A la Unión de Ciudadanos Independientes (UCIN) preocupa esta situación ya que se considera un derroche innecesario de recursos públicos.
El hecho de que el coste anual sea de 75.000 euros, ha generado un gran revuelo, ya que es la cifra más alta registrada en la historia del ayuntamiento. Esto ha llevado a cuestionar las prioridades del gobierno local y a expresar su descontento por el uso que se está haciendo del dinero de los contribuyentes.
UCIN ha denunciado que este gasto desmesurado evidencia una tendencia preocupante hacia el nepotismo y la colocación de amistades por parte del BNG donde se premia la afinidad personal en lugar de la competencia y la idoneidad profesional. Esta situación resulta aún más intolerable si tenemos en cuenta que la alcaldesa está gobernando en minoría con el apoyo del PSOE, lo que implica una mayor responsabilidad a la hora de tomar decisiones financieras.
Los ciudadanos se preguntan si estos 11 asesores realmente son necesarios y si su contratación contribuirá al desarrollo y bienestar de la comunidad. Muchos consideran que existen áreas más importantes y urgentes en las cuales se debería invertir ese dinero, como la mejora de las infraestructuras, la atención a los servicios sociales o la promoción de programas educativos y culturales.
Además, el hecho de que el ayuntamiento haya optado por contratar asesores externos en lugar de aprovechar el talento y la experiencia de los funcionarios públicos existentes también ha sido motivo de crítica. Se argumenta que esto puede generar una falta
de continuidad en las políticas y un desconocimiento de la realidad local por parte de estos asesores foráneos. José Luis Calo, Coordinador de UCIN Galicia, asegura que es “intolerable” que el ayuntamiento se haya convertido “en una oficina de colocación del BNG”. Ante esta situación, UCIN ha instado al ayuntamiento a reconsiderar su decisión y a priorizar el uso responsable de los recursos públicos. También han solicitado una mayor transparencia en cuanto a la selección y contratación de los asesores, exigiendo que se valore la capacidad y experiencia profesional por encima de las relaciones personales