llegara a producir a una circunstancia que se ha utilizado como excusa principal para justificar la eliminación del F.C. Barcelona en la Europa League con una derrota con mal juego que, ciertamente, jamás podrá ser mejor que una victoria, aunque se logre con mal juego. A partir de ahora, las entradas para el F.C. Barcelona en los partidos internacionales serán nominativas según la directiva del club, pero eso poco servirá para lo ocurrido y menos debiera servir para el futuro, pues ello restará excusas a próximos tropiezos del equipo catalán en Europa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.