Tras conocerse los resultados de las elecciones autonómicas en Aragón celebradas este domingo, el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, ha lanzado una seria advertencia sobre el avance de la derecha y la ultraderecha.
Rufián ha sido tajante al analizar el nuevo mapa político aragonés, donde el bloque conservador ha salido reforzado. «Quien no vea que hay que hacer algo, o no ve bien o ya le va bien que no lo haya», declaró el portavoz este lunes, señalando una supuesta parálisis o falta de visión en los sectores que deberían confrontar este auge.
Para el líder republicano, la solución a la actual tendencia política no reside exclusivamente en la estrategia de los partidos, sino en una respuesta social más amplia. «Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos«, subrayó Rufián, enfatizando que la resistencia al avance de Vox y a las políticas del PP requiere de una base social organizada más allá de las marcas electorales tradicionales.
Las declaraciones de Rufián se producen en un contexto de autocrítica en el bloque de la izquierda, tras ver cómo el PSOE igualaba su mínimo histórico (18 escaños) y formaciones como Podemos se quedaban fuera del parlamento autonómico. Mientras la Chunta Aragonesista lograba duplicar su representación, el crecimiento de Vox —que pasa de 7 a 14 escaños— sitúa a la formación de Alejandro Nolasco como el actor con mayor crecimiento de la jornada.
Desde ERC apuntan a que los resultados de Aragón no son un hecho aislado, sino un síntoma de un debate nacional que está calando en los territorios, e instan a «mover ficha» antes de que esta inercia se traslade a futuros procesos electorales.