Este sábado 18 de abril, a las doce horas, el centro de Madrid (con epicentro en la Puerta del Sol) se convierte en el escenario de una movilización masiva convocada por los principales sindicatos y asociaciones del sector, liderados por JUPOL, JUCIL y JUSAPOL. Bajo el lema de la unidad de acción, miles de agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil procedentes de toda España exigirán al Ministerio del Interior que ponga fin a décadas de agravios comparativos con las policías autonómicas.
La protesta se articula en torno a tres ejes fundamentales que los agentes consideran «una deuda histórica» del Estado:
- Equiparación Salarial Real: Denuncian que, a pesar de los acuerdos firmados en 2018, la brecha salarial con cuerpos como los Mossos d’Esquadra o la Ertzaintza persiste. Según las organizaciones, un agente estatal puede llegar a percibir hasta 250.000 euros menos que su homólogo autonómico a lo largo de toda su carrera profesional.
- Reconocimiento como Profesión de Riesgo: Es quizás la reclamación más urgente. Actualmente, policías locales y autonómicos gozan de este estatus, lo que les permite acceder a beneficios sociales y operativos. Los agentes nacionales exigen que se reconozca la peligrosidad intrínseca de su labor para garantizar una protección jurídica y social acorde a la realidad de las calles.
- Jubilación Digna y Anticipada: La movilización llega en un momento crítico tras las recientes sentencias del Tribunal Supremo, que obligan al Gobierno a revisar las condiciones de retiro. Los sindicatos exigen una jubilación a los 59 años sin pérdida de poder adquisitivo, eliminando la discriminación que sufren respecto a las policías autonómicas, cuyos agentes pueden retirarse antes con el 100% de su base reguladora.
Un conflicto en escalada
La tensión entre los sindicatos y el ministro Fernando Grande-Marlaska ha alcanzado máximos históricos. Los convocantes critican la «falta de voluntad política» y la ausencia del ministro en mesas técnicas clave. La logística de este sábado incluye el desplazamiento de decenas de autobuses desde todas las provincias, lo que apunta a una de las mayores demostraciones de fuerza del colectivo en los últimos años.
«No reclamamos privilegios, reclamamos justicia: a mismo trabajo, mismo salario y misma protección social.»