De la necesidad a la solidaridad: José Antonio Cordero transforma su historia en “Manos que Bendicen”

ESTADOS UNIDOS. Hay experiencias que cambian para siempre la manera de ver la vida. Para José Antonio Cordero Zerpa, venezolano de 39 años, haber vivido de cerca el hambre, la migración y la incertidumbre se convirtió años después en la motivación para crear Manos que Bendicen, un proyecto dedicado a ayudar a otras personas y promover la solidaridad.

Durante la crisis de Venezuela, José Antonio atravesó una de las etapas más difíciles de su vida. En 2018 pasó de pesar más de 90 kilos a aproximadamente 62 kilos. Sin embargo, uno de los recuerdos que más lo marcó como padre fue ver a sus hijos, que entonces tenían apenas 1 y 3 años, llorar porque tenían hambre y él no tenía qué darles de comer.

El 7 de febrero de 2019, tomó la decisión de salir de Venezuela en busca de nuevas oportunidades. Primero vivió en Colombia y posteriormente en Chile, donde continuó trabajando. Tiempo después, junto a su esposa, emprendió el camino hacia Estados Unidos.

El recorrido estuvo lleno de dificultades. La pareja atravesó la selva, durmió en carpas y en la calle, enfrentó frío y lluvia y, en una ocasión, pasó aproximadamente 24 horas sin comer. En Panamá comenzaron a vender empanadas y chupetas para reunir dinero y continuar su viaje. También hubo momentos en los que tuvieron que pedir ayuda en la calle.

Durante el trayecto enfrentaron distintos peligros y viajaron en el conocido tren entre migrantes como “La Bestia” o “el tren de la muerte”.

A pesar de las dificultades, José Antonio asegura que nunca perdió la fe. También recuerda especialmente a las personas que, sin conocerlos, decidieron ayudarlos en diferentes momentos del camino.

Finalmente llegaron a Estados Unidos. Los primeros días vivieron en un shelter, pero José Antonio comenzó a trabajar prácticamente de inmediato y a ahorrar con un objetivo claro: conseguir un espacio propio para su familia. Aproximadamente un mes después, logró salir del shelter y alquilar una habitación gracias al dinero que había ganado trabajando.

Para él, ese momento representó mucho más que tener un lugar donde vivir: significó el comienzo de una nueva etapa construida con esfuerzo.

Una experiencia que se convirtió en propósito

Con el paso del tiempo, José Antonio nunca olvidó aquellas experiencias ni a las personas que le tendieron una mano cuando más lo necesitaba.

De esa memoria nació Manos que Bendicen, un proyecto social que desarrolla desde hace aproximadamente un año y mediante el cual ha realizado diferentes acciones de ayuda a personas y familias que atraviesan situaciones difíciles.

Las labores incluyen la entrega de alimentos, apoyo a personas que enfrentan necesidades económicas y diferentes iniciativas de asistencia que buscan responder a necesidades concretas de quienes reciben la ayuda.

Estas experiencias también han sido documentadas públicamente a través de sus redes sociales, permitiendo que su comunidad conozca de primera mano las acciones realizadas y el impacto que pueden generar pequeños actos de solidaridad.

“Yo también estuve del otro lado. Yo también necesité que alguien me tendiera una mano”, afirma Cordero Zerpa.

Más allá de la ayuda directa, uno de los objetivos de Manos que Bendicen es demostrar que la solidaridad puede convertirse en una cadena. Una persona ayuda a otra, esa historia inspira a alguien más y, de esta manera, una acción que comienza con un pequeño gesto puede terminar alcanzando a muchas más personas.

El poder de las redes para ayudar

Actualmente, José Antonio trabaja como barbero y creador de contenido en Estados Unidos y cuenta con una comunidad de más de 109.1 mil seguidores en TikTok.

A través de sus plataformas comparte contenido relacionado con su vida, su trabajo como barbero y las diferentes experiencias vinculadas con Manos que Bendicen.

Para Cordero Zerpa, el crecimiento en redes sociales representa también una responsabilidad y una oportunidad.

“Creo que no es necesario tener mucho para ayudar. A veces un pequeño gesto puede representar muchísimo para alguien que está atravesando un momento difícil”, explica.

Su intención es utilizar el alcance que ha construido en las plataformas digitales para motivar a más personas a involucrarse en iniciativas sociales y demostrar que las redes también pueden utilizarse para transmitir solidaridad, esperanza y empatía.

Una visión que busca llegar más lejos

El próximo objetivo de José Antonio es hacer crecer Manos que Bendicen, llegar a más personas y sumar a otros miembros de la comunidad a esta iniciativa.

Su visión es convertir el alcance que ha logrado como creador de contenido en nuevas oportunidades para ayudar, creando una comunidad cada vez más comprometida con las acciones sociales.

La historia de José Antonio Cordero Zerpa comenzó con una etapa en la que él necesitaba desesperadamente que alguien le tendiera una mano. Hoy, esa experiencia se convirtió en la razón por la que busca hacer lo mismo por otros.

Porque una ayuda recibida en el momento correcto puede cambiar una vida, pero una ayuda compartida puede convertirse en una cadena capaz de transformar muchas más.

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