El Deportivo volvió a sonreír en Riazor tras imponerse por 2-1 al FC Andorra en un duelo intenso y trabajado correspondiente a la jornada 40 de Segunda División.
El conjunto gallego supo reaccionar al golpe inicial de los visitantes y terminó llevándose tres puntos importantes gracias a su pegada en los momentos clave del partido.
El encuentro comenzó con un Andorra dominador, manejando la posesión y encontrando premio pasada la media hora.
En el minuto 34, Josep Cerdà adelantó al conjunto tricolor tras una acción asistida por Martí Vilà, silenciando momentáneamente a Riazor y premiando el mejor arranque de los visitantes.
Sin embargo, el Deportivo reaccionó tras el descanso con una versión mucho más agresiva y vertical. Apenas tres minutos después de la reanudación, Mario Soriano firmó el empate en el 48’, culminando una jugada generada por Yeremay y devolviendo la esperanza a la grada coruñesa.
El gol cambió por completo la dinámica del choque. El Dépor ganó confianza, adelantó líneas y comenzó a someter a un Andorra cada vez más incómodo.
La insistencia local encontró recompensa en el minuto 81, cuando Zakaria Eddahchouri apareció para culminar una asistencia de Bil Nsongo y desatar la euforia en Riazor con el 2-1 definitivo.
Los 29.000 aficionados estallaron en alegría para celebrar esta victoria ya que el Deportivo está a noventa minutos de certificar el ascenso a Primera División.