Hace más de treinta años el aeropuerto de A Coruña comenzó una ampliación que hoy en día permite a los coruñeses disponer de siete vuelos regulares y vuelos chárter a destinos como Albania, Egipto o Turquía.
Han pasado treinta años desde que Alvedro planteó su ampliación, y nos encontramos con nuevos cambios, como el que ha tenido lugar estos dos últimos años: dotar al aeropuerto de A Coruña de un bulevar cubierto. El proyecto tenía como objetivo conectar el edificio de la terminal con el parking general.
Los trabajos fueron adjudicados en agosto y tras pasar por un periodo de trámites administrativos y contractuales, actualmente podemos considerar la obra como finalizada.
El proyecto, llevado a cabo por empresas como DCM, empresa especializada en la ejecución de proyectos de reforma y obra nueva en A Coruña tenía como objetivo efectuar la instalación de dos cierres laterales para el bulevar situado en la planta P00 de Alvedro, uniendo el edificio destinado a aparcamiento con el edificio de la terminal.
Las actuaciones se llevaron a cabo en horario diurno y fueron de dos tipos. La primera, tras los trabajos de preparación e implantación de la obra, consistió en el montaje de un muro cortina en las fachadas del bulevar, mientras la segunda fue la renovación de la impermeabilización de la cubierta.

Pero los cambios no solo quedan ahí, entre los trabajos realizados por DCM se incluyen una serie de mejoras significativas que abarcan tanto la funcionalidad como la accesibilidad de las instalaciones del aeropuerto coruñés. Entre los trabajos realizados destacan la ampliación de la oficina de ingeniería, la creación de una nueva EPA y la reparación de losas de hormigón y baches, así como la adecuación de la salida de la dársena de autobuses y la instalación de barreras de acceso para vehículos en esta zona. También se llevaron a cabo mejoras en infraestructuras clave, como la limpieza de la cubierta del patio de carros y el cierre de la cubierta de la central eléctrica, junto con la modificación del trazado de saneamiento.
En cuanto a accesibilidad y sostenibilidad, se avanzó con la instalación de aseos adaptados a ostomizados, pintura de plazas para personas con movilidad reducida, y la instalación de una fuente de agua adaptada.
Asimismo, se realizaron canalizaciones eléctricas para cargadores eléctricos y se mejoraron los sistemas de protección contra incendios en los aparcamientos. Para completar estas reformas, se amplió la superficie de la zona internacional, se construyó e instaló un control de fronteras, y se realizaron mejoras en espacios interiores como la sala de formación, los aseos y la tienda pasante.
Profesionales del sector aeroportuario consideran que estas medidas reforzarán la comodidad y funcionalidad del aeropuerto para pasajeros y trabajadores.