El perfil de personas sin hogar en España es cada vez más complejo y diverso

La Orden Hospitalaria San Juan de Dios reivindica políticas sociales y de vivienda valientes para paliar la situación de un colectivo que sigue creciendo cada año

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios ha cogido en España en lo que va de año a 6.192 personas sin hogar a través de sus 12 centros residenciales y viviendas que destina a este efecto para promover la integración de estas personas en la comunidad.

En España han pasado de ser 22.900 personas sin hogar en 2012 a más de 28.500 en 2022, cifras que arrojan un crecimiento de este colectivo del 25%. Se trata de una realidad muy compleja que requiere del compromiso de instituciones públicas y privadas y que la Orden Hospitalaria ha atendido históricamente a través de sus centros. El director General de San Juan de Dios en España, Juan José Afonso, afirma que «en nuestra institución nos dedicamos históricamente a atender a las personas que se encuentran en situación de gran vulnerabilidad, y sabemos que estas personas resultan invisibles porque forman parte de una realidad que molesta, que no encaja con la imagen de éxito o prosperidad que persigue la sociedad. Pero las personas sin hogar están ahí, en los márgenes, y nuestro compromiso no solo es apoyarles y aliviar su situación, sino ponerla de manifiesto, hacerlos visibles y hacer un llamamiento a la conciencia social para luchar contra esta desigualdad».

Según el coordinador del ámbito Social de San Juan de Dios en España, Salvador Maneu, las personas sin hogar «se encuentran absolutamente desconectadas de todo aquello que es importante para cualquier ser humano en una sociedad que, por la contra, se encuentra hiperconectada. La situación de las personas sin hogar es un fracaso colectivo al que debemos poner solución desde el reconocimiento de sus derechos. Debemos atender sus necesidades inmediatas, pero también acompañarlas en la consecución de sus proyectos personales. Acompañarlas en la reconstrucción de sus vidas atendiendo al proceso vital de cada persona, desde el respeto a sus decisiones, para lograr una vida digna».

Para paliar la situación residencial de muchas personas sin hogar, San Juan de Dios cuenta con centros y viviendas en Andalucía, Cataluña, Comunidad de Madrid, Murcia, Islas Baleares, Comunidad Valenciana y País Vasco, que ofrecen 1.060 plazas a través sus 12 centros residenciales y 487 plazas más en 227 pisos integrados en barrios y comunidades en distintas ciudades. De esta manera, no solo se persigue la urgencia de ofrecerles un techo, sino a que tengan la opción de participar en la vida comunitaria, promoviendo la inclusión social, la formación y el empleo y, con ello, oportunidades para una vida digna.

Sin embargo, Salvador Maneu explica que «ésta no puede ser solamente una labor que llevemos a cabo instituciones sin ánimo de lucro, como es San Juan de Dios y otras muchas que colaboran en esta causa. Necesitamos que las administraciones públicas y la clase política conecten con las realidades de todas las personas sin hogar, con sus múltiples dificultades, y que apliquen políticas sociales y de vivienda valientes y con dotaciones presupuestarias más ambiciosas, porque nadie puede ni debe quedarse atrás».

Un perfil de personas sin hogar diverso y complejo

El perfil de persona sin hogar es cambiante en función del momento y de la ubicación. Desde el área social de San Juan de Dios explican que a lo largo de este año han evidenciado un repunte en el número de mujeres en situación de calle que atienden en sus dispositivos en España. Sin embargo, el de sin hogar sigue siendo ampliamente un perfil masculino y cada vez más joven.

En el centro de Sant Joan de Deu Valencia, durante este 2022 se ha disparado el perfil de sinhogarismo joven, de entre 18 y 30 años, representando el 40% de las personas que requieren de los recursos que ofrece desde este centro.

En Sant Joan de Deu Terres de Lleida, los usuarios de los recursos y centros de San Juan de Dios son también hombres en edades jóvenes, sobre todo aquellos que hacen uso del ‘Proyecto Iglú’, pensado para cubrir las necesidades de personas sin hogar en los meses de más frío, desde la necesidad de una cama hasta la guardia y custodia de sus pertenencias, atención profesionalizada, uso de WIFI y Nuevas Tecnologías, etc. También en Lleida la Orden trabaja el programa ‘Housing First’, con 33 viviendas individuales destinadas a la integración de personas sin hogar que se encuentran solas, sin familia ni apoyo social alguno. Por último, el área de integración juvenil permite que en esta ciudad se ofrezcan recursos de acogida y atención a chicos muy jóvenes, desde los 16 años.

En Barcelona, Serveis Socials Sant Joan de Déu ha aumentado sus plazas residenciales y de acompañamiento a lo largo de este año, superando las 400 plazas residenciales distribuidas en diferentes proyectos para personas de perfiles diferentes: hombres, mujeres, personas mayores, jóvenes y familias. Además, este centro está participando en el proyecto ‘Futuro&Co’ un programa que pretende facilitar el acceso a la vivienda y el acompañamiento social a jóvenes que emprendan su propio proyecto de vida. A este proyecto, financiado por los fondos Next Generation del Plan Recuperación del Gobierno y liderado por la Red Faciam, se han sumado también el centro de Valencia y el albergue de Madrid.

En Málaga, el Centro de Acogida San Juan de Dios, ubicado en pleno centro de la ciudad, ha acogido a 69 personas derivadas desde el ayuntamiento a través del proyecto ‘Puerta Única’ que se vale de la coordinación del trabajo en red de las distintas entidades dedicadas a la labor social. Además, el centro trabaja el acompañamiento a la vida independiente una vez que sus usuarios están preparados para abandonar el centro y habitar su propia vivienda, y está trabajando en un proyecto de acogida integral a mujeres.

Por otro lado, Serveis Socials Sant Joan de Deu Mallorca ha acogido este año a 133 mujeres y niños en las 11 viviendas de las que dispone la orden en Islas Baleares para mujeres víctimas de la violencia machista.

La labor que se desarrolla en todos estos centros es posible gracias a la colaboración y el apoyo de las administraciones públicas y del trabajo en red que se lleva a cabo gracias a diferentes entidades sociales, como la Plataforma Sense Llar en Valencia; XAPSLL, la red de atención para personas sin hogar de Barcelona; Taula Sense llar de Badalona, la Agrupación de Desarrollo de Personas sin Hogar en Málaga; la Red FACIAM; o la Alianza HOSPES. La Orden es, además, miembro de la red europea de atención a personas sin hogar FEANTSA.

Atención 360 a personas sin hogar

San Juan de Dios realiza históricamente una labor de asistencia hacia colectivos marginados como es el de las personas sin hogar. Así, sus centros y dispositivos han ido evolucionando con el paso del tiempo para ofrecer, más allá de las coberturas de necesidades básicas, un acompañamiento especializado a las personas en situación de sin hogar con el objetivo de lograr una solución residencial estable, que permita a las personas desarrollar sus proyectos de vida. También se ha diversificado la atención específica a las personas en situación de sin techo a las que se les ofrecen servicios que dan respuesta a sus diferentes necesidades.

El sinhogarismo plantea escenarios de emergencia, como es la necesidad de un techo, pero también de alimentación, higiene y vestuario. En este sentido, además de los recursos residenciales, la Orden cuenta con comedores sociales en Ciempozuelos (Madrid), Granada, Murcia y Sevilla, que en lo que va de año han ofrecido ya 222.757 servicios de comida. Además, entrega prendas de ropa en sus centros de Mallorca, Málaga, Hospital San Rafael de Granada y Servicios Sociales de Sevilla, ciudad en la que recientemente han abierto junto a la Fundación ‘Pirates for Good’ de la firma española Scalpers, una tienda solidaria que provee de ropas nuevas y sin coste a más de 350 personas vulnerables en cada temporada del año. «Una mayor inversión en políticas sociales ayudará sin duda a minimizar este tipo de servicios que deberían ser siempre excepcionales», puntualiza Salvador Maneu.   

Más allá de estos apoyos de emergencia, las personas en situación de sin techo necesitan entornos diurnos en los que guarecerse y ser atendidos por profesionales en esta materia, para lo que la Orden cuenta con centros de día en Badalona (Barcelona), Fundación Jesús Abandonado de Murcia y Centro Errondo Gure Etxea en San Sebastán. Además, tanto en Murcia como en Madrid, los centros ofrecen talleres y programas de recuperación personal, en los que suelen participar todas las personas acogidas, dado su sentimiento de soledad y desarraigo.

Resulta fundamental llevar a cabo una intervención enfocada a la formación y la empleabilidad. Además de los centros de la Orden en Murcia y en Mallorca, donde fomentan la empleabilidad a través de la ‘Escuela de Cuidados’ para la formación en atención a cuidados básicos, en Madrid el Albergue San Juan de Dios trabaja el apoyo al empleo, y el Centro Santa María de La Paz ofrece talleres pre laborales también con este fin. San Joan de Déu Valencia ofrece a sus usuarios, además del servicio de orientación laboral, talleres pre laborales y un taller formativo en mecánica de bicicletas. Por último, en Lleida ofrece 32 plazas a través de cuatro viviendas pensadas para la inserción laboral. En total, la Orden cuenta con 290 plazas rotativas para dotar de herramientas en la búsqueda y consecución de empleo a las personas sin hogar.

Además, centros como el de Mallorca incluyen otros programas de integración comunitaria, como ‘Espai familia’, que incluye actividades y talleres gratuitos orientado a la crianza respetuosa y buen trato hacia la infancia y adolescencia, fomentando el apoyo en red entre familias acogidas en sus plazas residenciales y familias procedentes de esta red comunitaria.

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