Los recelos de los agricultores por el alto precio del proyecto cuestionan el futuro del plan de regadío da Limia, por 20 millones de euros

Recelos, confusión, desinformación…En ese estado se encuentran cientos de agricultores de la comarca ourensana de A Limia integrados en cuatro comunidades de regantes, en total 662 labradores y 2.575 hectáreas dentro del llamado plan de regadío da Limia, englobada en la mayor comarca agrícola de Galicia. Allí se recoge más del 70% del cereal gallego y un altísimo porcentaje de la cosecha anual de patata. Xinzo, de hecho, es sede del Consello Regularo de la IXP de este producto, referencia de calidad en toda España

Todo comenzó hace casi dos décadas. Tras un sinfín de vaivenes, hace meses parecía que la inversión iba a ir adelante. Seiasa (entidad púbica dependiente del Gobierno de España), la Xunta y cuatro comunidades de regantes limianas (Corno do Monte, Lamas-Ganade, Alta Limia y  Sabucedo) habían llegada un principio de acuerdo. La Consellería asumiría 4 millones de euros para realizar pozos de captación de agua para regar. Seiasa y regantes se repartirían a un 80% y un 20% respectivamente, del resto de los costes, evaluados en su parte en 16 millones de euros.

Anoche tuvo lugar la primera de las tensas reuniones que han de llegar. Entre reprimendas, abandonos y falta de claridad, los regantes de la asociación Corno do Monte se mostraron renuentes a asumir el coste del IVA de la obra (un 21% del total, en cifras redondas 3,6 millones de euros). Verbalmente, no por escrito, se comunicó a los afectados anoche que el precio por hectárea para regadío rondaría los 2.700 euros por hectárea. Esa cifra es considerada disparatada e injusta por muchos de los agricultores. Los labradores reprochan también que no se les informa de los costes del proyecto, seguros para las nuevas infraestructuras, y sobre todo, el fuerte coste económico a corto y medio plazo de la energía precisa para mantener las futuras infraestructuras de pozos, canalizaciones y demás elementos precisos para regar.

La indefinición jurídica, las quejas sobre los costes y lo prolijo y confuso del debate provocaron que más de tres cuartas partes de los que acudieron a la reunión en Xinzo de Limia abandonaran el salón de la Casa da Cultura antes de que acabara la sesión.

La tensión causó que varios de los puntos previstos de la sesión de la asamblea o junta general, quedaran para más adelante. Entre ellos, una propuesta de nuevos estatutos que los actuales directivos querían aprobar anoche por la vía rápida. La otra, la anexión de la comunidad a las otra tres para unificarlas en una sola.

El colmo del despropósito, según varios asistentes a la reunión, llegó cuando uno de los asesores de la junta directiva informó a un regante discrepante de que no podía salir ya de la agrupación Corno do Monte y que debía asumir, le gustara o no, el coste y las condiciones planteadas por la directiva, en caso de que la mayoría del 66% de una futura asamblea lo decidiera así.

Hasta ahora, muchos regantes hidratabas sus parcelas en pozos particulares y algunos (los menos) echando agua del río Limia. Esta última es una práctica irregular que puede acarrear fuertes multas.

Algunos regantes valoran medidas legales y eventuales movilizaciones ante lo que califican de potencial atropello en sus derechos como propietarios de fincas incluidas en el plan. Así las cosas, no es descartable que una inversión millonaria quede en el aire por el modo en que se están realizando las fases del proyecto, según opinión de un numeroso grupo de agricultores.

Foto NH Diario

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