Aznar, el último Cid de las Españas. Por Germán Gorraiz

Hijo y nieto de periodistas falangistas, estudió en el elitista Colegio del Pilar, fue miembro del falangista Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES) y siguiendo la dictadura genética, se enroló en Alianza Popular de Fraga, heredera directa del legado franquista.

Tras ser presidente de la Junta de Castilla y León (1987-1989) y sobrevivir a un atentado  de ETA (1995), conoció  las bondades del vino y la sagacidad maquiavélica de su asesor, MAR, y gracias a ambos, consiguió llegar a la Moncloa en 1996, donde repitió mandato con mayoría absoluta.

En sus mandato tuvo lugar el hundimiento del Prestige, tras lo que fue duramente criticado por su mala gestión así como el accidente de «la tartana aérea» del Yak 42 donde murieron 62 militares que regresaban de Afganistán.

Bush, Blair y Aznar promovieron el 16 de marzo del 2003 una aventura bélica en Irak en busca de  «armas de destrucción masivas» que Sadam Hussein presuntamente  guardaba en silos y que resultaron ser toneladas de oro así como inmensos pozos petrolíferos.

Tres días antes de las elecciones de 2004, una célula yihadista cometió un cuádruple atentado en diferentes estaciones de trenes Madrid y el PP perdió las elecciones porque la opinión pública constató que el Gobierno había mentido deliberadamente al acusar a ETA de ser la autora del atentado.

Los «fondos buitre» emplean en España a la élite económica del franquismo.

Así, Jose María Aznar Jr. trabajaba en Blackstone, el fondo Buitre que compró las viviendas sociales del Ayuntamiento de Madrid cuando era alcaldesa su esposa, Ana Botella.

El actual presidente de FAES, el «jarrón chino» Aznar ha llamado recientemente a la rebelión civil. Así, su encriptada frase: «El que pueda hacer que haga», sería el pistoletazo del comienzo de un complot mediático y judicial para provocar el acoso y derribo definitivo de Pedro Sánchez.

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