La femenina de fútbol queda sin Juegos Mediterráneos por una presunta negligencia de la Federación

La ciudad italiana de Taranto es la sede de los XX Juegos Mediterráneos, uno de los múltiples eventos deportivos de carácter multidisciplinar y zonal que se celebran cada cuatro años bajo el paraguas del Comité Olímpico Internacional.
En este caso, distintos atletas de diferentes deportes, individuales y colectivos, representan a los países cuyos litorales están bañados por las aguas del Mare Nostrum. Es una demostración deportiva semejante a las que se celebran en otras áreas del planeta como los Juegos Asiáticos o los Panamericanos. Los Juegos Mediterráneos son tricontinentales pues desde 1951, cuando se inauguraron en Alejandría, están invitados países de Europa, África y Asia.
En principio, la representación hispana iba a desplazar a 247 deportistas, de los que 115 serían mujeres. El colectivo competiría en 29 de las 33 modalidades en las que se concursará por medallas de oro, plata y bronce desde el 21 de agosto hasta el 3 de septiembre. Sin embargo, la cifra acaba de quedar reducida por la retirada de la selección de fútbol femenino a 97 mujeres y 28 modalidades (la masculina de fútbol no estaba inscrita).
En la competición de fútbol femenino, las seleccionadas por cada país tienen acotado un límite de edad. Desde la organización se establece que las participantes no pueden haber nacido con anterioridad a 2009.
Es la primera edición en la que los Juegos acogen el fútbol femenino y las seis selecciones que estaba previsto lo disputen son sub’18. En el grupo A estarían España, Portugal y Marruecos y en el B estarán Italia, Eslovenia y Kosovo, uno de esos países “malditos” para el estado español.
Pese a que en algún medio español especializado apareció publicado que Italia podría jugar con una selección sub’19, algo que resultaría absolutamente extraño en unas bases de competición justas, lo cierto es que todas las transalpinas convocadas por Priscilla del Prete, incluida la madridista Miranda Sterner, son nacidas en el 2009.

La RFEF presenta la convocatoria

El pasado día 11, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) hizo pública la convocatoria en una noticia dentro de la propia web institucional a cuyo contenido ya no se puede acceder.(https://rfef.es/es/noticias/convocatoria-de-la-seleccion-sub-18-para-los-juegos-del-mediterraneo-tarento-2026).
La seleccionadora, Mila Martínez, presentó la lista de las 18 escogidas entre las que había dos futbolistas del Deportivo.
La misma estaba compuesta por Goiatz Ferraz, Maialen Valladares e Iraia Fernández del Athletic, Rocío de la Cruz y Ángela Gálvez, del At. Madrid, Abril Rius, Charlotta Ohlander, Avril Serrano, Carolina Ferrera, Elena Vizuete, Anna Quer y María Rius, del Barcelona, Antía Veiga y la recién fichada, Carla Castiñeyras, del Deportivo, Vera Molina, del Granada, María Carvajal, del Eibar, Raquel Zuazo, del R. Madrid, y Carlota Chacón, de la R. Sociedad.
La relación, que también fue publicada en la web del Comité Olímpico Español (COE), también ha sido eliminada de sus redes sociales.

La RFEF retira a la sub’18 femenina de los Juegos Mediterráneos “por no concurrir las garantías mínimas”

Dicha circunstancia, absolutamente extraña, fue acompañada en el día de hoy por una nota publicada en la web de la RFEF en la que se indica que la selección española sub’18 femenina no participará en los Juegos Mediterráneos “por motivos ajenos”. Dicho escrito también añade: “Esta decisión viene motivada por la comunicación recibida por parte de la organización, a escasos tres días de viajar a la ciudad sede de la competición, informando de la imposibilidad de participación de cuatro jugadoras que formaban parte de la convocatoria y habían sido previamente confirmadas, correctamente inscritas y que cumplían con los requisitos de elegibilidad establecidos”.
La RFEF, además de disculparse con las jugadoras afectadas y sus clubs, esgrime la razón de la retirada: “Por todo ello, entendemos que no concurren las garantías mínimas necesarias para que la Selección sub-18 pueda competir en igualdad de condiciones y con la debida preparación, motivo por el que se ha adoptado la decisión de no participar en la competición.”

Cuatro jugadoras no cumplen con los requisitos

Como se explica en la nota, la retirada se produce cuando el Comité Organizador de Taranto 2026 informó al COE, y a la RFEF de la circunstancia señalada: cuatro futbolistas, de las 18 convocadas, no estaban entre los criterios estipulados por haber nacido con anterioridad al 2009. Concretamente, Anna Quer (30/05/2008), la deportivista Carla Castineyras (23/10/2008), María Carvajal (29/07/2008) y Raquel Zuazo (04/02/2008) nunca habrían podido ser convocadas para la ocasión.
Las razones expuestas por la la RFEF dejan ver algunas evidentes lagunas. Así, si fueron inicialmente admitidas, por qué la propia RFEF o el COE no hacen público documento alguno sobre la admisión, limitándose a una declaración que nos tenemos que creer por buena fe? Además, si la RFEF ha sido “engañada” por qué no plantea una reclamación de corte jurídico ante la justicia de los Juegos Olímpicos para que las cuatro citadas sean admitidas, o partiendo del extraño argumento de la RFEF, “readmitidas”.

María Pry, coordinadora de las selecciones femeninas de la RFEF, podría ser responsable de un grave error

Todo ello resulta muy raro, pues dadas las circunstancias concurrentes, incluida la falta de defensa sólida de la RFEF y el COE ante tribunales de competición y que todo ello quede reducido a una discreta nota de prensa, más parece un desliz grave de los responsables federativos españoles, que un error inicial de la organización de los Juegos Mediterráneos Taranto 2006..
Desde mayo de 2025 la RFEF designó a María Pry, ex entrenadora de equipos de Primera División, como coordinadora deportiva de sus diferentes selecciones. María Pry tendría que ser el filtro principal para establecer la convocatoria de una selección según las bases de competición para cualquier torneo en el que compita España, o al menos la responsable del círculo administrativo obligado a conocer las bases de competición de un torneo que el resto de rivales ha entendido perfectamente, no convocando a jugadoras nacidas con anterioridad a 2009. Por ello, si todas las competidoras no han nacido con anterioridad al 01/01/2009, resulta también extraño que la RFEF exprese en su nota la imposibilidad de que “la Selección sub-18 pueda competir en igualdad de condiciones”, cuando la única que estaba generando desigualdad era ella misma por la presunta negligencia de sus gestores.
En igual medida, la persona que ocupe el cargo de delegado/a de la española femenina sub’18 también debería estar al tanto de las bases de competición a la que acude su selección y, por lo tanto, no colar a cuatro jugadoras que no podrían entrar en la franja de edad marcada.
Otra parte de la responsabilidad deberá ser cargada sobre la propia seleccionadora, Mila Martínez, quien debería tener bien consignado el rango de edad de las jugadoras con las que puede trabajar a lo largo de cada temporada y, junto a ella, la responsabilidad de sus colaboradores más cercanos.

La RFEF no se salva, ni por acción, ni por omisión

El fútbol femenino español ya es referente en el mundo desde hace años, pero parece que en la RFEF sigue dejado de la mano de dios. El gran patrimonio del fútbol femenino español son las jugadoras, con un talento abrasador, que les permite, pese a las carencias en medios y a una mediocre gestión de su trabajo, salvando excepciones en algún club, regalar a la RFEF títulos en todas las categorías y de toda condición, sea mundial, sea continental (zonal tricontinental no porque la RFEF ha excluido a las jugadoras de la primera competición oficial de estas características que podrían jugar).
Lo que ha sucedido con la retirada de la sub’18 femenina de los Juegos Mediterráneos no tiene excusa, ni valen las mismas para las jugadoras que se ven sin la posibilidad de luchar por una medalla pintoresca para su historial en su única opción de estar presente en esta competición.
Si la RFEF afirma que tiene razón debe publicar el documento previo de admisión de las cuatro jugadoras nacidas en 2008 por parte de la organización de los Juegos Mediterráneos y, además, presentar la denuncia oportuna por dañar la imagen de dejadez a la que quedan expuestas las citadas Fernández Montero “Pry”, Martínez y su grupo de colaboradoras, además la del propio ente federativo como institución desorganizada y profesionalmente deficiente.

Foto: Convocatoria retirada de las Redes Sociales del COE. © COE

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