Una isla de lo más afortunada

Más de quince millones de personas visitan anualmente las Islas Canarias, un entorno lleno de secretos en el que Gran Canaria se erige como la más grande de las ocho formaciones del archipiélago

Resulta complicado encontrar a un visitante de Gran Canaria que, tras su retorno de una etapa vacacional, no piense en repetir. Se trata no solamente de uno de los destinos predilectos de buena parte de los europeos que buscan sol, sino también de los españoles que desean desconectar de la rutina del día a día. Si algo le caracteriza, son las muchas actividades en Gran Canaria a lo largo de todo el año. El verano del año 2022 quedará marcado a fuego para todos como aquel en el que masivamente dijimos adiós a las restricciones que condicionaban nuestras salidas, nuestros destinos, la libertad para movernos y para disfrutar de un momento soñado o idílico, alejado de dos años para olvidar.

Gran Canaria es la más grande de las ocho islas que componen el archipiélago: Lanzarote, Fuerteventura, Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, La Graciosa y la propia Gran Canaria. Según los últimos datos del censo prepandemia, el que hace referencia al año 2019, más de 15 millones de personas llegaron a las llamadas Islas Afortunadas, e incluso durante el durísimo 2020 o el 2021 no se bajó en ningún momento de los 5 millones, una cifra difícil de encontrar en cualquier rincón del mundo.

Pueden separarse diez puntos fundamentales en los que escapar del destino más típico o turístico en Gran Canaria sin perderse un encanto de lo que encierre la isla. En primer lugar, el Roque Nublo transporta al visitante a un set hollywoodiense, con aspecto desértico y varios senderos. No menos encanto tiene para perderse Firgas, donde es menester acudir al Paseo de Canarias y la iglesia de San Roque. En el centro de la isla, Tejeda es un habitual en las listas de pueblos más bonitos de España elaboradas por medios extranjeros.

Gáldar y la Cueva Pintada o el Mirador de Balcón se reivindican como maravillas al aire libre de un territorio en el que se esconden en los lugares más insospechados parajes sin igual. El Cenobio de las Cuevas de Valerón, por ejemplo, se trata de unas 300 cuevas que se excavaron en la montaña hace muchos siglos. Se puede realizar una visita guiada por un módico precio que merece la pena.

Las Dunas de Maspalomas, el Parque Natural de Tamadaba o el Barranco de Fataga son destinos altamente turísticos pero que se pueden visitar con la misma tranquilidad que aportan las Islas Afortunadas.

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