Los máximos representantes de la CEP en las cuatro provincias gallegas con su Secretario Regional a la cabeza, D. Agustín Vigo, exponen al ministro Marlaska en este escrito que en los últimos años han sido testigos de cómo se han vaciado las calles de nuestras ciudades de policías, justo en un momento en el que la delincuencia violenta crece, lo que les convierte cada día que pasa en un objetivo del violento que ve como cuentan con menos apoyos que les ayude a repeler y evitar la comisión de delitos, una verdad refrendada por el Balance de Criminalidad publicado por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior y en el que se ve como en los últimos años los delitos violentos no cesan en su incremento.
Desde la Confederación Española de Policía exponen al Sr. Marlaska que las plantillas policiales de Galicia se encuentran casi al 100% por una falta de actualización efectiva de las mismas, lo que conlleva que en muchas plantillas policiales hoy día salgan la mitad de coches patrulla a la calle que hace 30 años, y esto se debe entro otras cuestiones a la falta de personal administrativo, una carencia superior al 50%, el cual ha sido suplido con los policías de las propias plantillas, por lo que decir que se ha aumentado personal de las comisarías es una verdad a medias, “ya que si aumentas diez policías y se han ido veinte administrativos que suples con policías las cuentas de quien hace el trabajo son claras, hay menos personal para trabajar, y es un derroche de recursos públicos y mala gestión económica, ya que un administrativo cobra menos que un policía”.
Exponen desde CEP una situación preocupante en la que el personal de las unidades de investigación es insuficiente para hacer frente a la situación actual, siendo los más perjudicados las unidades que investigan los delitos fiscales cometidos en la red y las unidades que “pelean” contra el crimen organizado en un momento en el que estamos viendo como la lacra de la droga vuelve a nuestras calles, a lo que suman el hecho del cierre de cuarteles de la Guardia Civil, que solo atienden con cita previa y no las 24 horas, como es el caso de las Oficinas de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional, lo que genera un efecto llamada y colapso de las dependencias policiales, las cuales no están preparadas para ello.
Señalan que si a todo esto le suman la falta de medios y el hecho de tener instalaciones totalmente obsoletas, como son las dependencias policiales de las Comisarías Provinciales de Lugo y Pontevedra, o la Comisaría Local de Ferrol, y las carencias de Unidades de Prevención y Reacción en Pontevedra, Lugo o Ferrol, hacen que el día a día sea más complejo ante la realidad delincuencial actual; a la vez que su secretario regional, Agustín Vigo, remarca “ponemos en valor el gran trabajo realizado por todas las unidades policiales, en especial los agentes que componen los Grupos de Policía Judicial, de Atención al Ciudadano y las Salas CIMACC 091, que pese a ser pocos o no estar catalogados, en el caso de los segundos, han demostrado estos últimos días y como siempre, su profesionalidad, esclareciendo homicidios, evitando suicidios, robos u otros delitos de gran calado”.
Por todo ello, en su escrito dirigido a Marlaska, le rogaban que audite las plantillas de la Policía Nacional en Galicia y sus urgentes necesidades, a la vez que ponían a disposición del ministro a toda su organización, “tienen nuestro compromiso de ayudar en todo lo que se nos solicite para clarificar y justificar de forma clara y concisa lo que le pedimos en el presente escrito, la que lo que nos preocupa es en primer lugar, el ciudadano al que nos debemos, y segundo, tener los medios humanos y materiales para poder luchar, y como poco, de igual a igual con la delincuencia”.