El Parlamento Europeo acogió ayer un foro de debate en el que expertos europeos, entre ellos varios españoles, criticaron el nuevo acuerdo entre la UE y Marruecos, que perjudicará fuertemente al agro español por la competencia desleal.
Un ejemplo es el coste laboral. El coste de producción en horticultura en España tiene una media de 9,74 euros por hora trabajada, mientras que en Marruecos es de solo 0,98 euros.
La competencia desleal no es solo hacia los productores españoles sino también de otros Estados miembros, ya que el coste salarial en Italia es también mucho más elevado que en Marruecos, situándose en 9,68 euros/hora, o en Polonia, donde es de 7,43 euros/ hora.
Según expuso el consejero de la agrupación de exportadores hortícolas, FEPEX, la competencia ilegítima se lleva produciendo muchos años en el terreno fitosanitario y medioambiental, puesto que Marruecos utiliza productos prohibidos en los acuerdos multilaterales de defensa del medio ambiente.
Productos fungicidas prohibidos
Por ejemplo, el bromuro de metilo es muy eficaz como insecticida y fungicida, pero está prohibido en la UE desde 2005 por su impacto en la capa de ozono, no obstante, sí está autorizado en Marruecos.
Para los expertos, el Acuerdo de Asociación de la UE-Marruecos ya ha causado graves perjuicios a los productores españoles de tomate, desplazándoles como primer proveedor del mercado comunitario desde 2022.
Pero la competencia desleal no solo afecta al sector del tomate, sino al conjunto de las frutas y hortalizas. Desde que el Acuerdo entró en vigor, las importaciones comunitarias de frutas y hortalizas desde Marruecos han pasado de 831.338 toneladas a 1,4 millones de toneladas, con un crecimiento del 71%.
Sáhara ya es Marruecos
La situación se agravará con la modificación del Acuerdo de Asociación alcanzado entre la Comisión Europea y Marruecos en octubre de ese año, que ya está en vigor de forma provisional y que autoriza a que las producciones del Sáhara Occidental se beneficien de las ventajas arancelarias incluidas en el Acuerdo, como si fueran territorio marroquí, generando un incremento aún mayor de la competencia.
Vulneración
La producción del Sahara serán etiquetadas de forma confusa para el consumidor, sorteando la normativa comunitaria, que exige que aparezca el país de origen en los productos comercializados en la UE.
Autonomía
Con el acuerdo, y a nivel político, España (por una decisión nunca explicada por Pedro Sánchez), y de la UE desechan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, defendido por el Estado español desde la época franquista hasta ahora. Gran parte de la comunidad internacional acepta, ya que el Sáhara sea una autonomía dentro del reino marroquí; gobernado por el absolutista Mohamed VI.