Alejandra Plaza, Zúrich
Más de 150 deportistas, seis comunidades autónomas y un campeón olímpico se dan cita este fin de semana en Arteixo para celebrar el IV Stage de Judo Costa da Morte, un evento que ya es referente en el panorama nacional.
Este fin de semana, la localidad coruñesa de Arteixo se convierte en el epicentro del judo nacional con la celebración de la cuarta edición del Stage de Judo Costa da Morte, un encuentro único que reúne a más de 150 judokas procedentes de más de 27 clubes y seis comunidades autónomas. Lo que comenzó como una iniciativa para fomentar el judo en Galicia se ha consolidado como una plataforma de formación técnica, convivencia y proyección deportiva a nivel estatal.
Galicia, tierra de judo
La Comunidad Gallega se ha posicionado como un referente dentro del judo español. Aquí se organizan numerosos eventos y competiciones de nivel nacional e internacional, reflejando el crecimiento y la consolidación de este deporte olímpico que, sin recurrir a la violencia, promueve valores como el respeto, la superación, la ética y el esfuerzo constante.
El judo, aunque de competición individual, se vive como un auténtico deporte de equipo. Entrenadores, compañeros, familias y organizadores forman una comunidad sólida y comprometida con el desarrollo integral de cada deportista.
Un stage que va más allá del tatami
El Stage de Judo Costa da Morte no es solo un campamento técnico. Es una experiencia completa de crecimiento personal y colectivo. Entrenamientos de alto nivel, dinámicas de grupo, convivencia y aprendizajes compartidos conforman la esencia de este evento.
Además, esta edición cuenta con un hito muy especial: por primera vez, un campeón olímpico liderará las sesiones de entrenamiento, el italiano Fabio Basile, elevando aún más la calidad técnica y la motivación de todos los participantes.
Un proyecto con visión de futuro
Detrás de este gran evento están David Iglesias, Miguel Piñeiro e Iván Vicente, tres apasionados del judo que han convertido su visión en una realidad: ofrecer una formación técnica y táctica de vanguardia en un entorno donde primen la convivencia, el respeto y el crecimiento personal.
Su misión es clara; impulsar el desarrollo deportivo y humano de cada participante. Su visión de futuro, ambiciosa y realista, apunta a convertir el Stage Costa da Morte en un referente nacional e internacional, reconocido por la calidad de sus contenidos, la participación de judokas de élite y la creación de una comunidad global comprometida con los valores del judo.
Un engranaje perfecto de organización y apoyo
Para hacer posible un evento de esta magnitud se requiere una preparación de al menos ocho meses y la coordinación de un equipo humano que abarca desde voluntariado y personal médico, hasta montaje, limpieza, logística y proveedores. Además, más de 20 empresas y entidades han apoyado el proyecto a lo largo de las cuatro ediciones, contribuyendo a su crecimiento y consolidación.
Como señalan desde la organización:
«Desde el Stage de Judo Costa da Morte hemos aportado nuestro granito de arena proporcionando un campo de entrenamiento de calidad para que todos los deportistas consigan empezar la temporada al máximo nivel.»
El judo como vehículo de valores
Este stage se convierte así en un espacio de encuentro donde se promueven la ética, el respeto, la inclusión y la innovación. Aquí, el judo no solo se practica, se vive como una filosofía de vida, como una herramienta educativa y como un camino hacia la excelencia deportiva.
Arteixo, con su hospitalidad y belleza natural, pone el marco perfecto para esta cita que cada año gana en prestigio, participación y repercusión mediática.