Movemento Sumar Galicia ha exigido hoy al portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Miguel Tellado, que aclare su relación con Koldo García, en el marco de las informaciones periodísticas que apuntan a una conexión entre ambos. El secretario general de Sumar Galicia, Paulo Carlos López, ha instado a Tellado a desmentir o confirmar si mantuvo una «cordial relación durante años» con García, donde supuestamente le habría ofrecido «beneficios judiciales y trabajo a cambio de realizar grabaciones, e incluso un pacto para resolverle la vida».
López ha sugerido que, dados los precedentes del Partido Popular, «no sería raro que Tellado fuera la mano que mece la cuna de la trama corrupta, marcando los tiempos, participando en grabaciones y prometiendo favores a cambio de dañar a rivales políticos». Esta grave acusación sugiere una implicación directa de Tellado en el entramado de corrupción que ha sacudido la política española.
Piden su dimisión si se confirman las acusaciones
Desde Movemento Sumar Galicia, se ha solicitado una «aclaración inmediata» de esta relación. Además, han advertido que, «en caso de confirmarse», esperan que Miguel Tellado dimita como portavoz y diputado popular. En caso contrario, se preguntan si «seguiría aferrado al puesto y participando una vez más de las cloacas del Estado».
Sumar Galicia exige a Sánchez mayor contundencia contra la corrupción
En otro orden de cosas, y en línea con las declaraciones de otros dirigentes de Sumar, Paulo Carlos López ha reclamado mayor contundencia al presidente Pedro Sánchez en la lucha contra la corrupción. López ha calificado de «insuficiente, incluso insultante», que las únicas medidas propuestas hasta ahora hayan sido «una auditoría externa del PSOE y una remodelación de su ejecutiva».
«Hay que reiniciar la legislatura y hacer que valga la pena», ha enfatizado López. «Si el único argumento de Pedro Sánchez es que no gobierne la ultraderecha, que no cuente con nosotros. Es una falta de respeto a los socios y al electorado». Sumar Galicia insiste en que la agenda progresista debe ser prioritaria, mencionando la reducción de jornada, el permiso remunerado, la derogación de la Ley Mordaza y un plan agresivo sobre la vivienda como «imperativos» que no aceptarán que se «jueguen al despiste» a corto plazo.